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La experta en nutrición clínica, antienvejecimiento y medicina ortomolecular dio a conocer los últimos avances en materia de diagnóstico y terapias de tratamiento para los kilos de más, subrayando que lograr un peso adecuado mejora la calidad de vida de las personas y aumenta sus años saludables.

“El peso, definitivamente, es el termómetro del cuerpo: nos dice cuando algo anda bien o mal, puesto que las alzas y bajas no son gratuitas y siempre tienen un motivo relacionado con nuestra salud, razón por la cual su control adecuado se torna urgente a través de finos métodos de diagnóstico y tratamientos integrales que mejoran la calidad de vida para las personas y aumentan sus años saludables” afirma la doctora Yaisy Picrin, magíster en Nutrición Clínica y Antienvejecimiento de la Universidad de Chile y, especialista en medicina ortomolecular.

La experta indica que hoy el sobrepeso y la obesidad son catalogadas como epidemia en nuestro país y en el mundo, existiendo un alarmante desorden alimenticio que afecta al 64% de los chilenos mayores de quince años y se traduce en kilos de más. “Es decir, un 39% sufre de sobrepeso y un 25% de obesidad, alcanzando un 2,3% de esto últimos el grado de morbidez”, afirma, agregando que en los niños el panorama se agudiza: el 10,3% de los menores de seis años son obesos “lo que significa que miles de pequeños ya sufren de una enfermedad crónica de impacto metabólico”.

Un peso superior al normal aumenta las tasas de mortalidad y es puerta de entrada para más de 48 enfermedades tales como ateroesclerosis, infarto al miocardio, enfisemas pulmonares, hipertensión, úlceras, artritis; cáncer de mama, próstata, pulmón, endometrio y ovarios. “También otras como envejecimiento de la piel, Alzheimer, Parkinson, cataratas, lesiones celulares, tumores, anorexia, bulimia, hipotiroidismo, menopausia precoz, estrés, artrosis, osteoporosis, disfunciones sexuales, modificaciones genéticas, depresión, retardo del crecimiento, migrañas, gastritis, estitiquez, infertilidad, hígado graso, várices, gota, desórdenes hormonales, alérgicos y más”, informa la doctora.

Importancia de medir causas en cada persona

El sobrepeso y la obesidad puede producirse por diferentes razones: carga genética,  presencia de estrés, cambios en el tipo de alimentación, ansiedad, exponernos a contaminantes o alguna enfermedad que desconocemos, entre otras. “Cada individuo es un universo, por lo que es fundamental conocer muy bien en detalle las causas que están provocando los kilos de más, y de acuerdo a eso diseñar un tratamiento personalizado que busca desintoxicarlo, regular su metabolismo y mantenerlo en la baja de peso hasta que sus células internalicen que ello es lo normal para su cuerpo, proceso que demora su tiempo porque los adipocitos  (células grasas) tienen una “memoria” difícil de cambiar”, señala.

El examen de estrés oxidativo, mineralograma, medición de composición corporal y un test biológico nutricional son las últimas novedades que existen en el mundo para un diagnóstico fino. Estas herramientas, que incorporó reciente y exclusivamente la doctora Picrin en la Clínica de Salud Integral que lleva su nombre, son de vital importancia. El primero es un examen de sangre que pesquisa a nivel celular el equilibrio entre los agentes antioxidantes y los prooxidantes, midiendo el comportamiento de las enzimas encargadas de mantener el equilibrio celular.

Por su parte, el mineralograma es un examen para medir la presencia de metales pesados, metales tóxicos y nutrientes en el organismo. “Chile es un país esencialmente minero y no es necesario trabajar en la mina para tener estos elementos en la sangre y los pulmones. Las mismas aguas subterráneas o el aire transportan agentes contaminantes que pueden ser realmente nocivos para la salud”, informa.

En materia de composición corporal destaca un innovador examen de bioimpedancia no invasivo que permite en menos de 10 minutos saber cuánta grasa, masa muscular y agua se tiene en el cuerpo, a la vez de ver la cantidad de calorías que se gastan metabólicamente, cuál es el sobrepeso y dónde se ubica. 

 Reparar las células hace que el cuerpo funcione mejor

“Del mismo modo contamos con un test biológico que nos permite medir las deficiencias nutricionales y todas las trabas metabólicas que puedan existir”, manifiesta la doctora, afirmando que a través de estas herramientas de diagnóstico, sumadas a las tradicionales, se conocen las causas de los problemas alimenticios, las que ella aborda con el enfoque de la medicina ortomolecular.

“Trabajo con células. Mi objetivo no es la estética, tampoco la pura reducción de kilos. Mi meta es desarrollar en el cuerpo de los pacientes una reparación orgánica integral, por medio de una desintoxicación celular y la reposición de diferentes micronutrientes”. Añade que ese es el principio de la medicina ortomolecular, que para ella es la medicina del futuro porque responde a las particularidades de cada uno desde su propia singularidad celular.

 “Si logramos que la gran maquinaria que son nuestras células reparen su mal funcionamiento, lograremos que el cuerpo trabaje mejor y se pueda defender de patologías como obesidad, diabetes, el cáncer o la hipertensión, ya que una nutrición inadecuada hace que el cuerpo carezca de los agentes encargados de protegerlo”, aclara la doctora Yaisy Picrin.

 La terapia ortomolecular, donde se aplican endovenosamente agentes que entran al cuerpo por 24 horas y salen llevándose el agente tóxico y reponiendo nutrientes, es capaz hasta de limpiar las arterias de una persona en un número determinado de sesiones. A ella se complementan otras acciones como la ozonoterapia que consiste en la incorporación al cuerpo de ozono terapéutico y que tiene como efectos principales disminuir el estrés oxidativo, aumentar la capacidad antioxidante y regular el metabolismo y las defensas inmunológicas, fundamentalmente.

Darle al cuerpo lo que necesita

“La ozonoterapia estimula el sistema de defensas antioxidante humano al interactuar con las paredes celulares y provocar la liberación de sustancias que estimulan al organismo para producir antioxidantes, con un efecto similar al de las vacunas. De esta forma: evitando o disminuyendo la oxidación, se retarda la aparición de enfermedades de origen genético, ya que los antioxidantes trabajan beneficiosamente en todo nuestro cuerpo, cumpliendo funciones que van desde el adecuado traslado del oxígeno a todos los órganos para su sano funcionamiento hasta el rejuvenecimiento celular”, subraya la facultativa.

A su vez destaca la Hidroterapia de Colon que permite ablandar y remover material fecal de las paredes de esta parte del intestino, disminuyendo la concentración de bacterias y toxinas y estimulando los movimientos peristálticos. Al mismo tiempo favorece los procesos de desintoxicación, baja de peso y disminución de la distensión abdominal y está indicada también para tratar complementar el tratamiento de depresión, falta de concentración, ansiedad causada por estrés, insomnio, perdida de vitalidad, fatiga crónica, retención de líquidos, infecciones agudas y crónicas, migraña, baja de defensas inmunológicas, alergias, dermatitis, asma, reumatismo, síndrome del intestino irritable y algunos tipos de cáncer.

Todo ello y más se integra a la dietoterapia, una herramienta básica de tratamiento para el sobrepeso y obesidad que involucra darle al cuerpo, a través de la alimentación, lo que realmente necesita. Aquí destaca la nutrogenética, un programa de alimentación personalizado que considera las interacciones entre las enfermedades y la dieta. “Ésta puede estimular predisposiciones genéticas y jugar un papel importante en el inicio y progresión de las enfermedades crónicas. Cada día hay más evidencia que demuestra que una dieta equilibrada y baja en calorías mejora la salud corporal y mental de las personas, razón por la que trabajamos fuertemente en esta área, pero de una manera especial que no haga sentir al paciente deprivado”.