Inmobiliaria denuncia a constructora por millonaria estafa y asegura que no es la única víctima

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El representante legal de la constructora enfrenta actualmente otras demandas similares y su modus operandi siempre ha sido el mismo: Lleva a juicios arbitrales a sus mandantes a fin de distorsionar la verdad.
“Se aprovecha de la confianza que le entregan y luego incurre en malas prácticas que constituyen estafa”, señala uno de los afectados.
Una querella criminal por estafa es la que interpuso la empresa Inmobiliaria Pablo Urzúa SPA, en contra del empresario Smiljan Ilich Álvarez, en su calidad de representante legal de la Constructora Pucará y actualmente parte de B y B Construcciones Spa.
La acción legal fue impulsada por las malas prácticas incurridas por la constructora Pucará, representada por el señor Ilich, que en 2019-2020 habría estafado a la mencionada inmobiliaria por una millonaria suma, sin hacerse responsable de lo adeudado, dejando sin terminar la construcción de locales comerciales para un Strip center y luego abandonando la empresa, para no ser perseguido legalmente.
Cristian Silva Cisternas, representante legal de la inmobiliaria Pablo Urzua, relata que en el año 2019, confiaron a Pucará SPA, la construcción de 13 locales comerciales, debido a que conocían al señor Ilich por círculos cercanos y confiables y contaban con algunas recomendaciones de amistades. Sin embargo, lo que más los convenció, fue el precio que cobraron por el trabajo a realizarse, que era aproximadamente un 30% más económico que el resto de los presupuestos solicitados.
Desde ese momento comenzó la pesadilla, puesto que una serie de incumplimientos, sumados a la lentitud en el cumplimiento de metas propuestas y finalmente el abandono de la obra, le significó una pérdida millonaria y ninguna respuesta de la persona en cuestión.
“Empezamos a trabajar y de inmediato él recibió varios millones de anticipo. Pasado los tres o cuatro meses comencé a notar que los tiempos de ejecución de las obras estaban muy atrasados. Siempre tenía muy buen trato, y las explicaciones eran creíbles, pero era todo mentira. Aducía a la falta de materiales, falta de maestros calificados, cuando no había material los maestros se iban y cuando estaban los maestros no había material. Me di cuenta que tenía un desorden financiero importante. Cuando finalmente abandonó la obra sin terminar, me fijé en todas las partidas que dejó impagas, todos los proveedores a los cuales no pagó sus servicios, a pesar de que yo le había entregado dinero para ello.  Cuando lo increpé no tuvo ninguna explicación sincera ni acorde”, señala Cristian Silva.
Al no tener nunca respuestas y luego de investigar a la empresa constructora Pucara, para sorpresa de Silva, se encontró con otros casos similares que involucran a Smiljan Ilich Álvarez y al menos a  otras tres empresas mandantes, por trabajos de mala calidad e inconclusos.
Actualmente la querella está siendo tramitada ante el 2do. Juzgado de garantía de Santiago, bajo el rol 11273-2020 y en ella se señala que los millones entregados   inicialmente por contrato, aun no son devueltos y que la obra no se terminó en la fecha que se estipulo en el contrato.
“Llegó a pagársele una cifra millonaria durante todo el tiempo que la constructora estuvo a cargo de la obra. Una vez firmado el contrato y recibido el dinero, el señor Ilich comenzó a atrasarse en forma importante con la ejecución de la obra; no pagó las cotizaciones previsionales ni los finiquitos a varios trabajadores, no pagaba a proveedores, no adquiría los materiales necesarios, a pesar de que había recibido dinero para ello”, agrega el afectado.
La querella criminal cita además que, tras una investigación realizada por los afectados, se descubrió que la misma situación ocurrió con otros proyectos, como por ejemplo, con la Clínica Bupa y con la carnicería “Carnes Susaron”, lo que está plasmado en la querella, y donde ejecutó el mismo modus operandi:  recibir dinero y no ejecutar la obra encomendada y llevando a juicios arbitrales a los mandantes. Respecto de la primera, la Clínica expulsó a la constructora del señor Ilich de la Obra, y es parte de un juicio arbitral actualmente.
“Cuando tratamos de conseguir explicaciones y soluciones por parte de la constructora, nos dimos cuenta que la Constructora Pucará había abandonado sus oficinas.  Esto confirmaría las quejas de extrabajadores quienes reclamaban que no les estaban pagando sus sueldos ni leyes sociales y que en las oficinas de la Constructora Pucará no había nadie y ya no existía.  Producto de esto, personal de la Inmobiliaria incluso fue amenazado por trabajadores de la constructora, quienes trataban de conseguir el pago de sus sueldos y finiquitos, algo que no nos correspondía ya que estos conceptos habían sido pagados a la constructora, para que ella a su vez pagara a sus trabajadores”, agrega Cristian Silva Cisternas.
Cabe señalar que la constructora Pucara tiene múltiples documentos protestados en Dicom, que al día de hoy suman más de $430.000.000.
El proyecto de locales comerciales debió ser terminado por la inmobiliaria directamente, y tuvo que negociar en forma directa con varios proveedores a los cuales el señor Ilich no les pagó sus trabajos y venían a cobrar sus facturas a la dirección de la obra, ya que las oficinas de la Constructora Pucará ya no existían. Todos estos conceptos estaban incluidos en los pagos ya hechos con anterioridad a la constructora, por la inmobiliaria, sin embargo, el Sr Smiljan Ilich, a pesar de que recibió este dinero para pagar a los proveedores, desvió esos fondos.
Los antecedentes de la querella, así como los otros litigios legales que enfrenta Smiljan Ilich Álvarez, están disponibles en los tribunales de justicia.
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