Los mejores sándwiches gourmet, en distintas variedades, y también al gusto de los clientes, están en este acogedor local donde el té y el café para acompañarlos “corre por cuenta de la casa”.

Un cálido “rincón de París” donde se pueden comer algunos de los sándwiches gourmets más ricos y novedosos en pleno corazón de Providencia es el restaurante “Mes Amis” que poco a poco ha ido captando la atención del público juvenil y adulto que transita por Bilbao hacia la Plaza Pedro de Valdivia.

La idea de su dueña, Karole Fasching es entregar un servicio muy familiar a los comensales, “que se sientan como en su hogar, eligiendo los ingredientes, ya que hay variedad de preparaciones específicas, pero la obra final le determina, a su gusto, el propio cliente”, señala. 

Karole Fashing desde los 4 años –por sugerencia de su abuela- comenzó a interesarse en el arte culinario y ahora pudo concretar su sueño de tener un local, después de que su pasión por la cocina la llevara a visitar muchos lugares de comida en Francia, donde ha vivido por largos períodos. Además, su hijo mayor Jaime es Chef y estudió cocina francesa, “lo que representa un plus para el restaurante, ya que él, ayuda mucho en conceptos gastronómicos galos”. A eso se suma su hija menor Camila que es publicista y se encarga del marketing, de todas la gráficas y de las redes sociales.

Karole asegura que el local lo visualizó en  sus largos años en Francia. “El concepto se trae de mis viajes a París, con una historia que es bien bonita. Después de trabajar, en la noche nos íbamos a comer a un restaurante donde servía el dueño de casa. Se paseaba por todas las mesas conversando, hablaba tres idiomas, español, francés e inglés. En sus recorridos por las mesas, le convidaba vino a sus clientes. Si tu querías  pedir una copa de vino él te decía que no, que era por cuenta de la casa. Era bonito ese concepto y yo me prometí que cuando pusiera mi restaurante, iba a traer un poquito de lo que vi en ese lugar que me gustaba tanto. Como no tengo patente de alcohol lo hago con el café y el té”. 

El té y el café es “atención de la casa”

Los clientes de “Mes Amis” tienen acceso ilimitado al café y al té, lo mismo que a los más de 8 tipos de salsa que se pueden colocar a los sándwich. El horario de atención es de lunes a viernes de 12 a 20 horas y los sábado de 12 a  19 horas.

Los sandwich gourmet, que cuestan 4.990 pesos por unidad,  son ideados por sus propios dueños y tienen sus nombres propios, por ejemplo “J&C”lleva carne de soya, queso cheddar, rúcula, pepinillos, salsa verde, aceitunas negras, acompañada de salsa de cebolla o mayo-ciboulette.

El “Mome Píaf es a base de jamón serrano, queso mozzarella, rúcula, champiñones horneados, cebolla caramelizada, pimentón rojo con salsa de mayo-ciboulette o mayo-albahaca-ajo.

El Notre Dame lleva jamón serrano, queso cheddar, tomate, albahaca, aji jalapeño, cebolla caramelizada con salsa de cebolla o mayo-pimentón

El Can Can es a base de pollo, mozzarella, albahaca, pimentón tojo, ají jalapeño, champiñones salteados con salsa de cebolla o salsa de carne.

El “Chilien, lleva carne mechada, mozzarella, rúcula, tomate, salsa verde, champiñones horneados acompañados de salsa de cebolla o de carne.

También hay una opción vegetariana y otros sándwich bautizados como “Mes Amis” y “Chat Noir”. Lo importante es que todo va en pan ciabatta, y para compartir entre más de 4 personas está el sandwich “Panote”, cuyo diámetro semeja a una pizza mediana, con la salvedad que junto con los ingredientes que lleva, se puede tapar y cortar en 6 trozos. Es a base de carne mechada o pollo y los clientes pueden agregar hasta 5 ingredientes. Este sándwich funciona muy bien para llevar, ya que el restaurante tiene una capacidad para 30 personas que deben ir rotando, por lo que el delivery, funciona mucho durante todo el día. 

Quien visite el local, ubicado en Avenida Bilbao 1943, encontrará un típico restaurante de la zona más bohemia de París, como son los alrededores de la ”Opera” y del sector  de la “Catedral de Notre Dame”. La ambientación  -netamente parisina, con fotos y adornos muy tradicionales de Francia, llama la atención a los comensales, que piden sacarse fotos en el local, a lo que la dueña accede gustosa.

Destaca la siguiente cita escrita por Karole en uno de los espejos y que es la esencia del local: “Al compás de la música, el olor a la cocina nos transporta a historias y situaciones vividas. Este restaurante es la herencia a Jaime y Camila, a los cuales amo con mi vida”