La piel es una de las zonas del cuerpo humano que se encuentra más expuesta, y por ende, necesita mayores cuidados durante esta temporada. No se comporta de la misma forma el sector del cuello, que la del rostro, labios, o manos. Es por eso, que la cosmetóloga de The Body Shop entrega recomendaciones para cuidarla según sus características específicas.

Con la llegada del calor y la exposición que el cuerpo tiene a los rayos solares, la piel puede sufrir severos daños si no se cuida de la forma correcta. Es necesario saber que cada zona del cuerpo es distinta, por lo que  requiere cuidados diferentes. Según la cosmetóloga de The Body Shop, Alejandra Abarca, asegura que “algunas zonas están más expuestas a agresiones externas, y otras de por sí son más sensibles, por ejemplo, la piel del rostro, cuero cabelludo, manos, pies y axilas son muy diferentes entre sí y requieren cuidados específicos según sus características y ubicación”.

Es por eso, que la cosmetóloga de The Body Shop entrega algunas recomendaciones para los diferentes cuidados de las zonas de la piel:

Rostro: la cara es la parte más visible del cuerpo. Lucirla sana, libre de imperfecciones y bien cuidada, habla de un buen estado de salud. La piel del rostro tiene un espesor menor que el resto del cuerpo, por lo que es más delicada. La clave para mantenerla saludable y hermosa es contar con un buen limpiador, exfoliante, hidratante para el día, protector solar, e hidratante nocturno o sérum corrector (arrugas, manchas, imperfecciones, etc). La protección contra los rayos UV es muy importante y se debe emplear a diario (cada dos horas) durante todo el año, incluyendo días nublados. Es recomendable utilizar el bloqueador solar skin defence fps 50 de The Body Shop, que ayuda a proteger la piel de los rayos solares de largo alcance.

Contorno de ojos: el contorno de los ojos, cuya capa epidémica es más delgada y sensible de todas, suele resecarse fácilmente y perder rápidamente su elasticidad con el tiempo. Así es cómo se forman las temidas “líneas de expresión”. Para cuidar esta zona, se requiere de productos con una alta capacidad hidratante, más oleosos que para el resto del rostro, con activos suaves (para no entrar en contacto con los ojos) y con propiedades relajantes (para evitar contraer los músculos y prevenir las arrugas). La crema gel contorno de ojos oils of life de The Body Shop, ayuda a revitalizar el contorno de ojos, reduciendo los signos de la edad.

Manos: es una de las zonas más expuestas de nuestro cuerpo, y aunque su piel es más resistente, gruesa y se renueva con mayor constancia, en comparación a otras zonas, casi no secreta grasa protectora, lo que la hace más vulnerable a la continua agresión a la que se someten por las sustancias que manipulamos. Para cuidarlas, es necesario protegerla con guantes al manipular químicos, exfoliarlas dos veces por semana, hidratarlas con productos untuosos u oleosos como mantecas (karité o cacao)  lanolina, urea o aceites hidratantes. También debes aplicar filtro solar para evitar manchas y  protegerlas del frío con guantes.

Pies y codos: son zonas muy olvidadas, pero las más gruesas del cuerpo y propensas a resecarse. La piel de los pies es la más resistente, ya que soporta el peso de nuestro cuerpo y la de los codos, es la que carece de mayor humedad. Para cuidarlos se debe aplicar a diario una crema hidratante específica, de acción queratolítica y epitelizante (que ayuda a la regeneración y humectación), además de exfoliar una o dos veces por semana.

Labios: la piel de los labios es fina, sensible y frágil porque carece de glándulas sebáceas y melanina, lo que la hace débil hacia las agresiones externas. Por eso hay que protegerlos y cuidarlos a diario, usando bálsamos o labiales altamente hidratantes y emolientes, que además contengan filtro solar. El bálsamo labial de Fresa Born Lippy de The Body Shop suaviza e hidrata los labios con aroma frutal.

Cuerpo: la piel de todo el cuerpo necesita al igual que las zonas anteriores una buena higiene, hidratación, nutrición, exfoliación, y protección contra la radiación UV. Para la limpieza se puede usar jabones cremosos en caso de piel seca, o muy espumosos en caso de piel grasa. Para exfoliar resultan muy buenos los exfoliantes gruesos como el azúcar, o sal marina, como también cepillos o guantes vegetales. Aplicar por último, una crema hidratante, nutritiva y reafirmante de cuerpo.

Con estos consejos se podrá disfrutar del verano con una piel limpia, hidratada y revitalizada, dejando atrás los daños que genera la radiación UV en el cuerpo.