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Un estudio de Oral Care de Unilever a 4.000 padres y niños revela que los niños del mundo perdieron 243 millones de asistencias al colegio el 2018 por dolor bucal. 

Los niños con mala salud dental tienen casi el doble de probabilidad de tener baja autoestima que aquellos que tienen una buena higiene. 

Los niños que sufren de dolor bucal les cuesta casi el doble más que los otros niños a sociabilizar y son tres veces más propensos a evitar las actividades de la escuela. 

Los hábitos y la higiene no solo afectan a la salud de sus bocas, sino que trasciende a las capacidades de los pequeños.

Una mala salud bucal no sólo daña los dientes de los niños, sino también puede bajar su autoestima y perjudicar su rendimiento escolar. Así lo refleja el estudio global realizado por Oral Care de Pepsodent. El informe, que antecede al Día Mundial de la Salud Oral, muestra que la calidad de la atención oral del niño puede tener un impacto más allá de los obvios problemas médicos como el mal aliento y dolor dental; puede también limitar su potencial y tener un impacto negativo en su autoestima.

Los niños con buena higiene bucal no sólo sufren menos dolor, sino que también son más propensos a tener una más alta autoestima que fortalece la adquisición de conocimientos educacionales y sociales.

En contraste, aquellos que tienen un mal cuidado, son más propensos a una tener baja autoestima (49% vs un 32% de los niños con buena salud bucal); su falta de confianza y bajo sentido de autoestima afectan la manera en que sienten y cómo se comportan en distintas situaciones. Desde a cuánto participan de las clases hasta para hacerse amigos. El estudio global de Pepsodent revela que los niños que no cuidan sus dientes están teniendo más problemas en todos los aspectos de su vida.

Las caries dentales son la enfermedad más extendida del mundo según la Organización Mundial de la Salud; el estudio muestra que la mayoría de los niños en todo el mundo ha experimentado dolor bucal el año pasado, con una tercera observación que este dolor es de carácter severo.

Asistencia

Participación

      -     78% de los niños con un buen cuidado oral dicen que les está yendo bien en el                colegio (en comparación con el 48% con mala higiene bucal)

-  Los niños que sufren dolor oral son tres veces más propensos a evitar las actividades de la escuela.

 Vida social

- Los niños que sufren dolor de la boca les cuesta casi el doble sociabilizar.

- Los niños con baja autoestima son casi cinco veces más propensos a evitar sonreír y reír por sus dientes (39% vs 9%)

- Resulta más difícil hacer nuevos amigos (20% vs 6% de las personas con alta autoestima)

Cynthia Pine, profesora de Odontología Sanitaria de la Universidad Queen Mary de Londres, explica: "Últimamente, podemos demostrar el impacto del cuidado bucal en la confianza y seguridad de un niño a una escala global. Tenemos que entregar mensajes más renovados y convincentes sobre la prevención y así podremos reducir estos niveles tan alarmantes de dolor y caries dentales”.

El profesor Nigel Hunt del Instituto UCL Eastman de Londres enfatiza: "Es espantoso que en el siglo XXI las caries dentales sigan siendo la enfermedad crónica más prevalente en todo el mundo, afectando tanto a niños como a adultos, cuando es al menos 90% prevenible. La buena salud bucal es esencial para la salud y el bienestar general, mientras que la mala higiene bucal puede conducir a una baja autoestima, mayor vergüenza y dificultad para socializar, así como en los espacios libres del trabajo o en los colegios. A pesar de la conciencia de la importancia del cepillado dental dos veces al día, la enfermedad sigue sin estar marcada”.

Mientras que los padres y los niños afirman que cepillado de dientes es su rutina diaria más importante (dijeron cepillarse los dientes dos veces al día), en un interrogatorio más cercano se reveló que 3 de cada 10 padres ocasionalmente permitían que su hijo saltarse el cepillado nocturno, lo que tenía una relación directa con el dolor bucal. (67% en comparación con el 57% entre aquellos cuyos padres no los dejaron).

En realidad, algunos padres "premian" a sus hijos permitiéndoles saltarse el cepillado por la noche, con consecuencias medibles y dramáticas para la salud oral y repercutiendo sin conocimiento el rendimiento en el colegio. Por ejemplo: “Si me haces caso, y te vas a dormir ahora puedes no lavarte los dientes”.