Con frecuencia nos encontramos con diferentes colores de yema de huevo, pero, ¿sabes a qué se debe esta diferencia en la coloración? Además, existe el mito que entre mayor coloración es mayor su aporte nutricional siendo completamente falso.

Antes los consumidores creían que el color claro o intenso de las yemas se trataba de un huevo más sano y nutritivo. Lo cierto es que el color de la yema puede hablarnos de la salud y las condiciones de vida de la gallina en cuestión, pero no te dice si este es más nutritivo o no.

La yema de huevo está compuesta en gran parte por grasas, y éstas permiten la asimilación de pigmentos liposolubles (es decir, que las sustancias responsables del color, son solubles en grasa). Estos pigmentos logran la coloración característica de la yema de huevo que varía desde un amarillo pálido, hasta un naranja intenso.

“El color depende principalmente del alimento de la gallina. Las gallinas se alimentan de diferentes mezclas de granos; aquellas que son alimentadas con mezclas de maíz amarillo o alfalfa, producen yemas de un amarillo claro; mientras que las gallinas que tienen oportunidad de comer alimentos con mayor contenido de carotenoides, los transfieren a la yema y se obtiene como resultado un color más intenso.” comenta Nelson Aguilar, veterinarios de la Granja, Gallinas Libres.

Mientras más carotenoides haya en la dieta de una gallina, más rico será el color de su yema. Eso refleja de inmediato la concentración de vitaminas en la yema, como por ejemplo vitaminas D, A y E.

Es por eso que La Granja, Gallinas Libres desde sus inicios han velado porque las aves reciban un alimento completo y balanceado, 100% de origen vegetal, compuesto principalmente de maíz y soya. Esto se demuestra en el intenso color de la yema de sus huevos.

“Cabe destacar que en el sistema Cage Free, el escogido por nosotros, las gallinas viven 100% dentro de galpones, donde están libres y protegidas de posibles depredadores y de consumir alimentos y/o agua contaminada, cuidando la inocuidad del huevo y la salud de las aves. Allí, las aves pueden expresar sus comportamientos naturales tales como aperchar, realizar vuelos de corta distancia, darse baños de tierra, escarbar y anidar. Además, se mantienen protegidas de posibles depredadores y de enfermedades transmitidas por aves silvestres” comenta Sebastián Castro, gerente comercial de La Granja, Gallinas Libres.

Acerca de La Granja y su certificación

Los huevos producidos por gallinas de jaulas libres de “La Granja, Gallinas Libres” cuentan con la certificación de la ONG -sin fines de lucro- “Humane Farm Animal Care” (HFAC). Esta garantiza el bienestar animal de animales de granja y junto a la certificación Bureau Veritas fiscalizan la correcta implementación en los procedimientos de calidad e inocuidad alimentaria.

Un dato clave es que las gallinas cumplen con un estricto plan de vacunación para prevenir enfermedades como la salmonela. También viven en condiciones ambientales óptimas para su desarrollo, para lograr el bienestar sanitario de estas. Así se evitan enfermedades o infecciones tanto de la gallina como de los huevos.

Por ejemplo, antes de que los cuidadores entren a los planteles debe pasar por procesos especiales de desinfección, además las aves cuentan con un cuidador para atender sus necesidades, creando un vínculo cercano. El huevo es un alimento natural y no tiene ningún tipo de intervención industrial.