Dos son las principales patologías que afectan a las mascotas en esta época del año y una de ellas puede ser transmitida a un humano. El Colegio Médico Veterinario de Chile te muestra los cuidados, cómo identificarlas, tratamientos y vacunas relacionadas con estas enfermedades.

Sientes que tu mascota está decaída y no sabes qué tiene ni cómo tratarla. Es que al igual que los humanos, los animales se ven enfrentados a enfermedades cíclicas, que se dan en ciertas épocas del año y que tienen diferente grado de gravedad.

Y cómo quizás no se trate sólo de un simple resfrío y se deba tener un mayor cuidado en su tratamiento, es que el Colegio Médico Veterinario de Chile identificó las patologías más comunes en esta estación del año y explica cómo identificarlas, sus tratamientos y vacunas relacionadas a éstas.

Nicolás Rocha, veterinario y Director de Comunicaciones del Colegio Médico Veterinario, señala dos enfermedades que se dan en esta época. Una es la Rinotraqueitis Infecciosa, también denominada traqueobronquitis infecciosa o tos de las perreras. Es una enfermedad de las vías respiratorias superiores de los perros, que suele cursar de forma benigna pero es altamente contagiosa entre canes.

“Está causada por varios microorganismos, como Bordetella bronchiseptica, virus de la Parainfluenza y Adenovirus Canino-2, que afectan a la tráquea, cavidad nasal, laringe, cuerdas vocales, bronquios y, en algunas ocasiones, puede desencadenar en una neumonía”, señala el especialista.

Otra de las enfermedades es la Leptospirosis, una enfermedad bacteriana zoonotica que puede afectar tanto al perro como al hombre. Nicolás Rocha señala que esta patología “emerge en episodios que le son favorables para su crecimiento, como es el caso de desastres naturales, periodos de lluvias intensas o inundaciones y condiciones de baja urbanización con presencia de basurales, donde son los roedores y caninos en las zonas urbanas y los animales de crianza en zonas rurales los principales reservorios quienes contaminan el medio ambiente con la eliminación de bacterias a través de su orina”.

“Los humanos pueden contraer la infección al entrar en contacto con la orina de animales infectados; por eso está vinculada con actividades recreativas o laborales que favorecen el contacto con animales infectados o con agua o suelos contaminados por la orina de los reservorios”.

Pensando en que las mascotas menores son los que mayor contacto tienen con la población, el Médico Veterinario señala que entre los pasos a seguir para evitar estas enfermedades, la consigna es la prevención, ya que tanto la Leptospirosis como la Rinotraqueitis viral canina son completamente prevenibles, tanto con manejos sencillos como es el caso de la segunda (evitar cambios bruscos de temperatura y concentraciones masivas de caninos), como también mantener un buen estado sanitario del animal a través de la vacunación en caso de ambas.

Sobre la vacunación, para el caso del perro, se considera dentro del programa de vacunación, inmunizar con las cepas más prevalentes de Leptospirosis (canícola e icterohemorragica), así también debe ser considerado el ganado de crianza en zonas rurales.

“En ese entendido, la prevención es el pilar fundamental del control de esta enfermedad. Deben ser considerados para estos efectos las inmunizaciones respectivas, junto con un control de basurales, roedores y nivel de drenaje de zonas inundables. Controlar de buena manera las aguas residuales y excretas de origen animal y cuidar la higiene, posterior al contacto con animales”.

Para poder identificar los síntomas, de debe tener en cuenta que en el caso de la Rinotraqueitis (enfermedad exclusiva del perro, no contagiosa al humano), los perros afectados (principalmente susceptible son los animales jóvenes), muestran secreción ocular y nasal, estornudos y afonía. Sin embargo, el signo más característico de esta enfermedad es la tos, que es seca y suele presentarse cuando el perro realiza un esfuerzo o cuando se le aprieta el cuello al tirar del collar.

“Los dueños suelen explicar en consulta que ‘el perro parece tener algo atascado en el cuello’, o que ‘se atragantó con algo’, ya que la tos se origina cerca de la garganta y produce una carraspera seca que a menudo puede provocar arcadas e incluso vómitos. Aunque normalmente el estado de ánimo del perro no suele verse alterado, si el cuadro evoluciona y produce fiebre, puede cursar con decaimiento y síntomas respiratorios y sistémicos más complejos”.

Para el caso de la Leptospirosis, el profesional señala que, dependiendo del tipo de bacteria y de la fase de la enfermedad, los síntomas en ambos casos (humano y animal) pueden ir desde un compromiso sistémico inespecífico (fiebre, decaimiento, mialgias, nauseas y vómitos, dolor abdominal, a mal funciones hepáticas y renales (insuficiencias), sumado a manifestaciones hemorrágicas en distintos órganos.

“La Leptospirosis, se contagia al humano por el contacto de la piel erosionada o herida con agua estancada e infectada por otro animal portador, también se describe contagio por vía de las mucosas orofaringea, ocular y nasal”.

Finalmente mencionar que el COLMEVET considera de suma importancia cuidar la salud animal y la salud humana. “Los Médicos Veterinarios trabajamos conscientes que debemos prevenir muchas enfermedades que son transmitidas a los seres humanos, entre nuestras prioridades está la preocupación por la salud pública de la población, donde existe un

nuevo concepto que es ‘Una salud’, donde equipos interdisciplinarios de profesionales aúnan sus esfuerzos para prevenir, detectar, eliminar, y responder  a las enfermedades de los animales y los riesgos de salud pública atribuible a las zoonosis, como también a las

 enfermedades que tienen un impacto en la seguridad alimentaria”, agrega por su parte Patricia Escárate, Presidenta del Colegio Médico Veterinario de Chile.