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Categoría: Salud y estilo
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En los bebé, los primeros dientes suelen aparecer entre los 4 y 6 meses de vida, aunque  cada uno tiene su ritmo propio, por lo que si a los 12 meses recién experimenta la salida del primer incisivo, no es algo para alarmarse, sólo consultar con su especialista.

La aparición de las primeras piezas dentales suele ser un proceso doloroso y que inquieta a los bebés, por eso distintos elementos son utilizados por los padres para tratar de calmar a los pequeños, tratando de aminorar su sufrimiento.

En este sentido la lidocaína era un elemento bastante utilizado por los padres para este efecto, pero que fue descartado por la Food and Drug Administration de Estados Unidos, al considerar que su uso puede provocar convulsiones, lesión cerebral grave y problemas del corazón.

El doctor Jaime Cisneros, pediatra de Vidaintegra, afirma que este anestésico es local y su acción es rápida, bloqueando la despolarización de las neuronas sensitivas produciendo anestesia local. Se usa principalmente en cirugías superficiales en odontología, en procedimientos de cirugía menor, en anestesia raquídea.

“No obstante este no debe usarse en pacientes con cardiopatías, especialmente relacionadas con alteraciones de la conducción eléctrica del corazón. Así como tampoco en menores de 2 años, por el riesgo de provocar metahemoglobinemia, trastorno sanguíneo en el cual se produce una cantidad anormal de metahemoglobina, una forma de hemoglobina, molécula en los glóbulos rojos que distribuye el oxígeno al cuerpo”, explica el especialista.

Las molestias (picazón, ardor o dolor) en los bebés,  pueden comenzar desde el tercer mes de vida y es máxima entre los cinco a seis meses.  Las dolencias varían de niño a niño y pueden durar de horas a días sin momentos de calma y hasta el año, en relación a la salida de los molares.

El brote de los primeros dientes se puede percibir como un pequeño bulto de color pálido en la encía, aunque lo más común es que la encía esté roja e inflamada. Es normal que se lleven las manos a la boca con frecuencia y que sientan deseos de morder para presionar las encías, además de que su babeo sea más abundante de lo habitual, producido por la estimulación de saliva que produce la dentición.

Estas molestias son parte del proceso de crecimiento del bebé, por lo que el pediatra de Vidaintegra entrega los siguientes consejos para disminuir el dolor en los pequeños sin contraindicaciones:

-Se puede usar infusiones de Tilo, Manzanilla o Hinojo o mezclas de éstos.

-Localmente se usa el morder objetos blandos de silicona o algo natural como el Cochayuyo.

-Medicamento cuyos compuestos son naturales, probadamente eficaz, el Calmatol, compuesto de extractos de Fluido de Scholtzia, Menta, Manzanilla, Tilo y Semilla de Hinojo.