Es la principal causa de muerte en Chile, y según datos de la Organización Mundial de la Salud, más de 15 millones de personas sufren anualmente de un accidente cerebrovascular. Identificar tempranamente sus síntomas y acudir a un servicio de urgencia de manera oportuna es fundamental para disminuir las probabilidades de muerte y secuelas graves.

Al contrario de lo que comúnmente se piensa, no son los infartos al corazón la principal causa de muerte en Chile, sino que es el accidente cerebrovascular (ACV). Este se produce sin previo aviso, cuando se interrumpe el flujo de sangre a una parte del cerebro debido a que un vaso sanguíneo se bloquea o se rompe. Conocer cómo prevenir y actuar frente a este suceso a tiempo es crítico para aumentar las posibilidades de sobrevivencia y para  evitar secuelas.

“En Chile, 25.000 personas por año sufren un accidente cerebrovascular y el riesgo se duplica cada diez años a partir de los 55. Si bien puede ocurrirle a cualquier persona, la mayoría se da en mayores de 65 años. Se estima que entre quienes los sufren, el 50% queda con algún grado de discapacidad, el 25% recupera su estado de salud anterior y el 25% restante fallece”, señala el Dr. Walter Feuerhake, médico jefe del Servicio de Neurología, Neurocirugía y Neurorradiología de Clínica Santa María.

El ACV puede ser de dos tipos: Isquémico o hemorrágico. El primero –conocido también como infarto cerebral– se debe a la oclusión de alguna de las arterias que irrigan la masa encefálica y representa el 80% de los casos. En tanto, el ACV hemorrágico, también denominado hemorragia cerebral o apoplejía, se debe a la ruptura de un vaso sanguíneo encefálico, causada por hipertensión arterial u otro factor de riesgo.

Identifica los síntomas

Los síntomas de un accidente cerebrovascular son variados en función del área afectada, pero los más frecuentes son:


• Pérdida de fuerza en un brazo o en una pierna, o parálisis en la cara.

• Dolor de cabeza brusco, intenso e inusual.
• Hormigueo o adormecimiento de un brazo, pierna o cara.
• Dificultad para hablar o expresarse.
• Pérdida de equilibrio o de coordinación.
• Pérdida de la visión en uno o ambos ojos.
• Compromiso de conciencia, amnesia o confusión.
• Vértigo, mareos, náuseas y vómitos.

“Es fundamental reconocer estos síntomas y acudir a un servicio de urgencia lo antes posible, idealmente antes de 6 horas de iniciadas las molestias para disminuir el riesgo de muerte y las secuelas, ya que mientras más tiempo transcurra, mayor será el daño por el ACV”, afirma el Dr. Feuerhake.

Una vez ocurrido el accidente cerebrovascular es posible realizar una intervención inmediata para destapar las arterias obstruidas, por lo que es crítico que el paciente llegue a un servicio de urgencia con capacidad para aplicar este tratamiento. 

Una de las intervenciones más avanzadas es la denominada trombectomía cerebral mecánica, una delicada operación que permite capturar y arrastrar el coágulo fuera del paciente. Es un procedimiento endovascular, es decir, se llega al cerebro por las venas. “Una de las ventajas más importantes de este procedimiento es que si tratamos al paciente dentro de seis horas, podemos intentar sacar o disolver ese coágulo y la persona puede llegar a mejorarse en un 100%”, explica el especialista.

Hábitos saludables: la clave para prevenir

El neurólogo de Clínica Santa María explica que aunque existen factores de riesgo que no se pueden modificar como la edad, el género y los antecedentes familiares, existen otros en los que sí es posible incidir y que tienen que ver con llevar un estilo de vida saludable. En este sentido, aconseja lo siguiente:

ü  Evitar el consumo de tabaco y alcohol y no consumir drogas.

ü  Mantener un peso saludable: El perímetro abdominal no debe ser mayor de 80 cm. en las mujeres y de 90 en el caso de los hombres.

ü  Realizar actividad física regular: De preferencia tres veces por semana durante 30 minutos.

ü  Controlar la presión arterial y mantener una dieta baja en sodio.

ü  Controlar los niveles de azúcar en sangre, así como el colesterol alto con actividad física, alimentación adecuada y tratamiento farmacológico, si es necesario.

ü  Dormir las horas suficientes.

ü  Controlar los niveles de estrés: Pasar momentos agradables con familia y amigos y realizar actividades placenteras de forma regular ayudan a mantenerlo a raya.

ü  Realizar un control anual con el cardiólogo. Asimismo, consultar al médico cuando note un pulso irregular, palpitaciones, dolor torácico, falta de aire o mareos.

 

Para nadie es un misterio la importancia del calcio en nuestra salud. Desempeña un papel fundamental en el fortalecimiento de los huesos y dientes a temprana edad y en el mantenimiento de huesos fuertes y saludables en la adultez. De hecho, según la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos, “suficiente calcio durante toda la vida, como parte de una dieta equilibrada, puede reducir el riesgo de osteoporosis”, enfermedad ósea que disminuye el tejido y la densidad de los huesos con el tiempo.

“Su bajo consumo durante un período prolongado es perjudicial para la salud de los huesos y dientes. La osteoporosis los hace más frágiles y susceptibles a fracturas, lo que puede comprometer severamente la calidad de vida de quienes la padecen”, afirma el doctor Pedro Barreda, pediatra, experto en nutrición y médico asesor de Herbalife.

Con estos antecedentes, vale la pena preguntarnos si ¿estamos consumiendo suficiente calcio en nuestra dieta? ¿cuánto deberíamos ingerir diariamente? ¿qué alimentos son altos en este mineral? Acá entregamos una sencilla guía que te permitirá conocer tus requerimientos diarios según tu edad y cómo alimentarte para cubrirlo. 

¿Cuánto calcio consumir?

El calcio es el mineral con mayor presencia en el organismo después del agua, las proteínas y las grasas. Equivale al 1,5% a 2% de nuestro peso corporal. De esto, casi un 99% se concentra en huesos y dientes y el 1% restante, se distribuye en el torrente sanguíneo, los líquidos insterticiales y las células musculares. “Por esto es muy importante tener cubiertos los requerimientos de este mineral en el organismo, ya sea a través de los alimentos, o bien, a través de suplementos con buena absorción”, asegura Barreda.  

Los requerimientos diarios de calcio por edad según la Junta de Nutrición y Alimentos del Instituto de Medicina de EE.UU son:

  • Lactantes: hasta 6 meses 200 mg. y de 6 a 12 meses 260 mg.
  • Niños: 1 a 3 años 700 mg., 4 a 8 años 1.000 mg y de 9 a 13 años 1.300 mg.
  • Jóvenes: 14 a 18 años 1.300 mg.
  • Adultos: 19 a 70 años 1.000 mg. y 70 o más 1.200 mg.
  • Embarazo y lactancia: 14 a 18 años 1.300 mg. y 19 a 50 años 1.000 mg.

A modo de referencia, un vaso de leche de 200 ml aporta 236 mg. de calcio; 80 grs. de porotos 208 mg.; 80 grs. de kiwi 98 mg. y 50 grs. de almendras 147 mg.

Alimentos altos en Calcio

Las fuentes más ricas de calcio son los productos lácteos como la leche, queso y yogur. Sin embargo, el calcio puede encontrarse también en otras fuentes de alimentos como algas, brócoli, almendras y frijoles.

La nutricionista Katherine Larraguibel dice que la mejor fuente de calcio en una dieta normal son los lácteos descremados, no sólo por su alta concentración, sino porque tienen vitamina D, la que favorece su absorción. “Esta vitamina también se obtiene de manera activa por la exposición a la luz solar, es por esto que se recomienda exponerse por 15 minutos al día para mejorar así la absorción de calcio”.

Otros alimentos ricos en este mineral son las espinacas, cebollas, puerros, frutos secos, semillas de sésamo, legumbres y cereales integrales, sin embargo -aclara la especialista- no aportan las mismas cantidades que los lácteos y por tratarse de alimentos altos en fibra, se inhibe un porcentaje de su absorción.

La nutricionista Larraguibel nos entrega una pauta de alimentación balanceada que suple nuestras necesidades de calcio según la etapa de la vida:

  • Lactantes: la leche materna o símiles son la base de su alimentación hasta los seis meses cuando se incorporar a la dieta algunos alimentos que la acompañen. Por esta razón la cantidad de calcio que debe consumir una mujer aumenta en su época de lactancia.
  • Mayores de un año: deben consumir lácteos enteros –no descremados ni semidescremados- puesto a que necesitan la grasa para el desarrollo cerebral por lo menos 3 veces al día.
  • Mayores de 2 años: se mantienen las 3 porciones al día pero se pasa desde lácteos enteros a descremados o semi-descremados.
  • Adolescencia: se necesita una cantidad extra de calcio por lo que se aumentan a 4 las porciones.
  • Adultos: lo ideal es consumir entre 2 y 3 porciones diarias, si es que queremos perder peso deben ser mínimo 4, ya que así se acelera el metabolismo.
  • Embarazo: durante esta etapa se están formando los dientes y huesos del bebé, que obtiene sus nutrientes de la alimentación de la madre, por lo que los requerimientos aumentan a 4 porciones al día, de lo contrario la madre se desmineralizará. 

Sobre la cantidad de lácteos que deben consumir los niños, el doctor Pedro Barreda coincide en que va acorde a la edad de desarrollo de los menores y aclara que existen leches especiales para cada etapa de la vida con cantidad y calidad de grasas variadas”.

También el profesional es enfático en afirmar que “si una persona no ingiere leche o sus derivados es muy difícil alcanzar las cantidades necesarias, por lo que es muy importante suplementar, en especial en edades avanzadas cuando la absorción del calcio por parte del organismo disminuye en un 15% a 20%”. 

Finalmente, aconseja que para prevenir la osteoporosis se debe realizar actividad física al aire libre, exponerse a la luz solar de manera adecuada y tener una dieta equilibrada que satisfaga los requerimientos de calcio según nuestra edad.

 

Los alimentos ejercen diversos resultados en el organismo, como el denominado efecto placebo, que se relaciona con la disposición de la persona hacia lo que consume. La nutricionista de Clínica Vespucio, Paulina Mella, aborda cómo la comida puede repercutir en la salud y entrega recomendaciones para evitarlos o reemplazarlos por otros que sí aportan beneficios.

La rutina y las preocupaciones diarias muchas veces impiden que una persona dedique tiempo a comer saludablemente y ante el descuido termina ingiriendo productos altos en grasa y con poco aporte nutritivo. Sin embargo, es un punto que no se debe pasar por alto, pues los alimentos pueden repercutir en la salud física y emocional.

La especialista de Clínica Vespucio, Paulina Mella, explica que los alimentos ejercen diversos resultados en el organismo, como el denominado efecto placebo, que se relaciona directamente con la disposición de la persona hacia lo que consume, donde queda claro que esta sensación no tiene que ver con los compuestos químicos, sino con el poder de la mente. “Para lograr el resultado, solo basta la confianza de que éste ejercerá una acción positiva. Además es importante no prejuzgar ciertos alimentos sobre todo si son muy beneficiosos, como por ejemplo, el caso de las legumbres donde tiende a asociarse que produce hinchazón”, explica la especialista.

Por otra parte, existen una serie de comportamientos frente a las comidas, lo que está determinado por la experiencia que haya tenido la persona. La nutricionista de Clínica Vespucio, explica “que los simbolismos o cargas afectivas que se generen en torno a los alimentos son los que, posteriormente, establecerán la aprobación o el rechazo”. 

Lo que sí está claro, es que no se debe abusar del acto placentero de comer, ya que esto podría provocar serios problemas de salud a mediano y largo plazo, más aún si se abusa de los alimentos que aportan un bajo valor nutricional y un alto contenido de sustancias altas en grasas. “Es fundamental no asociar emociones a alimentos, no premiar ni castigar con estos. Esa es una forma de causar muchos estragos nutricionales/emocionales en la vida adulta”, sostiene.

El equilibrio perfecto

 

Para lograr un equilibrio en la alimentación, la nutricionista explica que se deben conjugar varios aspectos, pero el más importante es respetar los horarios entre una y otra. “Cuando la persona pasa por alto o se salta una comida, es posible que aumente su ansiedad e irritabilidad, por lo que sus emociones se hacen más susceptibles y está más vulnerable a comer de más y en horarios no adecuados. Además se debe crear un ritmo en lo que ingerimos, para respetar los otros ritmos del organismo, la respiración, procesos celulares, absorción, digestión, todo genera un pulso, tanto individual, como con el entorno. Por ejemplo, ciclos como la noche, el día y estaciones del año, entre otros, son factores que influyen”, comenta.

Existen también otras instancias que marcan la diferencia al momento de asimilar la comida de manera adecuada. La especialista explica que “es importante enfocarse en esta acción, dejando de lado las preocupaciones y el apuro”. Asimismo, recomienda “sentarse a la hora de comer y lo ideal es hacerlo en familia o con más gente, ya que la conversación y la dinámica que se genera en esta instancia ayudan a la desconexión, especialmente laboral”.

Es importante destacar que, en muchas ocasiones el comer se trasforma en un buen aliado y esto puede ocurrir por varios motivos, como insatisfacción, tristeza o depresión, afirma la experta de Clínica Vespucio, quien asegura que “para paliar ese dolor interno, la persona tiende a comer grandes cantidades de comida para calmar ese estado emocional. Esto provoca que se liberen ciertas hormonas que generan placer, pero existen otras formas de secretarlas con acciones más positivas para nuestra salud”.

Lo anterior, además de agudizar la situación, puede acarrear serios problemas de salud, como sobrepeso u obesidad y alteraciones en el sueño.

Recomendaciones

 

La nutricionista de Clínica Vespucio, entrega algunos consejos sobre los alimentos más adecuados  que ayudan a mantener un bienestar físico y mental:

  • Si tienes antojos de hidratos de carbono, elige los integrales.
  • No te límites a la pasta o arroz blanco. Escoge otras opciones de cereales como la quínoa, el mijo, amaranto, cuscús, trigo sarraceno y el arroz integral.
  • Descubre nuevas recetas ligeras y saludables para volver a nutrir tu cuerpo de la forma correcta, para volver a tener el nivel de energía justo que necesitas para quitar fuerza a la situación que estás viviendo.
  • Una buena opción para acompañar las ensaladas son las semillas, ya sea de sésamo, lino, calabaza o chía. Todas son una importante fuente de minerales.
  • Consuma frutas y verduras, ya que son una buena fuente de antioxidantes. Estos últimos son los encargados de neutralizar a los radicales libres, que dañan las membranas celulares y el ADN.

 

 

Durante las últimas semanas se registró un aumento en los casos de influenza. La principal forma de prevención frente a esta enfermedad que puede resultar mortal entre los grupos de mayor riesgo es la vacunación, fórmula que busca evitar un brote masivo y proteger a la comunidad.

 Las vacunas son una gran ayuda para evitar el contagio de enfermedades que pueden provocar incluso la muerte. La doctora Carolina Herrera, de la Unidad de Pacientes Críticos de Clínica Avansalud explica que la humanidad ha logrado vencer algunas enfermedades porque ha conseguido a través de las vacunas, la exposición necesaria frente a ciertas enfermedades en forma atenuada, permitiendo que cada persona genere una memoria inmunológica, para que cuando el germen o la enfermedad irrumpa, no se presente en su forma más grave.

 Muchas veces por desconocimiento las personas desconfían de las vacunas “Generalmente se tiende a pensar que las vacunas evitan por completo las enfermedades y eso no es así, las vacunas lo que hacen es permitir que la forma clínica de la enfermedad se atenúe, y en algunos casos de enfermedades graves se evita la muerte” sentencia la especialista.

 

Efecto Rebaño

 El efecto rebaño es el que se produce al vacunar a una gran cantidad de personas disminuyendo significativamente la prevalencia de alguna enfermedad. De esta forma se evita además que personas que son realmente vulnerables, como bebés prematuros, personas enfermas o que están en proceso de quimioterapia, minimicen su exposición a la enfermedad porque hay menos carga bacteriana y viral circulando, “es una responsabilidad comunitaria y social vacunarse, ya que significa cuidar a quienes están con muchísimas más posibilidades de contagio y muerte. Un claro ejemplo de esto, es que es cuando se pide a la familia de un recién nacido, quienes viven con él y tienen contacto a diario, se vacunen contra el coqueluche. Lo que se hace con esta medida es precisamente cuidar a ese niño de la muerte”.

 Hay quienes deciden no vacunar a sus hijos o personas vulnerables bajo su responsabilidad, como es el caso de lactantes, ancianos con algún grado de demencia o quienes no tienen capacidad de decidir. Para mediar por ellos, se puede recurrir a una tercera entidad y poner un recurso de protección para que se dé cumplimiento a la terapia y se cumpla el derecho de la persona.

 “Los efectos secundarios graves no existen”

 “Las vacunas, como todo medicamento se han probado en términos de eficacia y seguridad. Cuando una autoridad sanitaria, en un determinado país autoriza la introducción de un fármaco o una vacuna, es porque se realizó la estimación que los efectos secundarios son absolutamente irrelevantes en comparación con el beneficio que significa para la persona y para la comunidad vacunarse”. Así lo señala la Jefa de UPC de Clínica Avansalud, quien además advierte que un posible síntoma, puede ser el ardor de un hombro, lo que no tiene ninguna importancia si se compara con la muerte de una persona.

 En Chile el programa nacional de inmunizaciones es muy serio y el llamado a la población es a confiar en lo que las autoridades han programado para el calendario de vacunas de este año, y asistir a los eventuales programas de revacunación que se realizan en caso que se identifique que no se ha abarcado a toda la población necesaria a o se ha descubierto una cepa de la enfermedad.

 

Señales de alerta para la influenza

Los principales síntomas son dolor de garganta, coriza, tos, dolores musculares, malestar general y fiebre alta por varios días. “Algunas personas pueden sufrir complicaciones como, neumonía y meningitis, generando dificultad para respirar, convulsiones y compromiso de consciencia”, dice la especialista.

El principal tratamiento para la Influenza consiste en el consumo de un antiviral específico, que ha demostrado acortar un día de fiebre si se inicia en las primeras 48 horas del cuadro. Su uso se recomienda primordialmente en los grupos de riesgo y en personas que presentan cuadros graves.

Sin embargo, la gran mayoría de las personas contagiadas no necesita este medicamento, ya que la mayoría de los pacientes presenta un cuadro que sólo requiere de medidas generales como, reposo, uso de antipiréticos, hidratación oral y aseo nasal.

¿Quiénes se deben vacunar?

Deben vacunarse los niños de entre 6 y 23 meses; las embarazadas con más trece semanas de gestación, adultos mayores de 65 años y más, y personas con enfermedades crónicas respiratorias. Otras medidas complementarias son taparse la cara al toser y estornudar, uso de pañuelos desechables y el frecuente lavado de manos.

Clínica Avansalud recomienda la vacunación en los grupos de riesgo y consultar a un especialista en caso de fiebre alta o persistente y si presentan dificultad respiratoria.

 

Las posturas de trabajo inadecuadas son uno de los factores de riesgo fundamentales de las dolencias músculo-esquelético. Según el traumatólogo de Centros Médicos Vidaintegra, Dr. León Raposo, cuando esta situación postural se mantiene en el tiempo, se producen disfunciones en el tejido muscular que generan dolores prolongados y de difícil tratamiento.

Una persona que trabaja varias horas sentada frente al computador, puede sentir dolores en algunas partes del cuerpo debido a posturas inadecuadas. Por este motivo, es frecuente ver en la consulta traumatológica a pacientes con molestias en la espalda, extremidades superiores y cuello.

El traumatólogo, Dr. León Raposo, explica que “generalmente, la zona afectada va a depender del vicio postural que tenga cada uno”. De la misma manera, el especialista asegura que “si la silla es inestable o el paciente permanece sin apoyo en la espalda durante largo rato, aparecerá el dolor en la columna vertebral, mientras que si transcurre un largo tiempo digitando sin apoyo de las extremidades superiores, presentará dolor en antebrazos y hombros”.

El profesional sostiene que la contracción permanente provoca agotamiento y dolor muscular. “Cuando se presentan estas dolencias, es importante consultar oportunamente con un traumatólogo para realizar el diagnóstico y descartar otras enfermedades que provocan síntomas parecidos. Junto con lo anterior, es muy relevante  corregir  la forma en que el paciente está trabajando. De lo contrario, solo disminuirán los síntomas  mientras dure el tratamiento, pero van a  reaparecer posteriormente”, enfatiza el Dr. Raposo.

Indicaciones médicas

El tratamiento puede incluir medicamentos, calor local, masajes o kinesioterapia. También es posible  hacer punciones o infiltraciones. En otros casos, se puede solicitar evaluación con otras especialidades si se detectan factores de estrés o si hay otra patología relacionada.

Consejos

El traumatólogo de Centros Médicos Vidaintegra, entrega algunas recomendaciones para mantener una postura adecuada frente al computador:

  • La silla debe ser cómoda y con respaldo estable. Debe permanecer bien apoyada.
  • La altura del escritorio debe ser adecuada y con una superficie lo suficientemente amplia para el teclado y apoyo de antebrazos.
  • En caso de digitar un notebook, se recomienda agregarle un mouse.
  • Es importante que la pantalla del computador esté al frente de la persona para evitar rotaciones prolongadas del cuello.
  • Si el paciente no tiene una buena visión, debe consultar al oftalmólogo para su corrección y evitar el acercamiento excesivo a la pantalla o el teclado.
  • Es conveniente hacer pausas durante la jornada laboral.

 

A menudo las personas confunden el dolor punzante que se presenta al padecer de dientes sensibles con una caries, explica el Cirujano Dentista Especialista en Implantología Bucomaxilofacial, Dr. Ricardo Naves.

        

Lo primero que pensamos al sentir un dolor intenso en los dientes es que estamos frente a la presencia de una caries. Sin embargo, muchas veces esta molestia no es lo que creemos y, en vez de anunciar caries, es un síntoma de hipersensibilidad dentinaria o sensibilidad dental.

“Esta dolencia, que se manifiesta en un 48% de la población[1], según datos de GSK, se describe como un dolor punzante en los dientes, por lo que es muy fácil confundirlo con una caries, pero la diferencia es que el malestar se manifiesta de manera evidente al consumir ciertos alimentos o bebidas fríos o muy calientes o incluso con el roce del cepillo dental en un sector de nuestros dientes”, señala el Cirujano Dentista, Especialista en Implantología Bucomaxilofacial, Dr. Ricardo Naves.

La sensibilidad dental, agrega el especialista, se produce por la exposición gradual de la segunda capa del diente, denominada dentina. Esta es la parte que no vemos del diente porque está debajo del esmalte, en la corona y bajo el cemento o primera capa que cubre la raíz. “Cuando la dentina queda expuesta al medio oral, ya sea por desgaste -mala técnica de cepillado y/o consumo frecuente de alimentos ácidos-, por fractura o erosión del esmalte debido al bruxismo o por retracción de las encías, provoca dolor”, afirma el Dr. Naves.

¿Cómo se produce la hipersensibilidad? La dentina tiene unos diminutos tubos llenos de líquido, que al recibir algún estímulo se mueve y genera cambios de presión que le informan al nervio “dolor”. En términos simples, ingerir alimentos o bebidas frías, calientes, ácidas o dulces provoca que este líquido se mueva, ante lo cual los nervios reaccionan, provocando una sensación de pinchazo o un dolor breve, pero muy agudo, explica el odontólogo.

Existen 3 tipos de estímulos que activan o manifiestan la sensibilidad dental:

1.-Térmicos: frío o calor (como tomar un café o un helado).

2.-Osmóticos: bebidas y alimentos azucarados o ácidos (comer un pastel o una mandarina).

3.-Mecánicos: cepillado de dientes y uso de seda dental (cepillado inadecuado o muy enérgico, por ejemplo).

El Dr. Naves recomienda visitar al odontólogo para acabar con esta incomodidad. Esta es la única forma de confirmar si efectivamente se trata de sensibilidad dental o caries.

Si el odontólogo diagnostica sensibilidad dentinaria, una de las medidas de cuidado que indicará a su paciente será utilizar diariamente una crema dental específica para el alivio de la sensibilidad dental, como es el caso de la completa gama de productos Sensodyne, que ayudarán a aliviar esta molestia, mejorar su salud bucal y calidad de vida de sus usuarios.


[1]Estudio Penetración de Categorías de Cuidado Oral en Chile – TNS 2013.

 

La Doctora Paula Klein entrega todas las respuestas sobre qué es realmente un alimento funcional, cuándo es mejor consumirlo y cuáles son sus beneficios.

¿Qué es un alimento funcional?

Es un alimento que tiene un elemento que hace algo más para la salud, una función especial. Cada alimento funcional tiene una función específica distinta a las otras. Por ejemplo, el pescado, que es una fuente de proteína y de poca grasa, pero además es una fuente de ácidos grasos como el Omega 3, que disminuye el riesgo cardiovascular, mejora el rendimiento cerebral y mejora la hidratación de la piel.

¿Cuál no podría ser un alimento funcional?

Un pedazo de carne. Aunque eso no significa que no sea saludable, porque tiene proteínas, tiene hierro, pero no tiene algo más para aportar.

¿Cuáles son los beneficios de los alimentos funcionales?

Va a depender del alimento funcional. El mejor ejemplo es el yogur, que generalmente tiene muchos elementos funcionales porque en la ingeniería del alimento es más fácil agregar elementos sin alterar su sabor. El clásico ejemplo es el yogur con fitoesteroles, ya que disminuye el colesterol, como por ejemplo Benecol, o el yogur con fibra, porque tiene un efecto que ayuda a la digestión, como el Activia.

Muchas personas dicen que la zanahoria es buena para la vista. ¿Podría ser un alimento funcional?

Eso es un mito. Pero de igual manera, todo lo que son las verduras naranjas o amarillas, que tienen betacaroteno que es fuerte en vitamina A, o los tomates, que tienen además lipocaroteno, son antioxidantes, por lo que son alimentos naturalmente funcionales.

Entonces, ¿hay alimentos que son naturalmente funcionales y otros que son construidos como funcionales?

Exacto. Es bueno porque muchas veces a la gente no le gusta comer ciertas cosas. Como el repollo, por lo que se le puede sacar la fibra y ponerla en otra cosa, como en el yogur.

¿Hay forma de elaborar nosotros mismos un alimento funcional o hacer uno aún más sano?

No hay forma de hacer un alimento funcional en la casa, es algo más industrial. Pero lo que sí se puede hacer es por ejemplo ir al médico y determinar cuáles son nuestros factores de riesgo para que el médico nos diga qué alimento comer dependiendo del elemento que necesitemos. Por ejemplo, si sentimos calambres, lo que se necesita es magnesio, por lo que es recomendable comer plátano o mango.  O si estás en el gimnasio y quieres aumentar la ingesta de enzimas, los champiñones aumentan esa función.

¿Podría ser peligroso ingerir alimentos funcionales en exceso?

Cuando están dados como alimentos es muy difícil llegar al exceso. Eso sí, los alimentos industriales siempre tienen recomendaciones diarias de consumo en la etiqueta. Es poco probable que haga mal, pero obviamente puede provocar otras consecuencias como el exceso de otros componentes o el sobrepeso. Es por ello que nunca son recomendables los excesos.

¿Cuál sería entonces la importancia de integrar alimentos funcionales a la dieta?

Yo creo que la importancia está en saber que existen y que pueden aportar a tratar alguna enfermedad como un complemento a los medicamentos. O, por ejemplo, si sabemos que tenemos una historia familiar de colesterol alto, en vez de medicamentos se puede intentar evitar la enfermedad consumiendo ciertos elementos funcionales. De igual manera, siempre va a depender de cada persona.

La doctora Paula Klein es médico general y nutrióloga de la Clínica Klein y Klein.

 

Según la Organización Mundial de la Salud, un 60% de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) al menos un 60% de la población no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud. Esto se debe, en parte, a la falta de ésta en el tiempo de ocio y a un aumento de los comportamientos sedentarios durante las actividades laborales y domésticas. El 23% de los adultos y el 81% de los adolescentes en edad escolar no se mantienen suficientemente activos. Por lo general, las mujeres y las niñas son menos activas que sus contrapartes masculinos.

En el marco del Día Mundial de la Actividad Física, la compañía de nutrición global Herbalife, presenta 12 motivos para realizar ejercicios que mantienen un cuerpo saludable y tienen mentales y emocionales.

Samantha Clayton, Directora de Educación Física de la compañía, nos invita a realizar ejercicio de manera regular para obtener los siguientes beneficios:

  1. Salud cardiovascular: el corazón -el principal beneficiado de los ejercicios aeróbicos- es un músculo y estimularlo con ejercicio algunos días a la semana mejorará  su salud.
  2. Piel radiante: cuando haces ejercicio, aumentas la circulación sanguínea en tu cuerpo, lo que produce un “brillo” en nuestra tez.
  3. Mejorar la postura: hacer ejercicio de forma regular te hará más consciente de tu postura. Esto no sólo hará que estés más sincronizado con tu cuerpo, sino que serás más atento con tus movimientos.
  4. Disminución de dolores: moverte ayuda a alivianar la rigidez y los dolores causados por estar sentado todo el día. Las articulaciones que permanecen en una misma posición tienden a doler. Una vez que comienzas a moverte en diferentes direcciones serás más ágil y los movimientos de todos los días se harán más fáciles.
  5. Mejorar la composición corporal: cuando el ejercicio es parte de tu vida comienzas a notar cambios en cómo te ves y sientes. Puede que pierdas exceso de grasa corporal y que aumentes la masa muscular, lo que ayuda a tu cuerpo a quemar calorías de forma más eficiente. Un cuerpo con un bajo porcentaje de grasa requiere más calorías para funcionar.
  6. Sentirse más feliz: realizar actividades físicas puede ayudarte a sentirte más feliz ya que tu cuerpo libera una cantidad alta de endorfinas cuando estás activo. Estas son las hormonas que controlan tu estado de ánimo. También puede ser que te sientas más feliz porque estás cuidando tu cuerpo y que estás logrando algo.
  7. Mejoras en el peso: hacer ejercicio puede ayudarte a prevenir exceso de peso y ayudar a mantener la pérdida de éste. Cuando practicas una actividad física quemas calorías, mientras más intenso sea el ejercicio más calorías quemarás.
  8. Aumento de energía: la actividad física regular mejora la resistencia muscular y tu rendimiento. Al hacer ejercicio, el cuerpo envía oxígeno y nutrientes a los tejidos, los que promueven un trabajo eficaz del sistema cardiovascular. Cuando el corazón y los pulmones trabajan mejor, tienes más energía para realizar tus actividades diarias.
  9. Aumento de la energía del cerebro: hacer ejercicio de forma regular puede mejorar las funciones del cerebro. Muchos estudios demuestran que los ejercicios cardiovasculares crean nuevas células en el cerebro y mejoran el rendimiento cerebral. Otros estudios también sugieren que una rutina de ejercicio fuerte puede aumentar el factor neurotrópico derivado del cerebro (BDNF por sus siglas en inglés). Se cree que el BDNF ayuda en el proceso de hacer decisiones y en el aprendizaje de alto nivel.
  10. Menos estrés: el ejercicio puede actuar como un desvío temporal del estrés diario. Cuando haces ejercicio o te diviertes no estás pensando en las cosas difíciles que están ocurriendo en tu vida. Darte un tiempo para enfocarte en ti puede reducir el estrés.
  11. Conocer nuevas personas: el ejercicio ofrece una oportunidad de socializar. Comenzar una actividad nueva puede ayudarte a encontrar un círculo de amigos nuevos o de reencontrarte con los antiguos.
  12. Mejorar el sueño: Mantenerte activo puede ayudarte a mejorar tus hábitos de sueño ya que eleva la temperatura del tronco del cuerpo y a medida que regresa a su temperatura normal, puede ayudarte a sentirte relajado y listo para dormir.