El Ingeniero Civil Químico y terapeuta en Biomagnetismo, Carlos Schäfer, afirma que el estrés, virus y bacterias son las principales causas de los crecientes trastornos de ansiedad en Chile.

En los años 90 se efectuó un estudio, de representación nacional, y entre otras estadísticas, se encontró un dato preocupante: que había un 5% de prevalencia de trastornos de ansiedad en la población chilena. Casi 30 años después, en la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, se indicó un aumento a 6,5%, es decir, poco más de un millón de personas sufre de este problema y la cifra sigue creciendo a un ritmo alarmante en el país.

El Ingeniero Civil Químico y terapeuta en Biomagnetismo, Carlos Schafer, cuenta que las razones por las que aparecen los trastornos de ansiedad y más concretamente las crisis de pánico son diversas. “La mayoría de los casos tienen que ver con el estrés que provoca en las personas distintas situaciones de la vida cotidiana y llama la atención que estos problemas han aumentado significativamente entre los hombres chilenos, que antes no se veían tan afectados en este sentido”.

Es que en cinco años, el porcentaje de chilenos con estrés se ha ido incrementando, llegando al 61% de la población actualmente, ya que, de acuerdo con Schafer, la vida moderna implica una reducción del necesario tiempo libre y un fuerte crecimiento de la carga laboral que golpea negativamente a las personas en su salud general.

Schäfer, terapeuta profesional y también mentor en Regulación Emocional, afirma que en sus tratamientos alternativos, mediante la práctica de biomagnetismo, “hemos encontrado que un cierto porcentaje de personas con diagnóstico de crisis de pánico y niveles de desorientación mental, están provocados no solamente por el estrés sino que por la presencia de ciertos virus y bacterias. Al revisar con los respectivos imanes detectamos la presencia de estos microorganismos y los podemos desactivar”.

Dado que la aparición de crisis de pánico produce una gran ansiedad e inseguridad en las personas, el mentor en Manejo Emocional asegura que “en mi consulta hemos atendido exitosamente a pacientes con este diagnóstico, combinando la terapia del biomagnetismo junto a regulación emocional mediante la terapia de tapping. Así, las personas pueden reconocer una situación que les gatille el problema y aplicar la técnica para reducir el efecto invalidante, recuperando el control sobre sus emociones”.