Entre las personas que deciden conocer el mundo se ha hecho popular la nueva opción: enseñar su lengua natal. Esto no sólo les genera dinero extra, sino que les ayuda en el aprendizaje y descubrimiento de nuevas culturas.

Anastasiia Pavlovska, una ucraniana con deseos de conocer el mundo, decidió recorrer Latinoamérica después de visitar la mayor parte de los demás continentes. Fascinada por la calidez de las personas y el estilo de vida activo de sus ciudades, buscó la manera de aprovechar su pasión por viajar y educar. Es así como se atrevió a mudarse al otro lado del océano para vivir enseñando idiomas y compartiendo lo que había aprendido.

Al igual que Anastasiia, varias personas alrededor del mundo están trabajando como instructores. Cerca de 250 mil hablantes nativos de inglés están enseñando su idioma en todo el planeta. “Para los viajeros que desean vivir en países distintos al suyo, encontrar un medio para seguir descubriendo la región es vital. Es por esto que la opción de enseñar su lengua natal, que es lo que mejor saben, es una opción viable para ahorrar dinero y conocer más”, asegura Carlos Aravena, CEO y director de Poliglota Chile, innovador sistema que transforma la manera en que las personas aprenden y dominan idiomas.

Basándose en la economía colaborativa, el modelo de enseñanzas de idiomas que ha ido en aumento este último año, permite a los instructores tener flexibilidad, obtener ingresos, así como también conectar con comunidades de estudiantes. “Los instructores reciben capacitación alrededor de su metodología y son puestos a prueba sobre sus habilidades de enseñanza y dominio de la lengua. Una vez que se integran, son asignados a diferentes grupos de estudiantes, con quienes se reúnen en alguna cafetería cercana”, señala Aravena.

El modelo está diseñado para ser flexible con las necesidades de usuarios y colaboradores, con el fin de ser una fuente de ganancias adicionales que sirvan como un respaldo de los gastos de vivienda y viaje. “Con trabajar algunas horas a la semana, los viajeros pueden hacer más económico su viaje y ganar dinero con la libertad de ajustar sus horarios y tener grupos reducidos", detalla el director de Poliglota (www.poliglota.org/cl).

Más que maestros, coaches

La característica principal de este tipo de enseñanza es la forma en que se aplica. Reunirse en un café o en un parque a conversar hace que las personas se sientan más cómodas. “La diferencia con los cursos tradicionales es que aquí no nos llaman maestros, somos coaches. No damos clases en un aula frente a muchas personas, es más bien como salir con amigos en una atmósfera más natural en la que todos nos enriquecemos” explica Liv Green, coach danesa que da clases en Poliglota.

Además de la retribución económica, los viajeros y coaches adquieren nuevas habilidades y conocimientos. "Hablo y entiendo cinco idiomas: español, inglés, francés, alemán y rumano. El idioma que más he estudiado es el español y el latinoamericano me parece el más desafiante y rico. Con eso en mente, he podido conocer gente muy diferente, compartiendo vivencias, aprendiendo y divirtiéndome en el proceso", compartió Cristopher Adams, un residente británico que actualmente forma parte de la plataforma Poliglota en Chile.

Existen cerca de 500 coaches de idiomas en Chile. El modelo tradicional de enseñanza de idioma se está quedando en el pasado, ya que las personas están optando por el innovador modelo de coaches. Actualmente, Poliglota está disponible en Santiago y Viña del Mar, tanto para estudiantes como para coaches de diferentes lenguas como inglés, alemán y francés.