Consumir la cantidad apropiada de lácteos descremados, frutas, verduras, legumbres y proteínas animales como pescado, aves, huevos y carnes bajas en grasa, y dejar de lado productos procesados y por sobre todo azucarados, son algunos de los consejos para evitar la obesidad durante la gestación. La Dra. Ana Claudia Villarroel, nutrióloga y diabetóloga de Clínica Santa María, explica cuáles son los mitos más comunes sobre la alimentación y por qué son erróneos.

En Chile, entre el 25 y 35% de mujeres en edad fértil enfrentan el embarazo con sobrepeso, factor que genera un alto riesgo de que, después de tener a su hijo, la madre termine siendo obesa. A ello contribuyen elementos ambientales y sociales, como la aceptación del aumento de ingesta y ganancia de peso durante el embarazo. “Además, durante este período, se tiende a dejar de lado la actividad física que la mujer realizaba previamente, teniendo así mayores momentos de inactividad”, explica la nutrióloga y diabetóloga de Clínica Santa María, Dra. Ana Claudia Villarroel.

La presencia de obesidad durante el embarazo lo complica, con una serie de problemas como el aumento de la mortalidad y morbilidad materna y fetal, un mayor riesgo de aborto, un incremento del peso de la madre al nacer el niño y la presencia de alteraciones metabólicas en el recién nacido. “En la mamá, acrecienta el riesgo de padecer hipertensión arterial, preeclampsia (con síntomas como edemas, proteínas en la orina y un aumento excesivo de peso), diabetes gestacional y tromboembolismo”, agrega la experta.

Para evitar la obesidad en el embarazo, se recomienda a la mujer recordar que si se encuentra en un peso normal, debería subir entre 11,5 y 16 kg. Por otro lado, si tiene sobrepeso, debería aumentar entre 7 y 11,5 kg, mientras que si tiene obesidad, entre 5 y 9 kg. “En Chile, aquellas que ya han tenido un embarazo previamente y las menores de 25 años son las que más aumentan de peso y las que menos cumplen con lo aconsejado”, informa la doctora.

Mitos sobre embarazo y obesidad

  • Durante el embarazo se debe comer por dos: La experta enfatiza en que esta creencia es falsa ya que según las recomendaciones, una mujer embarazada y que inició su gestación con un peso normal, necesitará una suplementación por sobre su requerimiento calórico normal que va entre 110 calorías extra por día en las etapas iniciales y 220 calorías en la recta final, muy por debajo a lo que consumen dos personas. 
  • Los antojos reflejan una carencia de algún nutriente en especial: Falso, ya que durante esta etapa, es frecuente tener más apetencia por alimentos procesados, azucarados y refinados y no por los que contienen los nutrientes necesarios para el organismo. Por ello, es importante que se consuman moderadamente ya que son los principales contribuyentes al aumento de peso mientras que el azúcar, produce una mayor ansiedad por comidas calóricas. En su lugar, se debe preferir los lácteos y proteínas, y en cuanto a los carbohidratos, se deben elegir aquellos menos procesados y más ricos en fibra.
  • Para evitar subir de peso o tener diabetes hay que eliminar completamente los carbohidratos: La doctora explica que la clave es la moderación, nunca la omisión del consumo de estos alimentos ya que, en las cantidades adecuadas, se consumen nutrientes imprescindibles para el óptimo desarrollo de la guagua.

¿Qué es la epigenética y por qué es importante durante el embarazo?

La epigenética es un conjunto de procesos que modifican la actividad de los genes, pero sin alterarlos en su composición, causados generalmente por el medio ambiente, el cual determina que algunos genes funcionen o dejen de hacerlo, siendo los factores principales la alimentación y la actividad física.

“La consecuencia de la epigenética son cambios a nivel de procesos metabólicos, inmunológicos, cardiovasculares, neurológicos, reproductivos y del envejecimiento, entre otros”, manifiesta la nutrióloga. En el caso del recién nacido, ha influido en la prevalencia de las alteraciones del peso, su composición corporal y su metabolismo, debido en parte a la obesidad y vida sedentaria de la madre. “Por lo tanto, lo más importante es que la mamá quede embarazada cuando tenga un peso normal y luego se mantenga activa a través de un programa de ejercicios adecuado para cada etapa de la gestación”, explica.

Consejos para evitar la obesidad en el embarazo

En lo que respecta a la alimentación, la nutrióloga enfatiza la importancia de que ésta sea balanceada y que se incluyan lácteos descremados, frutas, verduras, legumbres y proteínas animales como pescado, aves, huevos y carnes bajas en grasa. “Esto permitirá lograr una adecuada ingesta de proteínas, vitaminas y minerales, como calcio, vitamina D, hierro y ácido fólico”, detalla.

También hay que mantener un consumo constante de fuentes de ácidos grasos omega 3, ya que ayudan al desarrollo del sistema nervioso del feto. Éstos pueden encontrarse en pescados altos en grasas como jurel, sardina y salmón, los que también aportan proteínas y grasas esenciales. “En cuanto a lo que se debe evitar, se recomienda moderar y dejar solamente para consumo ocasional alimentos procesados, principalmente aquellos ricos en azúcares refinados, con carbohidratos simples y grasas saturadas, ya que son una alta fuente calórica y muy bajos en nutrientes primordiales para el embarazo”, finaliza la nutrióloga y diabetóloga de Clínica Santa María.