El cambio de estación y horario trae consigo cambios emocionales y físicos por lo que puede generar una actitud tanto positiva como negativa.

Llega la época esperada para muchos, la primavera, es llamada la mejor época del año en donde los días son más largos, cálidos y se puede disfrutar más al aire libre. Pero cabe destacar que muchas personas suelen no acostumbrarse o les cuesta más que a los demás tomar el ritmo tanto al cambio de horario como a la llegada de la primavera. ¿Y qué ocurre con nuestro estado de ánimo? ¿De qué manera nos afectan estos cambios externos?

Cecilia Taborga, psicóloga de la Clínica Avansalud, señaló que “El cambio estacional genera cambios en las personas y que requiere de una adaptación en el organismo y muchas veces existen personas que no se dan cuenta y pasa desapercibido, sin embargo, hay otras que sí son más sensibles y con ello generan cambios en su estado de ánimo que pueden ser negativos”

De acuerdo con las personas que les afecta mayormente esta transición, pueden presentar cuadros de irritabilidad, baja de ánimo y dificultad para relacionarse. Para ellos es bastante costoso adaptarse al cambio porque pueden tener problemas personales y sumados al requerimiento de adaptación, se sienten no capacitados y eso les genera una baja anímica importante y/o depresión.  Es indispensable apoyar a aquellas personas, ya que sin duda es un proceso difícil y que requiere de distracción.

Por otro lado, existen personas que les gusta esta época, pero aun así se generan cambios, por ejemplo, se activan con demasía, alteraciones en el sueño y de igual manera tienen cambios en su estado de ánimo, no tan pronunciados, comentó Cecilia Taborga, Psicóloga de la Clínica Avansalud.

Poner atención en aquellos síntomas en estos procesos es importante para que no se transforme en una patología y recrearse y sociabilizar pueden ayudar a mejorar nuestro estado anímico. Tal vez así, reducir el impacto de los cambios estacionales en nuestro equilibrio emocional.