Con la llegada del invierno suele disminuir el abanico de actividades físicas en los niños, pero también en esta época están expuestos a sufrir una fractura, lesión o caída. El jefe del Centro Médico y traumatólogo de Clínica Vespucio, Dr. Rodrigo Rivera, se refiere al ejercicio recomendable y cómo prevenir este tipo de accidentes.

Los niños a cierta edad se vuelven más inquietos y es habitual verlos “revolotear” por la casa y más aún en el colegio, donde pueden interactuar con más libertad frente a sus pares. Los cambios de temporada, eso si, son un factor que influye en la disminución de actividades y, por este motivo, el especialista de Clínica Vespucio, enfatiza en la importancia de promover cierto tipo de rutinas en los niños, a fin de evitar el sedentarismo en ellos.

Por otro lado, el profesional enfatiza en la importancia de que los padres puedan incentivar el autocuidado en sus hijos, ya que en esta época suelen aumentar los accidentes por el piso resbaladizo, lo que podría ocasionar una caída y con ello una lesión, fractura e incluso un traumatismo.

Prevención de resbalones y caídas

Para muchos podría parecer una tontera, pero los resbalones pueden tener serias consecuencias. El traumatólogo de Clínica Vespucio, explica que “una caída de este tipo es sumamente peligrosa, ya que el niño está expuesto a una fractura en alguna de sus extremidades o peor aún, a un traumatismo encéfalo craneano”. Este tipo de accidentes  son bastante comunes tanto en el hogar, como en el colegio y según el doctor Rivera, “el riesgo es mayor, si esto ocurre en escaleras”.

Por lo anterior, es importante que los padres recomienden a sus hijos ser más cuidadosos, especialmente cuando está lloviendo y para ello, es importante que tengan en cuenta lo siguiente:

  • Si están en el colegio, lo ideal es que circulen por lugares y pasillos con aserrín o que estén adaptado con alfombras u otro material anti resbalones.
  • Respecto del zapato, lo ideal es uno que sea blando y que se adhiera bien al piso, con el fin de reducir el riesgo de caídas y lesiones.
  • Se deben evitar las plataformas y tacos, ya que facilitan la posibilidad de sufrir una torcedura o esguince.
    • Sugiera que utilicen pasamanos en escaleras y rampas, ya que ayudan a proteger de caídas.

Ejercicios y actividades en invierno

Las bajas temperaturas y la llegada del invierno, son factores que influyen en que los niños bajen la intensidad de sus actividades. Para evitar que en este periodo se transforme en una etapa sedentaria, el doctor Rodrigo Rivera, de Clínica Vespucio,  explica que “los padres deben asegurarse de que sus hijos hagan suficiente ejercicio, por lo que es fundamental idear estrategias para vencer el sedentarismo en este periodo del año”.

¿cuál es la recomendación?

De acuerdo a lo anterior, el traumatólogo explica que “los niños mayores de dos años deben realizar a lo menos 60 minutos de ejercicio moderado a enérgico, en la medida de sus posibilidades. Lo recomendable es que lo realicen a diario o, casi todos los días de la semana”.

Para evitar que los niños se aburran en el encierro, los mismos padres o familiares pueden incentivar a los niños con actividades al interior de la casa, como baile entretenido, coreografías o incluso, ayudar en las tareas de la casa, que también implica esfuerzo y movimiento.

La práctica del ejercicio físico es un hábito saludable de gran importancia, ya que según el especialista, “mejora la coordinación motora favoreciendo el crecimiento de huesos y músculos”. De la misma manera, fortalece la adquisición de hábitos saludables y ayuda a que los niños se mantengan en un peso adecuado.

El traumatólogo, Rodrigo Rivera, entrega algunos consejos al respecto:  

  • Se debe preparar el cuerpo antes de hacer ejercicios y para ellos, es importante realizar estiramientos,  que ayudarán a los músculos y los tendones a responder de manera adecuada.
  • Es importante que los niños se mantengan hidratados si van a realizar ejercicio, ya que se pierde mucho líquido con la práctica del deporte.
  • El especialista también recomienda vigilar los cambios de temperatura y enfatiza en la importancia de abrigarlos después de cada actividad, pero no hacerlo en exceso durante el ejercicio.