La académica Leyla Juri Chamal, de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Católica del Maule, sede Curicó, derriba los mitos frente algunos productos que están catalogados como buenos para la salud.

El acelerado y exigente ritmo de vida, hacen que el tiempo diario destinado para la alimentación se reduzca cada vez más, lo que ha influido directamente sobre el estado nutricional y la calidad de vida tanto de adultos como de niños. Y una solución es buscar alimentos que son fáciles de adquirir y que son promocionados como “saludables”.

La académica Leyla Juri, de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Católica del Maule, sede Curicó, derribó los mitos de algunos de estos alimentos que se califican como “sanos” y que ayudarían a bajar de peso, pero que no cumplen con lo que prometen. 

“La industria alimentaria nos ofrece diversos productos que buscan crear nuevos hábitos y estilos de vida para revertir este repentino aumento en las cifras de sobrepeso y obesidad. A diario consumimos alimentos que parecen inofensivos y que creemos que son saludables sin saber realmente los nutrientes que entregan. A eso, además, se agregan diversas tendencias alimentarias de moda que buscan sumar adeptos entregando información muchas veces poco confiable”, advierte la nutricionista.

“Horneado”, “bajo en grasa”, “detox”, “vegano”, son conceptos que se han vuelto recurrentes al momento de elegir un alimento por sobre otro.

Leyla Juri advierte que los alimentos actualmente de moda a los cuales debemos prestar atención son: 

  • Aceite de coco: Actualmente hay un “boom” por incorporar o reemplazar en diversas preparaciones culinarias el aceite de coco, con el fundamento de que es más “saludable”, pero al recomendar su uso desconocen que contiene cerca del 90% de ácidos saturados.

Este aceite se obtiene mediante prensado de la pulpa o la carne de los cocos (Cocos nucifera). Dispone de varios usos como alimentos o en cosméticos. Debido a su alto contenido de grasa saturada, es lento para oxidarse y, por tanto, resistente al enranciamiento, con una duración de hasta seis meses a 24 °C sin deteriorarse.

 Muchas organizaciones de salud basados en evidencia científica aconsejan no consumir en exceso el aceite de coco, debido a sus altos niveles de grasa saturada que tiene el potencial de aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular.

  • Barras de cereal:Pueden venir en todo tipo de envases “saludables” que hacen que se vean como si realmente fueran aperitivos nutritivos, pero no se deje engañar. Si bien algunas pueden contener fruta real, esto viene acompañado de altos contenidos de sodio y azúcar.
  • Galletones dulces integrales: Por mucho que duela, losdulces siguen siendo dulces por más “dietéticos” que digan ser. Cualquiera de estas galletas te dejará con hambre en comparación de cualquier fruta, ni hablar de la fibra y vitaminas que aporta un aperitivo mucho más saludable como un plátano, una manzana o cualquier otra fruta.
  • Bebidas deportivas: El diseño de las bebidas deportivas se realizó con los atletas como guía. Contienen electrolitos (sales) y azúcar, los cuales pueden ser útiles para ellos en muchos casos. Sin embargo, las personas comunes no necesitan sales adicionales y ciertamente tampoco azúcar líquido. Es importante permanecer hidratado, especialmente durante el ejercicio físico, pero la mayoría de las personas tendrá mejores resultados recurriendo simplemente al agua.
  • Jugos y batidos “Detox”: La mayoría de los expertos, sin embargo, afirman que no es necesario hacer una dietadetox de jugos para liberar nuestro cuerpo de toxinas. En teoría, para eso está nuestro hígado y riñones que se encargan de la eliminación de todos los residuos que no sean necesarios, se aplaude el hecho de renunciar a la comida chatarra y los ingredientes procesados ​​ya que esto si le dará a nuestro sistema digestivo un descanso. Incluir estos jugos puede ser una buena manera de conseguir muchos más antioxidantes que se encuentran en frutas y verduras de lo que normalmente podríamos comer.

 

El Ingeniero Civil Químico y terapeuta en Biomagnetismo, Carlos Schäfer, afirma que el estrés, virus y bacterias son las principales causas de los crecientes trastornos de ansiedad en Chile.

En los años 90 se efectuó un estudio, de representación nacional, y entre otras estadísticas, se encontró un dato preocupante: que había un 5% de prevalencia de trastornos de ansiedad en la población chilena. Casi 30 años después, en la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, se indicó un aumento a 6,5%, es decir, poco más de un millón de personas sufre de este problema y la cifra sigue creciendo a un ritmo alarmante en el país.

El Ingeniero Civil Químico y terapeuta en Biomagnetismo, Carlos Schafer, cuenta que las razones por las que aparecen los trastornos de ansiedad y más concretamente las crisis de pánico son diversas. “La mayoría de los casos tienen que ver con el estrés que provoca en las personas distintas situaciones de la vida cotidiana y llama la atención que estos problemas han aumentado significativamente entre los hombres chilenos, que antes no se veían tan afectados en este sentido”.

Es que en cinco años, el porcentaje de chilenos con estrés se ha ido incrementando, llegando al 61% de la población actualmente, ya que, de acuerdo con Schafer, la vida moderna implica una reducción del necesario tiempo libre y un fuerte crecimiento de la carga laboral que golpea negativamente a las personas en su salud general.

Schäfer, terapeuta profesional y también mentor en Regulación Emocional, afirma que en sus tratamientos alternativos, mediante la práctica de biomagnetismo, “hemos encontrado que un cierto porcentaje de personas con diagnóstico de crisis de pánico y niveles de desorientación mental, están provocados no solamente por el estrés sino que por la presencia de ciertos virus y bacterias. Al revisar con los respectivos imanes detectamos la presencia de estos microorganismos y los podemos desactivar”.

Dado que la aparición de crisis de pánico produce una gran ansiedad e inseguridad en las personas, el mentor en Manejo Emocional asegura que “en mi consulta hemos atendido exitosamente a pacientes con este diagnóstico, combinando la terapia del biomagnetismo junto a regulación emocional mediante la terapia de tapping. Así, las personas pueden reconocer una situación que les gatille el problema y aplicar la técnica para reducir el efecto invalidante, recuperando el control sobre sus emociones”.

 

En nuestro país es la segunda causal de pérdida de vista y de no ser tratada a tiempo sus daños sor irreversibles provocando incluso la ceguera total.

El Glaucoma es la enfermedad que daña el nervio óptico de nuestros ojos, que es el encargado de transmitir la información hasta el cerebro, que al ser dañado produce una pérdida gradual e irreversible de la visión, llegando a producir ceguera total en el caso que no se trate a tiempo.

El Doctor Juan Pablo Cavada del Centro Oftalmológico Puerta del Sol explica que “si este tratamiento se inicia de forma temprana es posible retrasar la evolución del glaucoma, minimizando los síntomas y prevenir una futura pérdida irreversible de visión en el paciente”.

Esto debido a estimaciones internacionales que dicen que más de 60 millones de personas en el mundo sobre los 40 años padecen de glaucoma, y unos 4,5 millones han perdido la visión totalmente a causa de esta silenciosa enfermedad, la cual muchas veces no es tratada a tiempo.

En nuestro país se estima que el 2% de la población que tiene más de 40 años padecen esta enfermedad, cifra que sube al 5% a partir de los 70 años, cuando los daños son mucho más graves.

Estas cifras podrían seguir subiendo, debido al envejecimiento de la población, donde se estima que para el año 2020 los diagnosticados con Glaucoma llegarán a 76 millones a nivel mundial y que la ceguera producto de esta enfermedad afecte a más de 11 millones de personas.

La mayoría de los casos de Glaucoma se originan por el aumento de la presión intraocular, pero se desconoce el motivo exacto por el cual se origina, además, existen otros factores de riesgo que hay que tomar en consideración para minimizar este riesgo:

  • Factor Edad: Una vez llegado a los 40 años las probabilidades de padecer esta enfermedad aumentan, como también se han detectado casos de jóvenes con esta patología, por ende los controles deben ser más habituales.
  • Factor Hereditario: Si algún familiar directo padece de esta enfermedad puede aumentar el riesgo de padecer Glaucoma, por ende los controles deben ser frecuentes para evitar futuros daños.
  • Factores de Riesgo: Uno de los principales es la presión elevada dentro del globo ocular, pero además se consideran los traumas oculares, desprendimientos de retina, corneas muy delgadas, tumores oculares, inflamación de los ojos y muy comúnmente la diabetes.

“Si bien el Glaucoma no tiene cura, hay tratamientos para detener su avance, donde en la mayoría de los casos, consiste en el uso de gotas específicas que ayudan a disminuir la presión del ojo, lo que permite detener la progresión del daño del nervio óptico y por ende la pérdida de la visión”, comenta el Doctor Juan Pablo Cavada del Centro Oftalmológico Puerta del Sol.

Se debe tener en consideración que hay distintos tipos de Glaucoma, siendo el más frecuente el denominado “de ángulo abierto”, también hay de “ángulo cerrado”, de baja tensión o tensión normal y el congénito o de nacimiento, esta última es menos frecuente, pero constituye la principal causa de ceguera en la infancia.

Por ello para detectarla los especialistas realizan los siguientes exámenes que determinarán si padeces Glaucoma:

  • Test de Campo Visual, para medir visión Lateral
  • Test de Agudeza Visual
  • Tonometría, que mide la presión del ojo
  • Examen de fondo de ojo, para evaluar la salud del nervio óptico y la retina
  • Paquimetría, que mide el grosor de la córnea, por medio del ultrasonido.

Finalmente el Doctor Cavada dice que “También se pueden usar medicamentos orales para detener el avance del Glaucoma como también la realización de la cirugía ocular y láser la que se realiza en pocas oportunidades, ya que los medicamentos permiten controlar la enfermedad. Por eso lo principal es realizar controles médicos ya que el daño que se produce en el ojo siempre será irreversible, y el 90% de la ceguera se puede evitar mediante la detección temprana”.

 

Cada vez es más común ver tiendas y servicios que funcionan las 24 horas del día. Sin embargo, detrás de esta llamativa oferta, que entrega flexibilidad y facilidades a algunos, existen personas que deben trabajar durante toda la noche y descansar de día. Este horario genera una serie de consecuencias a nivel cerebral que disminuyen la eficiencia y aumentan la irritabilidad. Así lo explica el neurólogo de Clínica Vespucio, Dr. Rodrigo Vega, quien entrega recomendaciones para aquellos que deben cumplir con estos turnos.

Hospitales, supermercados, restaurantes e incluso peluquerías. Para que estos servicios sigan funcionando toda la noche, es necesario que algunas personas cumplan con su jornada laboral durante las horas que el cuerpo fisiológicamente necesita dormir. “El organismo asocia la oscuridad con el sueño y la luz con la actividad, debido a la producción de la hormona llamada melatonina, que aumenta la somnolencia en relación a la menor intensidad de iluminación”, explica el neurólogo de Clínica Vespucio, Dr. Rodrigo Vega.

Así, descansar de día es considerablemente más complicado que hacerlo de noche, ya que el cerebro requiere una serie de factores que sólo ocurren en el horario nocturno. “Además de la producción de melatonina, el cuerpo baja su temperatura corporal durante las primeras horas de sueño”, asevera el especialista.

Impactos en la salud

A nivel general, los turnos de noche implican un aumento significativo del riesgo cardiovascular. El Dr. Vega aclara que una persona, al mantenerse despierta, genera una serie de consecuencias a nivel de sus funciones cerebrales superiores, lo cual:

  • Disminuye la eficiencia en tareas que requieren atención prolongada.
  • Altera el ánimo, en particular aumentando la irritabilidad.
  • Incrementa la incidencia de diabetes, obesidad y trastornos gastrointestinales.
  • Aumenta la posibilidad de sufrir accidentes en el ambiente laboral.

Recomendaciones

A pesar de estos riesgos para la salud, el trabajo nocturno es una realidad hoy en día, por lo cual muchas personas deben cumplir con estos turnos. No obstante, acostumbrarse a este horario puede implicar un período de adaptación, debido a “la programación del ciclo circadiano que, entre otros factores, comprende una diferencia en cuanto a la producción hormonal entre el día y la noche”, afirma el neurólogo de la nueva Clínica Vespucio, que se inaugura este jueves 17 de mayo.

Asimismo, no se trata sólo de la cantidad de horas de sueño, también es importante la calidad. Cuando se duerme de día, el descanso no es igual de reparador que al hacerlo de noche. Por ello, el especialista entrega las siguientes recomendaciones para aquellos que deben cumplir con turnos nocturnos:

  • Evitar los trabajos nocturnos sobre los 35 años, cuando el cerebro ya no responde con facilidad a cambios de horarios forzados.
  • Recuperar las horas de sueño pérdidas, en un lugar lo más oscuro posible, evitando la exposición repentina a la luz al salir del trabajo con anteojos oscuros.
  • Evitar trasnochar varios días seguidos.

 

Cenar muy tarde, eliminar las grasas buenas y comer muy rápido, son solo algunos de los hábitos negativos que muchas veces nos impiden bajar o mantenernos en nuestro peso.

Para nadie es secreto que para mantener un peso adecuado es fundamental llevar una dieta saludable, equilibrada, acorde a nuestro gasto de energía y que sea nutritiva a la vez. Además, es sabido que se debe complementar con actividad física al menos 3 veces a la semana. Sin embargo, a pesar de tener total claridad en estos aspectos, muchas veces cometemos algunos errores que nos impiden bajar esos kilos de más o conservar el peso deseado.

Paulina Hernández, nutricionista y Jefa del Programa “Vivir Bien” de Sodexo Servicios de Beneficios e Incentivos, destaca los principales errores que cometemos y que hacen que comamos más de lo que debiésemos.

Comer pocas grasas “buenas”

Las grasas son fundamentales para el buen funcionamiento de nuestro organismo, ayudan a la función cerebral, a la producción de hormonas, al transporte de vitaminas a través del torrente sanguíneo, y además tienen propiedades antiinflamatorias. Éstas se encuentran presentes, por ejemplo, en frutos secos, algunos pescados, aceite de oliva, y semillas como la linaza y la Chía.  “Es importante no eliminar estas grasas de nuestra dieta, ya que además de ayudar a la saciedad, sirven para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. Hay que seleccionar las grasas adecuadas y cuidar la cantidad”, destaca Paulina Hernández.

Comer muy rápido

Según un estudio de la Universidad de Hiroshima, en Japón, quienes comen rápido, ingieren más calorías y nutrientes de los que necesitan, ya que se sienten satisfechos mucho tiempo después de que el cuerpo recibió la comida que necesitaba. Luego de analizar los hábitos de consumo de tres grupos de más de mil personas durante cinco años, se determinó que el 11,6% de quienes comían más rápido desarrollaban síndrome metabólico.

En definitiva, quienes comen rápido no le dan tiempo al cerebro de saber que ya alcanzaron la satisfacción y por eso terminan comiendo más de lo que necesita el cuerpo.

“El cerebro se demora más o menos 20 a 30 minutos en recibir la señal que indica que la persona comió. Además, es importante evitar las distracciones al momento de comer”, señala la profesional de Sodexo.

Cenar muy tarde

No es recomendable que la última comida del día sea justo antes de acostarse, ya que no permitimos que nuestro cuerpo entre adecuadamente a su fase de descanso, provocando que entre en estado de alerta. Esto estimula la producción de hormonas del estrés, como la adrenalina, y también puede alterar la presión cardíaca. “Es importante que la última comida sea liviana y dos horas antes de acostarnos para que nuestro cuerpo alcance a procesarla correctamente. Además es clave dormir bien para mantener un peso adecuado”, enfatiza la nutricionista.

Poco ejercicio

Según un estudio publicado en American Journal of Clinical Nutrition sobre adultos con sobrepeso y obesidad que iniciaron un programa físico, el ejercicio tendía a aumentarles el apetito antes de una comida comparado con los días de vida sedentaria. Sin embargo, las personas se sentían más satisfechas con el desayuno que antes. El estudio desconoce por qué el ejercicio tiene dos efectos sobre el apetito, pero la actividad física, que genera hambre, también potenciaría la sensibilidad del sistema de saciedad. “Al hacer ejercicios liberamos endorfinas que ayudan a nuestro bienestar y a disminuir la ansiedad que muchas veces es la que nos hace comer de más”, concluye la nutricionista y jefa del Programa Vivir Bien de Sodexo Servicios de Beneficios e Incentivos.

Ahora que ya conocemos algunos de los hábitos negativos que nos pueden mantener con sobrepeso es importante ser consciente y poder eliminarlos de nuestra rutina, para así tener una mejor calidad de vida.

 

24 intervenciones por donación de órganos se han desarrollado este año a nivel nacional. En este contexto, médicos especialistas y los protagonistas de estas vivencias, comentaron la importancia de dar segundas oportunidades a la vida.

La donación de órganos ha disminuido este año, con el consiguiente aumento de la espera de los pacientes que requieren estas intervenciones. Por tal motivo, esta jornada se reunieron médicos tratantes de Clínica Dávila, un paciente trasplantado de corazón y familiares de otros trasplantados, con un solo objetivo: Motivar a más personas a la donación.

“El año pasado alrededor de 300 personas fueron trasplantadas y este año en el país ha sido menos de 30 personas”, señala el Dr. Andrés Boltansky, jefe de nefro-urología de Clínica Dávila, dando cuenta de este fenómeno. Sin embargo, en esta institución se han registrado circusntancias más alentadoras. De hecho, se realizaron  dos trasplantes simultáneos en estos últimos días gracias a las donaciones.  El trabajo del personal de Clínica Dávila ha sido relevante para esto, “fueron 40-45 personas altamente calificados que trabajamos para resolver la situación”, cuenta el Dr. Matías Guajardo, cirujano digestivo de Clínica Dávila.

Y si bien el escenario de la donación de órganos en Chile ha estado complicado, desde la institución hacen un llamado a la población, más cuando ya han podido trabajar en reducir esta larga lista de espera. “Hoy estamos muy contentos porque tres de nuestros pacientes que se encontraban en lista de espera han sido trasplantados el último mes”, señala el Dr. Juan Pablo Peralta, cardiólogo de Clínica Dávila.

Lo ocurrido en los últimos días ha sido un motivo de alegría para quienes están esperando,  ya que el agotamiento físico y mental no sólo lo sufre el paciente, sino también sus familiares.  “Pasa tanto tiempo que cuesta mucho saber qué va a pasar con uno”, dice Mauricio Collao, paciente trasplantado de corazón en Clínica Dávila.

Por otra parte, los hijos de Margarita Medina - mujer trasplantada de hígado el miércoles recién pasado- , Néstor y Daniela Cabezas, recalcan que es importante también la educación en Chile sobre cómo enfrentar este tipo de situaciones dentro de los núcleos familiares, ya que –en su caso- fueron alrededor de tres meses que duró la espera. 

El objetivo de este encuentro fue destacar, a través de casos reales, la importancia de la donación de órganos y como una decisión puede entregar una segunda oportunidad de vida a otra persona.

 

Solemos ver en portadas de revistas rostros con una sonrisa perfecta, dientes blancos y perfectamente alineados. Hoy en día el gusto excesivo por las selfies también nos hace buscar esa radiante y blanca sonrisa. Sin embargo, hay quienes se obsesionan con este deseo y ahí está el peligro.

Especialistas coinciden en que no todos pueden tener ese blanco perfecto, pues depende del color del esmalte de cada persona. El doctor Cristián Venables, cirujano maxilofacial de Clínica Oral y Facial (www.oralyfacial.cl) nos cuenta más sobre esta obsesión.

¿Qué es la blancorexia?

-La blancorexia es la obsesión o también considerada una adicción por lucir unos dientes blancos, esta adicción impulsa a las personas a realizarse tratamientos de blanqueamiento dental frecuentes y sin control médico, afectando negativamente a la salud oral, ya que por lo general utilizan sustancias blanqueadoras sin supervisión profesional, perjudicando así la salud bucodental.

Como especialista, ¿qué métodos recomienda para blanquearse los dientes?

-Existen dos métodos que son los que les recomiendo a mis pacientes, el blanqueamiento láser y el blanqueamiento convencional por cubeta, ambos son igual de eficaces, sin embargo se recomienda siempre realizar previamente una limpieza completa para retirar toda la placa bacteriana y lograr un resultado óptimo.

¿Cuánto dura el tratamiento?

-El láser puede durar de 1 a dos sesiones, mientras que el blanqueamiento por cubeta puede durar hasta 5 o 6 sesiones.

 ¿Valores aproximados?

-Estos pueden ir desde 100.000 hasta 300.000 pesos de acuerdo a su selección.

 ¿Existen algunos consejos caseros para blanquear los dientes?

-No, ya que estos consejos caseros quizás pueden prevenir lo que llamamos tinciones u oscurecimiento, pero no funcionan para aclararlos, ya que el uso en exceso de estos consejos caseros a la larga generan daño en el esmalte.

 ¿Es cierto que el abuso de los agentes blanqueadores, es decir de los peróxidos, es muy nocivo para la cavidad oral?

-Si bien es cierto, no está demostrado, pero su uso en exceso puede originar un daño a nivel pulpar, ya que este al ser usado en reiteradas ocasionas libera un agente químico que en grandes cantidades puede ser nocivo para el tejido del diente, causando un deterioro posterior.

 

Con la llegada de los primeros fríos otoñales hace su aparición las virosis respiratorias y empeoran los síntomas alérgicos en muchos pacientes. Apuntar a la prevención y al diagnóstico temprano de las alergias es muy importante para evitar que esta afección se agrave.

Debemos considerar que las alergias están presentes durante todo el año, sin embargo en algunos pacientes el frío otoñal intensifica los síntomas debido a los cambios bruscos de temperatura, la humedad, la proliferación de ácaros, esporas de hongos, la mayor expocición a alergenos del interior de las casas junto a  la aparición de infecciones virales. Por eso, conviene tener en cuenta algunos aspectos vinculados con las alergias para evitar que se agraven:

¿Qué es la alergia?

El Dr. Pedro Mardones, Inmunólogo y Alergólogo del Centro del Alérgico explica: “La alergia, es una respuesta inflamatoria exagerada del cuerpo frente a elementos que deberían ser tolerados.  Es una característica de algunas personas que producen en exceso un anticuerpo llamado Inmunoglobulina E (IgE) capaz de reaccionar con sustancias del medio ambiente como pólenes, polvos, ácaros, hongos, cucarachas y algunos alimentos o medicamentos, denominados alérgenos, ocasionando una reacción alérgica”.

Las reacciones alérgicas pueden producir entre otros cuadros:

Rinitis alérgica: mala ventilación nasal, estornudos, comezón nasal, secreción nasal, comezón en los oídos y garganta.

Conjuntivitis: ojos rojos, irritados, llorosos

Asma: reacción alérgica a nivel bronquial que puede producir problemas de ventilación tales como dificultad respiratoria , tos, respiración sibilante

Eccema y urticaria: se manifiestan en la piel a través de ronchas, inflamación y picazón.

Gastroenteritis alérgica.

Anafilaxia: es una alergia mas generalizada y severa

Ya llegaron cambios bruscos de temperatura y la llegada de los primeros fríos en gran parte de nuestro país. Los virus respiratorios pueden provocar en personas con tendencia a sufrir alergia, una reacción a nivel respiratorio exagerada  manifestada por bronco espasmos.

Además debemos considerar que otro de los factores causantes de bronco espasmos es el humo del cigarrillo. Las personas que comparten su espacio con fumadores, aunque no fumen aspiran el humo del cigarrillo presente en el ambiente.

¿Es posible prevenir las reacciones alérgicas?

Si es posible, bien llevada a cabo es una de las opciones efectivas y junto con un manejo médico adecuado es el tratamiento óptimo en estas afecciones.     

Dependiendo de cuál sea la reacción alérgica, será a estrategia preventiva sugerida.

Medidas preventivas: Las personas con antecedentes alérgicos en la familia, tienen un nivel de IgE alto, en ellos es útil deben tomar medidas que disminuyan al máximo su contacto con los alérgenos a los cuales son alérgicos. Con esto se podrá reducir tanto el riesgo de hacerse alérgico como a su vez el riesgo de activar los síntomas. En particular en las personas con alergias respiratorias que se vean agravadas en la temporada de otoño- Invierno se sugiere:

Mantener los ambientes limpios, ventilados, libres de humo, polvo y ácaros, evitando las alfombras, los pelos de animales y evitar en lo posible la humedad al interior de los hogares. Es decir, realizar un control ambiental para mejorar las condiciones evitando así posibles reacciones alérgicas.

Algunos elementos y productos específicos han demostrado en varios estudios eficacia en lograr una mayor reduccion de los ácaros del polvo y otros alergenos al interior de los domiciliios, entre estos los más destacados son el uso de cobertores antiácaros para cubrir colchones, almohadas y plumones. También el uso de spray acaricidas libres de compuestos volátiles y aromas presentan una buena evidencia médica. Los espray más apropiados para este uso son aquellos a base de taninos, los cuales desactivan las moléculas alergénicas de ácaros, hongos y epitelios de animales.

Se deben evitar en lo posible el uso de compuestos aromáticos al interior de las casas ya que estos son capaces de empeorar las alergias preexistentes.

Si se necesita usar compuestos clorados en baños u otras superficies, estos deben ser usados cuando el paciente alérgico no esté presente y se debe luego ventilar muy bien el lugar donde este se usó.

Si a pesar de estas medidas preventivas se presentan síntomas es importante  no medicarse de forma indiscriminada o sin control. Lo mejor ante un resfrío o cualquier otro problema de salud en una persona con alergias es consultar con el médico y no optar por remedios sin asesoramiento profesional. De esta manera se ayuda a prevenir posibles reacciones alérgicas ante remedios. 

Para mayor información:

www.centrodelalergico.cl