Una triste noticia remeció el espectáculo nacional. El reconocido periodista Italo Passalacqua falleció en su casa de Mantagua producto de un paro cardiorespiratorio. Según versiones preliminares se habría atragantado con un alimento mientras desayunaba. Sin embargo -con el paso de las horas y según información de la PDI- se habría descartado esa causa tras su deceso.

Y pese a que se haya descartado el atragantamiento del connotado comunicador, quisimos saber más sobre este tema y cómo evitar que un alimento se convierta en nuestro peor enemigo, causándonos la muerte al comer.

El atragantamiento se produce cuando un objeto o trozo de comida obstruye la vía aérea y no deja que entre aire a los pulmones. Cuando esto ocurre, se debe practicar la Maniobra de Heimlich dentro de los próximos cuatro minutos para evitar que la persona muera por asfixia.

Conversamos con el dentista y cirujano maxilofacial Cristián Venables, quien nos contó que es esencial masticar bien los alimentos, sobre todo los más duros como por ejemplo los trozos de carne.

Además nos explicó que una persona enferma tiene más probabilidades de atoros o atragantamientos, por lo que recomienda que coman acompañados y supervisados por otra persona de confianza.

Cuando alguien se atora se debe ayudar a través de la maniobra de Heimlich. Para los casos de obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño se utiliza esta técnica, la cual consiste en compresiones abdominales en el caso de un niño y compresiones torácicas y palmadas en espalda para los lactantes.

Adultos y niños

1.- Ubícate detrás de la persona y abrázala con una de tus manos empuñadas.

2.- Busca la zona justo en medio de las costillas y cubre tu mano empuñada con la otra mano.

3.- Haz presión hacia adentro y hacia arriba con fuerza varias veces, hasta que el elemento sea expulsado.

4.- En el caso de niños mayores de un año, el movimiento debe ser el mismo pero con un poco menos de fuerza para evitar daños en las costillas

En el caso de LACTANTES, MENORES DE 1 AÑO:

  • La maniobra es distinta, pues implica compresiones torácicas y palmadas en el tórax.

– Primero debe tomar al lactante y arrodillarse o sentarse.

– Sujételo boca abajo con la cabeza levemente bajo el tórax apoyado sobre su antebrazo. La cabeza la sostiene con la mano tomándola por la mandíbula.

– Dé 5 palmadas en la espalda con fuerza. Las palmadas se realizan al centro de la espalda entre los omóplatos.

– Luego debe dar vuelta al lactante en un solo movimiento, afirmando la cabeza con una sola mano mientras que con la otra otorgará 5 compresiones entre los pezones del pequeño. Las compresiones son con dos dedos, como lo muestra la imagen y con una frecuencia de 1 por segundo aproximadamente.

-Repetir hasta que el objeto salga.