Los porotos granados son un plato típico de esta estación, pero otra forma creativa de aprovechar los diferentes tipos de legumbres es en ensalada y hamburguesas.

En el mes de septiembre el clima comienza a templarse y el sol se hace más presente. Junto a esto aumenta la búsqueda por alimentos más frescos como las coloridas frutas y verduras que empiezan a aparecer con este cambio de estación.

Entre las verduras de primavera, podemos encontrar la albahaca, la alcachofa, el choclo, los espárragos y el pepino. En el caso de las frutas se encuentran los arándanos,  las cerezas, las ciruelas, los damascos, los duraznos, las frambuesas, las frutillas, el melón, la papaya,  la sandía y las uvas.

Para aumentar el consumo de estos alimentos se pueden utilizar como postres de manera fresca, o dentro de batidos que pueden mezclar frutas, verduras, lácteos descremados y semillas.

El aporte de este tipo de alimentos en su forma natural es la mejor manera para aprovechar todas las propiedades que están dadas por su gran aporte de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra. “Un desafío para esta primavera es buscar distintas opciones de preparaciones para aumentar el consumo de estos alimentos y otros grupos olvidados al dejar el invierno, como las legumbres, las cuales quedan exquisitas en coloridas ensaladas de primavera”, destaca Paulina Hernández, nutricionista y jefa del programa Vivir Bien de Sodexo Servicios de Beneficios e Incentivos.

Además, existen muchas maneras de hacer más atractivo el consumo de frutas y verduras, sobre todo para los más pequeños, por ejemplo, se pueden armar brochetas de frutas o de verduras a la parrilla, también se pueden hacer jugos de mezclas de ambos tipos de alimentos realizados en conjunto con los niños. “Incorporar a los pequeños en la cocina hace que estos se  familiaricen con los alimentos saludables y les den ganas de comerlos”, asegura Paulina Hernández.

Por otro lado, en esta época surgen platos llenos de nutrientes que son parte de las raíces de la cocina chilena, y resultan ser muy saludables, como los porotos granados sin embutidos o carne. Otra manera de comer los diferentes tipos de porotos, lentejas y garbanzos es en ensalada y hamburguesas. Estas formas de prepararlos se conocen más para los porotos, sin embargo, le viene bien a todos los tipos.

Otro ejemplo de plato primaveral, es el pastel de choclo, que si se realiza con carne, lo ideal es que sea sin grasa, el pollo sin piel, y evitando el exceso de azúcar resulta ser un plato muy contundente y saludable.

Asimismo, se pueden cocinar varios guisos ricos en verduras, los cuales han estado siempre arraigados en la cultura culinaria chilena, pero con el tiempo se han ido dejando de lado.

Independiente de la estación del año, todo apunta a que lo más saludable es volver a la cocina de las raíces, con algunas variaciones cuando se trata de productos ricos en grasas como los embutidos, o la utilización de manteca o mantequilla. “Es necesario elegir cortes de carne bajos en grasa y evitar freír, utilizando métodos de cocción como hornear, a la plancha, al vapor o cocidos”, concluye la jefa del programa Vivir Bien de Sodexo Servicios de Beneficios e incentivos.