En nuestro país es la segunda causal de pérdida de vista y de no ser tratada a tiempo sus daños sor irreversibles provocando incluso la ceguera total.

El Glaucoma es la enfermedad que daña el nervio óptico de nuestros ojos, que es el encargado de transmitir la información hasta el cerebro, que al ser dañado produce una pérdida gradual e irreversible de la visión, llegando a producir ceguera total en el caso que no se trate a tiempo.

El Doctor Juan Pablo Cavada del Centro Oftalmológico Puerta del Sol explica que “si este tratamiento se inicia de forma temprana es posible retrasar la evolución del glaucoma, minimizando los síntomas y prevenir una futura pérdida irreversible de visión en el paciente”.

Esto debido a estimaciones internacionales que dicen que más de 60 millones de personas en el mundo sobre los 40 años padecen de glaucoma, y unos 4,5 millones han perdido la visión totalmente a causa de esta silenciosa enfermedad, la cual muchas veces no es tratada a tiempo.

En nuestro país se estima que el 2% de la población que tiene más de 40 años padecen esta enfermedad, cifra que sube al 5% a partir de los 70 años, cuando los daños son mucho más graves.

Estas cifras podrían seguir subiendo, debido al envejecimiento de la población, donde se estima que para el año 2020 los diagnosticados con Glaucoma llegarán a 76 millones a nivel mundial y que la ceguera producto de esta enfermedad afecte a más de 11 millones de personas.

La mayoría de los casos de Glaucoma se originan por el aumento de la presión intraocular, pero se desconoce el motivo exacto por el cual se origina, además, existen otros factores de riesgo que hay que tomar en consideración para minimizar este riesgo:

  • Factor Edad: Una vez llegado a los 40 años las probabilidades de padecer esta enfermedad aumentan, como también se han detectado casos de jóvenes con esta patología, por ende los controles deben ser más habituales.
  • Factor Hereditario: Si algún familiar directo padece de esta enfermedad puede aumentar el riesgo de padecer Glaucoma, por ende los controles deben ser frecuentes para evitar futuros daños.
  • Factores de Riesgo: Uno de los principales es la presión elevada dentro del globo ocular, pero además se consideran los traumas oculares, desprendimientos de retina, corneas muy delgadas, tumores oculares, inflamación de los ojos y muy comúnmente la diabetes.

“Si bien el Glaucoma no tiene cura, hay tratamientos para detener su avance, donde en la mayoría de los casos, consiste en el uso de gotas específicas que ayudan a disminuir la presión del ojo, lo que permite detener la progresión del daño del nervio óptico y por ende la pérdida de la visión”, comenta el Doctor Juan Pablo Cavada del Centro Oftalmológico Puerta del Sol.

Se debe tener en consideración que hay distintos tipos de Glaucoma, siendo el más frecuente el denominado “de ángulo abierto”, también hay de “ángulo cerrado”, de baja tensión o tensión normal y el congénito o de nacimiento, esta última es menos frecuente, pero constituye la principal causa de ceguera en la infancia.

Por ello para detectarla los especialistas realizan los siguientes exámenes que determinarán si padeces Glaucoma:

  • Test de Campo Visual, para medir visión Lateral
  • Test de Agudeza Visual
  • Tonometría, que mide la presión del ojo
  • Examen de fondo de ojo, para evaluar la salud del nervio óptico y la retina
  • Paquimetría, que mide el grosor de la córnea, por medio del ultrasonido.

Finalmente el Doctor Cavada dice que “También se pueden usar medicamentos orales para detener el avance del Glaucoma como también la realización de la cirugía ocular y láser la que se realiza en pocas oportunidades, ya que los medicamentos permiten controlar la enfermedad. Por eso lo principal es realizar controles médicos ya que el daño que se produce en el ojo siempre será irreversible, y el 90% de la ceguera se puede evitar mediante la detección temprana”.