Las áreas que comúnmente se ven afectadas por esta patología son la cara, manos y brazos. Las plantas con mayor riesgo de fotosensibilización son los cítricos como el limón, lima y mandarina o frutos tropicales como la guayaba, además de litre, ruda, ortiga y algunos tipos de pasto.

En esta época del año existe alrededor de un 60% más de probabilidades de desarrollar la fitofotodermatitis, una patología que se puede presentar a cualquier edad sin distinción de sexo. Así lo confirma el doctor Rodolfo Klein, dermatólogo de Clínica Klein.

La fitofotodermatitis, también conocida como dermatitis venenata es una patología dermatológica producida al entrar en contacto con algunas sustancias de ciertas frutas o plantas que hacen que la piel se torne más sensible al sol, lo que genera un efecto fotosensibilizante, y después al entrar la piel en contacto con el sol, se produce la fototoxicidad, lo cual hace que aparezcan las lesiones típicas de esta enfermedad.

Ellas son manchas rojas distribuidas linealmente. Con el pasar de los días, sobre estas manchas salen ampollas, lo cual quiere decir que la patología se encuentra en su punto más agudo. Posteriormente, con el tratamiento adecuado, las ronchas desaparecen y las manchas se tornan de color café oscuro, las que pueden durar por meses según la reacción al tratamiento y el tipo de piel. Si bien las áreas más comunes son la cara, cuello, manos y brazos, no significa que el resto de la piel esté libre de padecerla.

Según el doctor Klein, en primavera se pueden dar algunos casos, pero el verano es la época del año donde las personas tienen mayores probabilidades de padecerla, pues indiscutiblemente se aumenta la exposición al sol y la naturaleza.  Aunque esta enfermedad no es 100% evitable, hay que tener en cuenta que las plantas con mayor riesgo de fotosensibilización son los cítricos como el limón, lima y mandarina o frutos tropicales como la guayaba, además de litre, ruda, ortiga y algunos tipos de pasto.

Si ya hay presencia de estos síntomas, lo más importante es consultar a la mayor brevedad posible al dermatólogo, ya que su tratamiento en general es con corticoides orales, que solo pueden ser adquiridos con receta médica, y de no tomar la medicación adecuada, los síntomas podrían ser peores o dejar secuelas permanentes.