Ya está terminando junio y tanto los escolares como los universitarios se preparan para rendir sus últimos exámenes. Las horas de sueño y la alimentación se convierten en ítems relevantes,  considerando también los nuevos etiquetados. La Dra. Ana Claudia Villaroel, nutrióloga de Clínica Santa María, entrega algunos consejos sobre alimentación.

No es novedad la directa relación –y los beneficios– que tiene llevar una alimentación sana y el buen rendimiento académico, “y es que una buena alimentación permite que el cerebro cuente con los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento de la memoria, el pensamiento lógico, el pensamiento abstracto, entre otros”, señala la Dra. Villaroel.

Es por eso que llevar una dieta equilibrada no se refiere al hecho de restringirse con los alimentos, sino en saber elegir la calidad y cantidad de lo que se ingiere. Además, hay que tener presente las etiquetas de los alimentos, y saber distinguir cuáles se recomiendan consumir y cuáles sería mejor dejar fuera o consumir con menor frecuencia.

Por ejemplo, la especialista destaca que, “los alimentos refinados y procesados en cantidades excesivas, producen daño a largo plazo de todo tipo, incluyendo el daño neurológico”. Por ello, si lo que se quiere es mejorar el rendimiento académico, no es recomendable abusar de este tipo de comidas.  

En relación a lo anterior, el azúcar y la grasa atravesarían la barrera cerebral e interferirían a la hora de aprender. De hecho, una recopilación de evidencia realizada por Investigadores del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile, INTA, llamada “El Impacto de la Nutrición y la Actividad Física y la Función Cognitiva y el Rendimiento Académico”, muestra cómo la ingesta excesiva de carbohidratos refinados se ha relacionado con un peor rendimiento académico,  en todos los grupos de edad.

Y es que son varios los componentes de la dieta que tienen impacto a nivel cerebral durante este periodo de exámenes. Por ello, la Dra. Ana Claudia Villaroel, nutrióloga de Clínica Santa María, nos entrega estos cinco consejos:

  1. Es importante incluir los siguientes alimentos en la dieta diaria: frutas, verduras, legumbres, avena, frutos secos, alimentos ricos en proteínas como huevos y carnes de todo tipo, con mención especial del pescado por su aporte de omega 3.
  2. Evitar saltarse las comidas importantes del día, es decir, al menos tener considerada cuatro comidas.
  3. Beber tres litros de agua al día, dándole prioridad a este tipo de líquidos antes que a bebidas azucaradas.
  4. Evitar los snacks comerciales, en cambio preferir colaciones realizadas por uno mismo, más cuando muchos de los alimentos procesados pierden sus propiedades nutricionales positivas.
  5. El cacao está dentro de las sustancias que aportan fósforo y zinc. Así que una buena golosina para consumir con moderación es el chocolate con más de 70% de cacao.