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Las bebidas pueden contener un sorprendente número de calorías. Muchas veces las personas no entienden por qué si hacen suficiente ejercicio, ingieren cantidades razonables de alimento, no logran bajar de peso. ¿Por qué sucede esto? Susan Bowerman, experta en nutrición de Herbalife, nos explica.

El problema es que sólo se cuentan las calorías de los alimentos ingeridos, ignorando completamente las calorías de las bebidas ingeridas durante el día. El café de la mañana, la bebida del almuerzo, el juguito de la tarde, en fin.

Una de las razones por las que podemos “olvidar” las calorías que bebemos es que no nos llenan mucho. La mayor parte de los líquidos que bebemos no ocupan mucho espacio en el estómago.

Se les llama “calorías vacías” a las calorías provenientes de alimentos que no son muy nutritivos, pero sí son energéticos.

Las bebidas azucaradas son sin duda gran parte del problema. Pero no son las únicas. Las bebidas de frutas, infusiones azucaradas, limonadas contribuyen con cientos de calorías a la ingesta diaria de una persona promedio.

Si las calorías líquidas son un problema para usted, trate de optar por alternativas más saludables. Agua, agua mineral y té helado. Si a usted le resulta difícil tomar agua de la llave y la encuentra desabrida, mézclela con un toque de jugo de fruta para darle sabor.

Las bebidas alcohólicas también suman grandes calorías vacías a la ingesta diaria. Si usted en ocasiones especiales opta por el vodka con jugo de naranja, reemplácelo mejor por vino, que cuenta con menos calorías.  

Acá le mostramos una tabla que le ayudará a tomar la decisión correcta a la hora de hidratarse:

Porción de Calorías

Agua, agua mineral: 0 kcal.

Café negro (Cualquier cantidad): 0 kcal.

Jugo de tomate (250 ml): 40 kcal.

Champagne (125 ml): 80 kcal.

Vino tinto (125 ml): 100 kcal.

Vino blanco (125 ml): 100 kcal.

El licor fuerte - whisky, ron, vodka (45 ml) 100-125 kcal.

El jugo de naranja (250 ml) 110 kcal.

Limonada (250 ml) 110 kcal.

Jugo de manzana (250 ml) 120 kcal.

Jugo de piña (250 ml) 135 kcal.

Cerveza (350 ml) 150 kcal.

 

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El agua es un elemento fundamental en la vida del ser humano. Su capacidad de disolver sustancias y transportarlas por el organismo, permite eliminar aquello que resulta tóxico para la salud, y también facilita la distribución de los nutrientes por el cuerpo. Para recordar su importancia, este 22 de marzo se celebra el Día Internacional del Agua, fecha en la cual celebramos el valor de su consumo.

La importancia del agua se debe a que alrededor del 65% del cuerpo humano está compuesto de esta sustancia. La sangre, mayoritariamente compuesta por este elemento, se encarga de transportar el oxígeno que inhalamos y las vitaminas, sales minerales, proteínas, lípidos y glucosa que obtenemos a través de los alimentos, los que posteriormente, serán utilizados por cada órgano, tejido y célula del cuerpo.  

Según el nutricionista de Vidaintegra, Rafael Jiménez “el agua es fundamental para la conservación de la salud. Lamentablemente, no contamos con reserva de este elemento en nuestro organismo, por el contrario,  la perdemos constantemente a través de la saliva, transpiración, orina, deposiciones y por evaporación. Por todo esto, es muy importante mantenernos hidratados y consumir alrededor de dos litros de agua diarios”.

La ingesta de agua es tan importante para el cuerpo humano, que su bajo consumo puede provocar patologías como estitiquez, cálculos renales y estrés orgánico generalizado. En el caso de los adultos mayores, ellos van perdiendo la capacidad de tener sed, por lo que la deshidratación es un problema real. Es por eso que beber líquido en este grupo etario es una obligación y debe realizarse de forma sistemática y en pequeñas porciones a través del día hasta completar la cantidad señalada.

Por su parte, “el consumo exagerado y compulsivo de agua – potomanía – puede generar alteraciones vinculadas a la sobre dilución de minerales como potasio y sodio, lo que queda de manifiesto por medio de calambres, nauseas, letargia, cefaleas, convulsiones, insuficiencia cardíaca, entre otras”, explica el especialista Rafael Jiménez.

Finalmente, es importante mencionar que el agua no aporta calorías, por lo que su ingesta no ayuda a subir de peso y, si a mantenerse hidratado. “El agua embotellada, y de preferencia sin gas, al igual que su versión saborizada con jugo de limón, naranja, hierbas aromáticas, etc., cumple perfectamente con la misión de hidratar al organismo. Ojo, que se debe tener presente que reemplazar completamente el agua por té, café y/o bebidas cola, puede conducir a la deshidratación, con las graves consecuencias que ello implica”, concluye en nutricionista de Vidaintegra.

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Se tiende a creer que en verano las posibilidades de contraer cistitis aumentan producto de las piscinas. Pero esto solo es un mito, ya que se trata de una enfermedad infecciosa producida principalmente por deshidratación y por aguantar las ganas de orinar. Las mujeres son las más afectadas.

Ardor al hacer pipí, sensación de pujo y ganas de ir al baño a cada rato, son algunos de los síntomas que caracterizan a la cistitis, una inflamación de la vejiga que muchos asocian al verano pero que puede ocurrir con igual frecuencia en cualquier época del año.

El Dr. Felipe Balbontín, urólogo de Clínica Santa María explica que el 90% de las cistitis son producidas por bacterias, por lo que es posible afirmar que son infecciones urinarias. Por lo tanto, además de los síntomas antes descritos, puede haber mal olor al orinar y a veces fiebre.

Esta enfermedad es muy común en las mujeres -aunque también le puede dar a los hombres-, ya que tienen una uretra muy corta lo que hace que sea más fácil para las bacterias, como el Escherichia Coli, subir por esta parte del cuerpo hasta la vejiga, pegarse a su pared y producir la infección. “Hay personas más propensas que otras a contraer este mal, pero generalmente se da con mayor frecuencia en quienes ya han iniciado su vida sexual”, cuenta el especialista.

Los principales factores que influyen en contraer esta patología son:

·         Poca ingesta de agua: tomar abundante líquido es necesario para limpiar al organismo de toxinas.

·         Estitiquez: deposiciones que permanecen en el intestino suelen tener una carga alta de bacterias.

·         Aguantarse las ganas de orinar: estar mucho rato sin ir al baño no es bueno, ya que la orina estancada en la vejiga está más propensa a producir bichos.

Aunque su causa principal es por bacterias, también hay otros factores que pueden producir esta patología, como tener una cistitis intersticial (simula una infección pero solo se trata de una inflamación de la vejiga) o por la radiación de un cáncer cervicouterino.

¿Cuándo consultar?

Si hay molestias al hacer pipí que duren más de 24 horas, la persona debe consultar con un médico. Si la cistitis se vuelve crónica o difícil de curar, se debe recurrir a un urólogo, ya que esta enfermedad mal tratada puede terminar en una pielonefritis (infección al riñón).

Antes de iniciar el tratamiento, es necesario realizar un examen de orina (urocultivo) para saber cuál es la bacteria que está provocando la infección. Por lo general, se deben administrar antibióticos y, aunque las molestias desparecen a las 24 horas, se deben tomar por siete días.

“Lo más importante para prevenir una cistitis es el recambio de orina de la vejiga, lo que se consigue tomando mucho líquido, especialmente en verano en que la deshidratación es más frecuente”, explica el Dr. Balbontín.

Otros consejos:

·         Orinar después de tener relaciones sexuales.

·         Mantener buenos hábitos de higiene.

·         Estar constantemente hidratándose.

 

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Para muchas mujeres es un tema tabú: la incontinencia urinaria por muchos años ha sido un tema que “complica” a quienes lo padecen, ya que en su mayoría  se presenta en mujeres sobre los 30 ó 35 años y generalmente tras un embarazo. Frente a esto, Constanza Szalay, directora y profesora de Mamá Activa (www.mamactiva.cl), entrega las razones de esta patología y métodos para recuperarse.

Tras el nacimiento de un hijo, las mujeres ven cómo su cuerpo cambia, la piel se suelta y las curvas se desordenan, pero eso no es todo tras los nueve meses de esa “hermosa espera”, ya que hay otras secuelas que no quedan tan a la vista como es: La Incontinencia Urinaria.

Esta patología es más común de lo que parece: afecta aproximadamente al 30 y un 40 por ciento de las mujeres y la mayoría lo padece por primera vez después de un embarazo. A esto se suma, que muy pocos casos buscan ayuda de un especialista, ya sea por temor o vergüenza.

Constanza Szalay, directora y profesora de Mamá Activa, empresa que se dedica a la gimnasia a domicilio para mujeres en su pre y post parto, explica que existen varias razones para que se produzca, como por ejemplo, dificultades en el trabajo de parto, debido al uso de espátulas o fórceps para sacar al bebé. También se puede provocar por la longevidad, la obesidad, la gravedad, la falta de ejercicio, el daño en el piso pélvico, el tabaquismo, las infecciones urinarias, la multiparidad y en otros casos por la distensión del útero (el peso del bebé sobre la vejiga) y la dilatación de las estructuras que van a permitir la salida del bebé.

La incontinencia se puede manifestar de distintas maneras. Existe la “salida” involuntaria de orinar al caminar, pararse, toser o en casos extremos, al levantar objetos. También existe un segundo caso en que la mujer tiene deseos de orinar, pero no alcanza a llegar al baño y se produce la incontinencia. En la mayoría de las situaciones, las mujeres sufren mezcla de ambos casos.

Para la experta, este problema “se produce por el debilitamiento de los músculos del piso pélvico, cuya función es el sostén de los órganos abdominopelviano, es decir, como una especie de “arco protector o hamaca”, que ofrecen el sostén requerido para vejiga, útero y recto.

Es por eso que, Mamá Activa ofrece dentro de su programa de gimnasia a domicilio, la Reeducación del Piso Pélvico, que consiste en un programa de ejercicios dirigido tonificar y fortalecer de la musculatura perineal, a cargo de un grupo de kinesiólogas especialistas en el área. También si el médico lo indica, se puede realizar el tratamiento con Biofeedback, que tiene como objetivo que el paciente localice y disocie adecuadamente esta región del cuerpo y tonifique nuevamente la musculatura del periné para evitar otras disfunciones del piso pélvico como los prolapsos.

Y para complementar el tratamiento y tenga mejores resultados, se puede aplicar la exitosa técnica de la Gimnasia Abdominal Hipopresiva, que a través de la aspiración diafragmática y apnea respiratoria permite fortalecer la musculatura abdominal y del piso pélvico, sin aumentar la presión dentro del abdomen y mejorando de manera exitosa a las pacientes con Incontinencia Urinaria

Mayor información:

www.mamactiva.cl

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Patologías como estrabismo, miopía o astigmatismo pueden pasar por alto en los niños. Detectarlas a temprana edad es fundamental para tratarlas de manera adecuada y evitar su desarrollo.

Crecer con enfermedades oculares no tratadas puede influir de diversas formas en la calidad de vida. Es por ello, que este tema debe ser controlado por los padres desde que sus hijos son pequeños. Ha comenzado un nuevo período escolar, y este resulta una buena instancia para reconocer los problemas de visión que los niños pueden presentar.

Para orientar sobre las principales patologías a la vista que pueden producirse en los menores, el oftalmólogo de Clínica Vespucio Dr. Raúl Fernández, señala las características de éstas y recomienda los signos a los que hay que poner atención.

Ante la duda más mínima de un problema de visión en los niños es necesario que los padres acudan a un especialista, “debido a que es la mejor manera para detectar médicamente las patologías que el menor pueda presentar y con ello seguir un tratamiento acorde a la enfermedad que permita evitar el desarrollo de la misma”, señala el experto.

Algunas de las enfermedades oftalmológicas más frecuentes en los niños son:

-Miopía: No ven correctamente los objetos que se encuentran lejos y la mayoría de las veces ven bien de cerca. Un indicador es cuando los niños suelen apretar los ojos para enfocar mejor.

-Hipermetropía: Clínicamente ven mal para lejos y su visión empeora de cerca, a diferencia de la miopía. Al forzar la vista es común que presenten dolor de ojos o cabeza, lagrimeo y pestañeo frecuente.

-Astigmatismo: La persona percibe una visión deformada de las cosas, tanto de lejos como de cerca. “Se clasifican en astigmatismos miópico, hipermetrópico y mixto”, añade.

-Estrabismo: Es la pérdida de paralelismo de los ojos y se evidencia por una desviación ocular. “Se trata de una enfermedad que debe ser evaluada de manera inmediata por un especialista”, detalla.

-Ambliopía: Disminución de la agudeza visual aunque se utilice la mejor corrección o lente que se pueda recetar. Por su carácter irreversible, debe ser tratada antes de los siete años de edad.

A partir de los cuatro años de edad es aconsejable que los niños tengan su primer control ocular preventivo. “Éste puede ser necesario en caso de existir una condición específica o antecedentes familiares de problemas a la vista”, asegura.

Según el oftalmólogo de Clínica Vespucio, algunos síntomas le pueden ayudar a identificar los problemas de visión en los niños:

-Se sienta muy cerca de la televisión.

-Le pican los ojos y tiene un lagrimeo excesivo.

-Se queja de cansancio en los ojos y dolor de cabeza.

-Presenta dificultad para leer a distancia.

-Escribe con la cara cada vez más cerca del papel.

-Tiene dificultad para correr y sus movimientos son torpes. 

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El tiempo es escaso, pero según los especialistas cada vez hay más mujeres que tienen pareja, trabajan y son madres, pero que igualmente se organizan para cumplir rigurosamente con su entrenamiento deportivo semanal.

Abandonar el sedentarismo y optar por la vida saludable no es fácil, más aun cuando el trabajo y la familia consumen la mayor parte del tiempo en la vida de una mujer. Sin embargo, es necesario abrir espacio para esto. Diversos estudios han comprobado que la falta de actividad física tendría directa relación con enfermedades como hipertensión, diabetes, hiperinsulinemia y obesidad.

Según el Dr. Notelovitz del Centro de Estudios Geinsville, Estados Unidos, la mujer debe hacer ejercicio desde temprana edad y gastar al menos 2500 calorías en ejercicio a la semana, pero siempre asesorada con la orientación de un médico para así determinar limitaciones y efectos no deseados que podría provocar determinado tipo de ejercicio. La medición de su condición física debe ser periódica y su plan de ejercicios debe estar diseñado de acuerdo a los resultados obtenidos. Está comprobado que la calidad de vida está en gran parte basada en la condición y capacidad física de cada uno de nosotros.

El deporte y una dieta equilibrada es fundamental para llevar una vida sana, así poder disfrutar de los hijos y a la familia por muchos años más. Así lo piensa Carolina Marshall, 43 años y dos hijos: “yo era una persona sedentaria, y ahora voy lo máximo que puedo al gimnasio Smart Fit de Enrique Foster, a veces hasta 4 días por semana, mi rutina consiste en practicar cardio y pesas y los resultados han sido excelentes duermo mejor y me despierto con más energía, es una evaluación integral a la vida saludable que quiero tener” asegura Carolina, quien distribuye su tiempo entre trabajo, hijos, deporte y vida social.

Para Felipe Zuloaga, gerente de Operaciones de la cadena de gimnasios Smart Fit, si bien es  real lo que indican los estudios citados, el universo de alumnos del gimnasio se compone  por mujeres  un 56% de mujeres y un 44% de hombres. “Esto se podría deber a que las mujeres que deciden practicar actividad física, en su mayoría optan por un gimnasio para hacerlo, en cambio los hombres que practican actividad física de forma frecuente, lo hacen en diversos escenarios relacionados a las disciplinas que practican como fútbol, trekking, tenis, etc”

Según el especialista de Smart Fit las mujeres generalmente invierten más tiempo promedio que los hombres, sobre todo aquellas que entrenan por las mañanas y son dueñas de casa. “También hay mujeres que trabajan medio día que permanecen más tiempo por sesión que los hombres. Pero también tenemos un tercer grupo de mujeres, cada vez más creciente que tiene pareja, trabaja y es madre, y que por razones obvias disponen de menos tiempo, pero que igualmente se organizan para cumplir con su entrenamiento semanal”, puntualizó el profesional.

En general la mayoría de las personas acuden al gimnasio para mejorar su aspecto físico, pero actualmente la condición de salud es un punto muy importante a la hora de acudir a un gimnasio. “El principal objetivo de las mujeres es mejorar su aspecto físico y también su condición física. Por el primer objetivo es que las mujeres acuden principalmente a los gimnasios, ya que, el trabajo con sobrecarga es el que brinda mejores resultados para definir la musculatura de forma más específica”, asegura Felipe Zuloaga. 

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Es bien sabido que durante el periodo de  gestación, el cuerpo de la mujer manifiesta cambios notables en su estructura, pero ¿A qué se deben estos cambios? y ¿Qué se debe hacer para minimizar las molestias que estos pueden ocasionar?

Los principales cambios físicos que se presentan son:

1. El aumento de la curvatura lumbar de la columna vertebral, ya que debido al aumento de tamaño del feto y del útero, se distienden los abdominales, cambiando el centro de gravedad hacia adelante, lo que produce una hiperlordosis lumbar o aumento de esta curvatura.

De esta forma se compensa el peso que se va generando en la parte anterior del cuerpo.

2. Separación y distensión de los músculos del abdomen debido al crecimiento progresivo del feto dentro del útero,  lo que conlleva a que los músculos del abdomen cedan y se elongen para permitir el aumento de espacio al interior del abdomen.

3. Aumento de tamaño de los senos debido a los cambios hormonales que se presentan durante el periodo de gestación.

4. El aumento de peso se debe al crecimiento fetal y a los cambios hormonales. Normalmente la embarazada aumenta de 8 a 12 Kg .

Además de estos cambios físicos, se presentan también cambios fisiológicos en los diferentes sistemas corporales, por ejemplo, es común que durante el embarazo se aumente el número de micciones diarias debido a la presión que ejerce el útero sobre la vejiga urinaria y al aumento en la producción de orina.

En el sistema digestivo pueden aparecer molestias como las náuseas matutinas al inicio del embarazo o la acidez hacia el último trimestre, debido al cambio de posición del estómago a consecuencia del aumento de tamaño del útero. Igualmente es frecuente presentar estreñimiento por acción de la hormona progesterona y la compresión del útero sobre el intestino que impide que se pueda realizar una adecuada motilidad intestinal.

En cuanto al sistema cardíaco y respiratorio, se pueden encontrar cambios como el aumento de la frecuencia respiratoria ya que el útero ocupa gran espacio y disminuye el movimiento de expansión pulmonar y la excursión del diafragma que es el principal músculo respiratorio, lo que hace que se respire mayor número de veces de forma más superficial. Además, la circulación sanguínea se vuelve más lenta porque el peso del útero dificulta el retorno venoso razón por la cual pueden aparecer varices y edema en los pies al pasar algún tiempo de pie.

Para minimizar las molestias que pueden ocasionar los cambios físicos durante el embarazo, se recomienda hacer ejercicios posturales de relajación y elongación de la zona lumbar, realizar entrenamiento de la musculatura del suelo pelviano para prevenir alteraciones como la incontinencia urinaria, fecal o gases, orinar cada 2-3 horas, ubicar un piso debajo de los pies cada vez que se vaya a realizar la evacuación intestinal de modo que las rodillas queden más altas que la cadera y realizar ejercicios circulatorios con elevación de piernas, para disminuir la hinchazón y el edema en miembros inferiores.

Contacto:

Odette Freundlich

Kinesiologa

Directora Centro Mi Intimidad

www.miintimidad.cl

@miintimidad

 

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No tenemos que recurrir a medidas extremas para lograr vernos bellas. A veces pequeños actos generan un gran impacto en nuestra piel. Aquí, la experta en nutrición externa de Herbalife, Jacquie Carter, entrega simples consejos que podemos realizar en la tranquilidad y comodidad de nuestro hogar.

1.- Limpieza nocturna

¡No te vayas a la cama en paz!  Sin importar si eres hombre o mujer, siempre debes limpiar tu rostro cada noche. Así evitarás despertar con la piel opaca y los poros tapados. Los pasos para la limpieza son sencillos:

- Humedece tus manos con agua tibia

- Coloca el producto limpiador en la palma de tu mano, en una cantidad que no supere a una moneda pequeña.

- Frota tus dos manos para activar sus ingredientes

- Aplícalo y enjuaga completamente con agua tibia.

2.- Exquisita ducha de vapor

La humedad, aunque no siempre es genial para nuestro cabello, es algo bueno para nuestra piel. Las cremas hidratantes son atraídas por nuestra piel más aún cuando ésta se encuentra todavía húmeda por el baño. Este es un muy buen momento para aplicar lociones para la hidratación de larga duración.

3.- Pestañas rizadas

Encresparse las pestañas con un rizador es una excelente opción. Tardará sólo unos segundos cada mañana y es una manera barata y cómoda de generar un gran impacto en nuestra apariencia. Con sólo un poco de rizo, los ojos al instante se verán más grandes, más brillantes y más despiertos.

4.- Sábanas suaves

¿Cansada de despertar con marcas de sabanas en la cara? Aquí tiene la solución. Sábanas de seda o de raso no dejarán huellas en su rostro. Y si usted tiende a dormir en la misma posición noche tras noche, los pliegues de la piel podrían empezar a ser permanentes. ¡Ya lo sabe! Si cambia sus sábanas por unas de mejor calidad, podrá olvidarse de esas innecesarias marquitas.