Entre las alternativas que ofrece De Tin Marín, un novedoso emprendimiento que ofrece completos kits con material didáctico y educativo, que fueron ideadas en conjunto con profesionales de la educación para generar juegos con un proceso de aprendizaje efectivo. 

¿Preocupados porque los niños están en la casa y sólo se entretienen viendo televisión o jugando tablet? ¿Sin tiempo para hacer otras actividades?

En un estudio realizado a 300 escolares entre 10 y 18 años y a sus respectivos padres, se estableció que en promedio utilizan los dispositivos electrónicos durante 6,8 horas diarias y el 59% usa el celular más de 6 horas al día.  

Para contrarrestar esta realidad y como una forma de apoyar a los padres que cada vez tienen menos tiempo de calidad para compartir con sus hijos, surgió De Tin Marín, una empresa orientada a facilitar el proceso de construir recuerdos y experiencias para el  futuro, tan necesario en el crecimiento y desarrollo de todo niño, de manera de fortalecer la vinculación tanto con sus familias como con sus pares. 

“Sabemos que la carga laboral y las presiones del día a día nos impide dedicarles el tiempo que nos gustaría. Nosotros ayudamos a los padres a invertir su tiempo en lo que realmente importa: compartir con los hijos, otorgando todo lo necesario para construir grandes experiencias y generar recuerdos que durarán para toda la vida”, explica Daniela Marín, fundadora de De Tin Marín.

La idea es volver a jugar y hacer manualidades, a conectarse con otro, con material didáctico y educativo, que fueron ideadas en conjunto con profesionales de la educación para generar actividades con un proceso de aprendizaje efectivo.

“Las experiencias De Tin Marín están pensadas para estimular el desarrollo de los niños a través de la creatividad, motricidad y la vida sana en una actividad entretenida pero también pedagógica”, detalla esta joven emprendedora que junto a su madre, educadora de párvulos, elabora cada una de las actividades, eligen los materiales y los productos de los kits para generar productos que no solo sean entretenidos, sino que también potencien y faciliten el aprendizaje. 

“En esta época tenemos una alta demanda de abuelos que tienen la misión de cuidar y entretener a sus nietos en vacaciones de invierno. Por ejemplo, un didáctico árbol genealógico para armar en conjunto y compartir historias familiares. Los padres separados también han mostrado mucho interés por adquirir kits como una alternativa para evitar los clásicos panoramas repletos de gente. Y estas actividades están justamente pensadas para hacerlas en conjunto, como un espacio de compartir y conversar”, explica Daniela Marín.

De Tin Marín ofrece kits tanto para actividades individuales (desde $5.000), las llamadas experiencias individuales, como para cumpleaños, reuniones familiares y actividades de empresas, experiencias grupales. Todo viene dispensado y listo para usar, con materiales de la mejor calidad y con una ficha técnica que servirá como guía a quien dirija la actividad.

IMPORTANCIA DE INCULCAR COMPROMISO SOCIAL DESDE NIÑOS 

Esta joven emprendedora quiso imprimir un sello especial a todos los productos y experiencias que ofrece. Es así como los packs de manualidades son armados y envasados por jóvenes con algún grado de discapacidad intelectual de la Corporación “Señales”.  

“Este año lanzamos los cumpleaños solidarios, pensando en que los niños sean parte activa de las acciones solidarias de sus padres, contribuyendo así a formar niños más empáticos y solidarios. En estos cumpleaños, ofrecemos la posibilidad de donar una parte a la Fundación “Mujer Impacta” y a cambio los asistentes reciben un diploma de honor y un reconocimiento. Es decir, no sólo buscamos entretener, sino también entregar un mensaje importante y contribuir a la formación de los niños”, puntualizó esta innovadora emprendedora.