“El uso correcto de los repelentes es fundamental no solo para protegerse de los mosquitos, sino también para evitar posibles reacciones adversas en la piel”, señala el jefe de Urgencia de Clínica INDISA, Leonardo Ristori.

Con la llegada de las altas temperaturas y la proliferación de insectos, el uso de repelentes se convierte en un producto esencial para prevenir picaduras y posibles enfermedades. Sin embargo, contienen compuestos químicos que pueden ser perjudiciales para la salud.

 Los repelentes de insectos son productos cosméticos que actúan interfiriendo con los receptores químicos de los mosquitos, evitando que se acerquen y piquen la piel. Con respecto a su composición, el jefe de Urgencia de Clínica INDISA, Leonardo Ristori, señala que “los ingredientes activos más comunes son DEET (N, N-Dietil-meta-toluamida), Icaridina (Picaridin) y IR3535 (butilacetilaminopropionato de etilo), que han demostrado ser efectivos en diversas situaciones, ya sea al interior o al exterior del hogar”.
 
Debido a que se aplican directamente sobre el cuerpo, el Dr. Ristori destaca que “el uso correcto de los repelentes es fundamental no solo para protegerse de los mosquitos, sino también para evitar posibles reacciones adversas en la piel”.
 
 Para un uso seguro, el jefe de Urgencia de INDISA entrega las siguientes recomendaciones:
  •  Usar el repelente únicamente sobre piel sana y descubierta.
  • Evitar que el producto entre en contacto con los ojos y la boca.
  • Si se aplica con protector solar, primero se debe dejar absorber el fotoprotector durante 20 o 30 minutos y luego aplicar el repelente.
  • En el caso de utilizar repelente en formato spray, no aplicar directamente sobre la cara ni en espacios cerrados.
  • Luego de aplicar el producto, higienizar las manos con agua y jabón. 

De la misma manera, el especialista de INDISA advierte que “a pesar de que su efecto no es permanente, el uso excesivo de repelente no incrementa su efectividad. En caso de que sea necesario repetir su aplicación, debe ser en el tiempo que se indica en las instrucciones del envase, generalmente son algunas horas”. 

Riesgos y complicaciones 

En la piel, los repelentes pueden generar reacciones adversas como ronchas, irritación o alergias. Sin embargo, en situaciones más graves, el uso prolongado de estos productos puede producir ampollas o quemaduras. “En el caso de presentar enrojecimiento en la piel, se recomienda retirar el producto inmediatamente con agua y jabón. Si las reacciones cutáneas continúan o empeoran en las siguientes horas, se debe acudir a un servicio de urgencias”, señaló el Dr. Ristori.
 
A pesar de que es menos común, la ingesta de estos productos puede llegar a afectar al sistema nervioso y provocar la muerte. “En los casos más leves, ingerir algún tipo de repelente puede significar dolor de cabeza o malestar estomacal. Sin embargo, si se trata de una gran cantidad puede generar pérdida de lucidez, temblores, convulsiones e, incluso, la muerte”, indicó el jefe de Urgencia de INDISA.
 
Grupos de riesgo
 
Los efectos adversos de los repelentes de insectos pueden producirse en cualquier persona, sin embargo desde INDISA recomiendan poner especial atención a los niños pequeños y embarazadas. “Debido a que se trata de productos fuertes, el uso de repelente en niños menores de 2 años y mujeres embarazadas debe ser consultado previamente con un doctor”, señaló el Dr. Ristori.
 
De la misma manera, a las personas de pieles sensibles o que sufren de alergias se les aconseja que, antes de aplicar el producto por todo el cuerpo, primero prueben el repelente en una pequeña zona del brazo o en la pierna para ver si se genera una reacción cutánea adversa.
 

Clínica INDISA cuenta con un equipo de profesionales capacitados frente al tratamiento de intoxicaciones. En caso de presentar alguno de los síntomas descritos, no dudes en acercarte a nuestras clínicas en Providencia o Maipú.