A medida que envejecemos, la mayoría de nosotros comprendemos mejor nuestras capacidades y limitaciones. Entendemos que la nutrición y el ejercicio desempeñan un papel fundamental y que cuidarnos diariamente nos puede ayudar a sentirnos más jóvenes que nuestra edad biológica.

Susan Bowerman, Directora de Educación y Capacitación en Nutrición Mundial de Herbalife, nos comparte 5 consejos que nos ayudarán a mantenernos más saludables y felices a medida que avanzan los años. 

  1. Manejar los cambios hormonales

Los cambios hormonales son una realidad en la vida tanto de los hombres como de las mujeres. Pueden estar acompañados de aumento de peso (sobre todo en la mediana edad), trastornos del sueño o cambios de humor, que pueden ser muy estresante.  Entonces, además de mantenernos activos y controlar el peso, es importante que encontremos el equilibrio en nuestras vidas y realicemos actividades de relajación. Yoga, meditación o simplemente iniciar una nueva actividad puede ayudarnos a manejar los efectos de los cambios hormonales. 

  1. Nutrición balanceada

Una dieta saludable y un estilo de vida activo son la mejor manera de proteger nuestra salud a medida que envejecemos.  Una comida balanceada contiene proteínas que nos ayudan a sentirnos satisfechos, muchas frutas y vegetales que aportan vitaminas y minerales y la cantidad justa de grasas saludables. Llenen aproximadamente dos tercios del plato con carbohidratos saludables, como vegetales, frutas, cereales integrales y legumbres y el tercio restante con proteínas de bajo contenido graso, como pescado, aves y carnes magras.  

  1. Mantener los huesos saludables

Los huesos fuertes se desarrollan durante la adolescencia y la adultez temprana. Esto se debe a que la máxima capacidad del cuerpo para almacenar calcio se alcanza alrededor de los 30 años. Por este motivo es importante incorporar mucho calcio a la dieta y practicar regularmente ejercicios con peso a cualquier edad, pero es incluso más importante en la juventud para garantizar la salud ósea a medida que envejecemos. Sin embargo, esto no significa que todo está perdido si somos mayores. Incorporar la cantidad adecuada de calcio por día (después de los 50 años el calcio necesario aumenta de 1000 mg diarios a 1200 mg diarios) y realizar regularmente actividad física con peso puede ayudarnos a mantener los huesos fuertes. 

  1. Mantener masa muscular y un peso saludable

Se puede desarrollar masa muscular a cualquier edad. Cuando adquirimos buenos hábitos a una temprana edad, que incluyen consumir la cantidad necesaria de proteínas y practicar ejercicios de resistencia, es más probable que estos hábitos continúen durante toda la vida. La cantidad de masa muscular determina, en gran parte, el índice metabólico en reposo.  Entonces, cuánto mayor la masa muscular, más colorías quema nuestro cuerpo cuando está en reposo.  Desarrollar y mantener masa muscular es una de las mejores defensas contra la “obesidad progresiva” o los pequeños aumentos incrementales de grasa corporal y peso a medida que envejecemos.

 

  1. Mantener la piel saludable

Los alimentos que consumimos y la forma en la que cuidamos nuestra piel cuando somos jóvenes pueden afectar su apariencia a medida que envejecemos. La piel depende de las proteínas para desarrollar sus estructuras de soporte y de mucho líquido para ayudar a prevenir la sequedad. Adquirir el hábito de limpieza, humectación y uso regular de bloqueador solar en la juventud nos puede ayudar a mantener un cutis sano a medida que envejecemos. Los daños a la piel ocasionados a temprana edad posiblemente se manifiesten décadas después, por lo que nuestra mejor defensa es adquirir a tiempo el hábito de su buen cuidado.