Llegó marzo, el regreso a clases y con ello perdemos el control sobre lo que comen nuestros hijos. Conocidos son los intercambios de colaciones entre los compañeros o que almuerzan poco o mal al no gustarles el menú escolar. Seleccionar alimentos nutritivos para enviarles al colegio e incentivarlos a comerlos en casa, favorecen su buen desarrollo y la promoción de una alimentación saludable, tema tan importante en nuestro país donde -según la última Encuesta Nacional de Salud 2017- el 74,2% de los chilenos tiene exceso de peso.

Susan Bowerman, Directora de Educación y Capacitación en Nutrición Mundial de Herbalife, nos entrega algunas ideas de alimentos saludables y muy nutritivos que debemos motivar a los niños a consumir y que además, a la mayoría de ellos les gustarán:

Atún

A muchos niños no les gusta el pescado, pero sí comen atún en ensaladas, con mayonesa o croquetas. Al igual que todos los pescados, el atún es una estupenda fuente de ácidos grasos omega 3 y es rico en proteínas. Intenta mezclar el atún enlatado con palta molida en lugar de mayonesa para así obtener una mezcla más saludable y sírvela con galletas integrales; a los niños les encanta hacerse sus propios sándwiches con galletas y pasta de atún con palta.

Batidos de fruta (Smoothies)

Muchos niños no consumen la cantidad de calcio recomendada y otros no comen suficiente fruta, por lo que los batidos de fruta pueden ayudar a cubrir estas necesidades. Son fáciles y rápidos de preparar y son fantásticos cuando no tenemos mucho tiempo. A los niños les fascina prepararlos. Solo debes poner en una juguera leche baja en grasa y tu fruta favorita (fresca o congelada) y si quieres, adicionar proteína en polvo. Puedes jugar con los niños a probar distintas mezclas de frutas y sabores. 

Zanahorias

Los niños y las verduras a menudo no se llevan bien; no obstante, las zanahorias crudas, dulces y crujientes son una excepción. Las zanahorias son ricas en betacaroteno que contribuye a mantener saludables la piel y la vista y también son una buena fuente de fibra. Es divertido comerlas solas o con un aderezo sin grasa o con guacamole, además puedes enviarlas cómodamente como snack para los recreos. 

Avena

Se requieren sólo unos minutos para cocinar hojuelas de avena, las cuales de manera natural son ricas en fibra y vitaminas B. Prueba preparándola con leche descremada o leche de soya en lugar de agua para así aumentar el calcio y las proteínas. Después endúlzala ligeramente e incorpora fruta en cubitos como arándanos, frutillas, plátanos o manzanas. 

Frutillas

A los niños les encantan las frutillas porque saben muy bien. También contienen vitamina C, potasio y fibra. Cuando no tengas frescas, utiliza congeladas en batidos (smoothies) o mézclalas con yogurt. El verano es un buen momento para hacerte de un stock de ricas frutas congeladas para aprovechar durante el invierno. 

Frutos secos

En lugar de papas fritas, dales frutos secos a tus niños para satisfacer su antojo de algo crujiente y salado. Los frutos secos como las almendras, nueces o pistachos brindan grasas beneficiosas, proteínas y minerales como zinc y magnesio. Son ideales para enviar de colación al colegio, sobre todo cuando estás muy apurada. 

Legumbres

Las legumbres cumplen una función nutritiva doble para los niños. No sólo son una buena fuente de hierro, sino también de fibra. Si bien la mayoría de los niños no las disfrutan, prueba haciéndolas crema para los que nos les gusta el hollejo (licuar y colar); incorporando porotos negros en los tacos o preparando un delicioso dip de hummus (crema de puré de garbanzos) para untar verduras crudas o galletitas integrales.