Solemos ver en portadas de revistas rostros con una sonrisa perfecta, dientes blancos y perfectamente alineados. Hoy en día el gusto excesivo por las selfies también nos hace buscar esa radiante y blanca sonrisa. Sin embargo, hay quienes se obsesionan con este deseo y ahí está el peligro.

Especialistas coinciden en que no todos pueden tener ese blanco perfecto, pues depende del color del esmalte de cada persona. El doctor Cristián Venables, cirujano maxilofacial de Clínica Oral y Facial (www.oralyfacial.cl) nos cuenta más sobre esta obsesión.

¿Qué es la blancorexia?

-La blancorexia es la obsesión o también considerada una adicción por lucir unos dientes blancos, esta adicción impulsa a las personas a realizarse tratamientos de blanqueamiento dental frecuentes y sin control médico, afectando negativamente a la salud oral, ya que por lo general utilizan sustancias blanqueadoras sin supervisión profesional, perjudicando así la salud bucodental.

Como especialista, ¿qué métodos recomienda para blanquearse los dientes?

-Existen dos métodos que son los que les recomiendo a mis pacientes, el blanqueamiento láser y el blanqueamiento convencional por cubeta, ambos son igual de eficaces, sin embargo se recomienda siempre realizar previamente una limpieza completa para retirar toda la placa bacteriana y lograr un resultado óptimo.

¿Cuánto dura el tratamiento?

-El láser puede durar de 1 a dos sesiones, mientras que el blanqueamiento por cubeta puede durar hasta 5 o 6 sesiones.

 ¿Valores aproximados?

-Estos pueden ir desde 100.000 hasta 300.000 pesos de acuerdo a su selección.

 ¿Existen algunos consejos caseros para blanquear los dientes?

-No, ya que estos consejos caseros quizás pueden prevenir lo que llamamos tinciones u oscurecimiento, pero no funcionan para aclararlos, ya que el uso en exceso de estos consejos caseros a la larga generan daño en el esmalte.

 ¿Es cierto que el abuso de los agentes blanqueadores, es decir de los peróxidos, es muy nocivo para la cavidad oral?

-Si bien es cierto, no está demostrado, pero su uso en exceso puede originar un daño a nivel pulpar, ya que este al ser usado en reiteradas ocasionas libera un agente químico que en grandes cantidades puede ser nocivo para el tejido del diente, causando un deterioro posterior.