A días del inicio de la temporada invernal 2025, traumatólogos advierten sobre la importancia de la preparación y el uso correcto de equipamiento para las actividades que se practican durante esta estación del año.
La práctica de deportes invernales como esquí, snowboard o patinaje sobre hielo requieren más que entusiasmo y un equipo adecuado. La preparación física y conocimientos técnicos también son claves para evitar lesiones graves o permanentes. También están los que se pueden practicar en cualquier época del año, pero que en invierno se vuelven más riesgosos por las condiciones climáticas.
El Dr. Nicolás Morán, traumatólogo de Clínica INDISA, advierte que el primer fin de semana de la temporada suele ser crítico. “Muchos deportistas llegan sin la preparación física necesaria y sobreestiman sus capacidades, lo que aumenta significativamente el riesgo de lesiones”, explica.
Lesiones más frecuentes
Según el especialista, cada disciplina presenta riesgos específicos:
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Ski
Snowboard
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Patinaje en hielo
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Ciclismo enduro
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Lesiones de rodilla, especialmente ligamento cruzado anterior.
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Esguinces de ligamentos colaterales en rodilla y esguince de muñeca.
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Fracturas del antebrazo en niños.
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Abrasiones múltiples.
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Fractura de clavícula.
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Contusiones.
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Esguinces de tobillo.
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Fracturas en relación con el hombro: clavícula y acromioclavicular.
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Disyunción acromioclavicular.
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Traumatismos craneoencefálicos (TEC).
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Contusión sacrocoxis.
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Policontusos de alta energía.
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“En el caso específico del ciclismo enduro, durante el invierno las condiciones del terreno multiplican los riesgos habituales”, advierte el Dr. Morán. Además, agrega que “la combinación de barro, hielo y baja visibilidad hace fundamental extremar las precauciones, junto con utilizar equipamiento específico para estas condiciones”.
Otras señales de alarma que no debes ignorar
“Es fundamental consultar ante cualquier molestia persistente, aunque parezca menor. Las primeras 72 horas son cruciales para prevenir complicaciones a largo plazo”, enfatiza el traumatólogo.
Según el Dr. Morán, se debe estar atento a los siguientes síntomas:
- Dolor que empeora con el tiempo sin respuesta a antiinflamatorios.
- Aumento de volumen progresivo.
- Persistencia de una limitación al movimiento.
- Progresión en el hormigueo de extremidades.
- Dolor de cabeza, náuseas o mareos persistentes.
Medidas preventivas críticas
“La prevención es nuestra mejor herramienta. Un accidente en la montaña puede tener consecuencias graves, por eso la preparación no es opcional”, sostiene el Dr. Morán, y entrega cinco puntos claves:
Preparación física previa.
- Ejercicios de fortalecimiento específicos.
- Acondicionamiento cardiovascular.
- Ejercicios de equilibrio y propiocepción.
Equipo de protección adecuado.
- Casco certificado obligatorio.
- Protectores de articulaciones como muñeca y rodilla.
- Ropa térmica apropiada.
Técnica y conocimiento
- Tomar clases con instructores certificados.
- Conocer y respetar señalética.
- Identificar niveles de pista apropiados, cualquiera que sea el deporte.
Condiciones ambientales
- Verificar pronóstico meteorológico.
- Respetar cierres de pistas.
- Mantenerse en zonas habilitadas.
Protocolos de emergencia
- Conocer números de emergencia.
- Identificar puestos de socorro.
- Contar con seguro contra accidentes.
Ante cualquier accidente o sospecha de lesión, el Servicio de Urgencia Traumatológica de Clínica INDISA cuenta con especialistas las 24/7, sumado a tecnología de última generación para el diagnóstico y tratamiento de lesiones deportivas.
“La evaluación temprana por especialistas puede marcar la diferencia entre una recuperación rápida y una lesión crónica”, concluye el Dr. Nicolás Morán.





