Los AirPods son mucho más que unos simples audífonos y sin duda los más innovadores que ha creado Apple. Mantienen el diseño característico de los earpods, pero éstos no tienen cables para mantenerte totalmente en libertad de movimiento. Casi parece que  por arte de magia se mantienen en tus odios. Los probamos y te contamos si valen la pena.

Esta nueva generación de dispositivos está pensada no sólo como manos libres al hacer una llamada o como audífonos para escuchar música o ver una película, la idea es que sea tu acompañante permanente, que no tengas que quitártelos nunca.

La primera impresión es inmediatamente positiva. La caja de carga de los AirPods posee un cierre magnético para mantenerlos seguros y cada uno de los audífonos encaja perfectamente en su espacio gracias a los imanes. Además, una pequeña luz led multicolor te indica el estado de tu carga.

Funcionan a través de Bluetooth y se conectan, de manera automática, a tu iPhone, Mac o iPad a través de iCloud, para que se activen solos cuando los te los colocas y se desconecten cuando te los quitas. Sin hacer nada.

Además Siri está siempre alerta, tan solo con dos toques sobre los AirPods se activará para recibir tus órdenes. Con su ayuda podrás navegar tu selección de canciones en Apple music, pedirle que establezca un recordatorio, una alarma, haga una llamada a alguien en tu lista de contactos o ajuste el volumen de tu música.

En términos de calidad de sonido, los AirPods son casi idénticos a los audifonos que recibes gratis con la compra de un iPhone. No estamos hablando del nivel de Beats, pero la mayoría de la gente encontrará los niveles de graves muy buenos y los agudos brillantes, aunque no particularmente refinados o detallados. En pocas palabras: el sonido es aceptable y estarás perfectamente contenta con el sonido de los AirPods.

Encontramos que los AirPods son una excelente herramienta para tomar llamadas telefónicas. La calidad del sonido y la reducción del ruido ambiental proporcionada por los AirPods se ajustan a lo que se obtiene con el micrófono integrado de un iPhone o los EarPods, y de alguna manera los supera.

Para tomar una llamada puedes presionar cualquiera de los dos auriculares, y no necesitas tener los dos colocados al mismo tiempo. La capacidad de utilizar un solo AirPod a la vez también es muy útil si utilizas avisos de voz de Siri o de cualquier otra aplicación para obtener instrucciones mientras manejas.

Lo que es evidente es que los AirPods cumplen a la perfección los cánones de belleza de Apple: son blancos, simples, curvados, redondeados y sorprendentemente ligeros. Además, la sincronización de los AirPods es fascinantemente rápida, sobre todo si los utilizamos con nuestro iPhone. El proceso es tan sencillo como abrir la caja que contienen los audífonos junto al smartphone; automáticamente saldrá un aviso en la pantalla que nos preguntará si queremos vincular los AirPods con nuestro móvil. Dicho y hecho. En un abrir y cerrar de ojos tendremos, además, vinculados nuestros auriculares sin cables con el resto de dispositivos con los que hayamos iniciado sesión en iCloud.

Para que estés tranquila no se caen de tus oídos, es el temor de muchas al usar audífonos que no nos quedan bien o alguno se suelta con facilidad. Sin embargo, con los AirPods pude realizar mi rutina diaria sin problemas, es decir, caminar rápido, andar en el metro, hacer spinning, correr y llevar al parque a mi hija de 3 años, así que como verán pasaron con creces mis expectativas.

Si te preguntas cuánto es su duración te contaremos que llega hasta las 5 horas y un dato que te dejará marcando ocupado es que sólo necesitan 15 minutos en su caja para conseguir tres horas más de autonomía.