La ley de etiquetados de alimentos llegó para quedarse. A contar de este 27 de junio y según lo planificado, entra en una segunda fase donde se elevarán las exigencias a la hora de poner los rótulos de alerta nutricional a los productos envasados. La norma se hará más severa y más alimentos deberán incluir los polígonos negros: alto en azúcares, alto en calorías, alto en sodio y alto en grasas saturadas.

“En esta segunda etapa de la ley, los niveles de tolerancia se volverán más estrictos y habrá una mayor cantidad de productos envasados con sellos, por ejemplo, hasta ahora, cuando un alimento superaba los 22,5 gramos de azúcar, debía llevar sello “alto en azúcares”, ahora, deberán hacerlo los productos que superen 15 gramos”, explica el doctor Pedro Barreda, pediatra, autor del éxito de ventas “¡Olvídese de la calorías!: coma sano y natural” y miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife Nutrition con sede en Los Ángeles, EE.UU.

Detengámonos en el sello: alto en azúcares. El mensaje es claro “producto con mucha azúcar”, pero ¿realmente sabemos las implicancias de este mensaje? ¿tenemos conocimiento de los daños que puede provocar el exceso de consumo de azúcar en nuestra salud? 

El doctor Barreda lleva años estudiando este tema -que explica en detalle en su libro- pero donde a grandes rasgos indica al azúcar como el gran responsable de los altos índices de obesidad y sus enfermedades derivadas en el mundo.

¿Por qué es tan dañina el azúcar?

“Durante años se culpó del sobrepeso y obesidad a las grasas. Se las satanizó como dañinas para la salud y la industria empezó a incorporar azúcares agregados para reemplazarlas a muchos alimentos, como en bebidas, dulces y bollerías, donde a la larga y como todos los excesos, determina una dependencia psicológica, bioquímica, provocado altos niveles de Insulina en forma crónica, lo que es una verdadera montaña rusa de altos y bajos de glucosa en la sangre”.

La Insulina es la llamada hormona del hambre y hormona de la trasformación de exceso de glucosa en grasa. De esta manera, si comemos azúcares en exceso, el cuerpo la transforma en grasa, se acumula, además nos dispara el apetito y entramos en un círculo vicioso que provoca sobrepeso, obesidad y todas las enfermedades crónicas no transmisibles derivadas de esto, como la diabetes, síndrome metabólico o enfermedades cardiovasculares, explica el doctor Barreda.

La Organización Mundial de la Salud recomienda no consumir más de 25 gramos de azúcar al día en un adulto que ingiere unas 2 mil calorías diarias. Para que tenga una referencia 1 bebida contiene 60 grs. de azúcar; 50 grs. de cereales contienen 8 grs. de azúcar; 1 vaso de jugo de naranja envasado, 20 grs. y 1 taza de yogur, 12 grs. de azúcar.

“Así, para muchas personas es muy difícil mantener los niveles recomendados de consumo de azúcares, son demasiados los alimentos que la contienen, algunos de forma evidente como chocolates, cereales y dulces, y otros de manera “escondida” como el pan de molde, de hot dog, galletas saldas, salsas y aderezos.”

Los distintos azúcares

Los azúcares se clasifican en naturales y procesados. Los primeros, son los contenidos en alimentos frescos como la lactosa de la leche o la fructosa de las frutas y verduras, entre otros, son saludables y fuente de energía a cada célula del cuerpo a través de la glucosa. “Al ingresar a la sangre, permite la liberación de una hormona llamada insulina que es la verdadera llave de entrada para la glucosa a cada célula cerebral y muscular y para que cumpla su función de energía.”

“En cambio, el azúcar procesado o agregado, es el peor ingrediente en la dieta moderna. Son aquellos que la industria los hace más apetecibles y los agrega a los alimentos. Estos son los llamados alimentos o productos procesados o ultra-procesados. Proporcionan calorías vacías, sin nutrientes esenciales y puede causar daño metabólico en el largo plazo.”

El médico consultor de Herbalife Nutrition, recomienda preferir productos con edulcorantes por sobre los azucarados. Están claramente identificadas las dosis y la mayoría de los productos están muy lejos de ser dañinas. Barreda afirma que los edulcorantes naturales están autorizados incluso en embarazada y madres que lactan a sus hijos y que los no naturales tampoco han demostrado por el momento ningún tipo de daño.”

“Prefiera los productos libres de azúcar y deje las tortas y dulces sólo para las ocasiones especiales como cumpleaños. Su consumo debe ser una excepción”

Finalmente, el profesional concluye dejando en claro que el consumo de azúcar no es necesario, basta con lo que obtenemos de productos naturales o de carbohidratos complejos. La dependencia y el abusar de chucherías, dulces, chocolate y el azúcar escondido en los productos, hace fácilmente sobrepasar los límites permitidos y llevar a un sobrepeso precoz, indefinido y permanente, con obesidad y todas sus consecuencias.