La hepatitis es una enfermedad silenciosa que afecta a millones de personas en el mundo, muchas de las cuales desconocen su diagnóstico. 

La inflamación del hígado, o hepatitis, representa un importante desafío para la salud pública tanto a nivel mundial como nacional. Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente 354 millones de personas viven con hepatitis B o C crónica, y cada año fallecen más de un millón de personas por complicaciones relacionadas con estas enfermedades, como cirrosis y cáncer hepático. 
 
«Lo más alarmante es que la mayoría de quienes padecen hepatitis viral desconocen su condición, ya que estas infecciones suelen permanecer asintomáticas durante décadas, causando daño hepático progresivo y silencioso”, alerta el Dr. Danny Oksenberg, gastroenterólogo de Clínica INDISA.
 
¿Qué es la hepatitis?
 
La hepatitis es una inflamación del hígado causada principalmente por infecciones virales, aunque también puede originarse por consumo excesivo de alcohol, ciertos fármacos, toxinas o enfermedades autoinmunes. Los virus que más comúnmente causan hepatitis son los denominados A, B y C, cada uno con sus propias características, formas de transmisión y gravedad.
 
El Dr. Danny Oksenberg, explica que la hepatitis viral representa un importante desafío para la salud pública, debido a su capacidad de provocar desde infecciones asintomáticas, hasta cuadros graves que pueden derivar en cirrosis y cáncer hepático. A su vez, promueve la detección temprana y la describe como fundamental para evitar complicaciones y cortar la cadena de transmisión. 
 
Tipos de hepatitis viral y sus características
 
Cada variante tiene características particulares en cuanto a su forma de transmisión, evolución clínica y potencial para convertirse en enfermedad crónica. «Identificar correctamente el tipo de hepatitis es crucial para determinar el tratamiento adecuado, evaluar el pronóstico y establecer medidas preventivas específicas», señala el gastroenterólogo de INDISA.
 
 
 
Tipo de Hepatitis
Transmisión
Cronicidad
Hepatitis A
Vía fecal-oral, principalmente por consumo de agua o alimentos contaminados.
Suele causar enfermedad aguda, pero no crónica.
Hepatitis B
Contacto con sangre y fluidos corporales infectados.
Puede causar infección aguda o crónica. El 5-10% de los adultos infectados desarrollan hepatitis crónica, según información del centro para el control y prevención de enfermedades.
Hepatitis C
Principalmente por contacto con sangre infectada. Es una causa importante de enfermedad hepática crónica, cirrosis y cáncer hepático.
La mayoría de las infecciones se vuelven crónicas (75-85%). No tiene vacuna efectiva.
 
¿Cuándo debo realizarme exámenes para detectar hepatitis?
 
«Los exámenes para detectar hepatitis deben formar parte del control médico de rutina en personas con factores de riesgo. Muchas veces, la hepatitis puede no presentar síntomas hasta etapas avanzadas, cuando el daño hepático ya es considerable. Por eso, la detección precoz es nuestra mejor herramienta», recomienda el Dr. Oksenberg.
 
Debes realizarte exámenes preventivos si:
 
Has estado expuesto a factores de riesgo conocidos: 
  • Contacto sexual sin protección con personas infectadas.
  • Uso compartido de agujas o material para inyección de drogas.
  • Exposición ocupacional a sangre (trabajadores de salud).
  • Haber recibido transfusiones de sangre o trasplantes antes del año 1992, dado que la detección universal de sangre y productos sanguíneos no se realizó hasta ese año.
  • Tatuajes o perforaciones corporales realizados con instrumentos no esterilizados.
  • Haber nacido de madre infectada con hepatitis B o C. 
Presentas síntomas sugestivos: 
  • Fatiga inexplicable.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dolor abdominal.
  • Orina oscura.
  • Heces de color claro.
  • Coloración amarillenta de piel y ojos (ictericia).
  • Fiebre.
  • Exámenes para detectar hepatitis.
 Tratamiento y prevención de la hepatitis
 
«El tratamiento de la hepatitis depende del tipo y la gravedad de la infección. Mientras la hepatitis A suele resolverse por sí sola con reposo y una adecuada hidratación, las hepatitis B y C pueden requerir terapias antivirales específicas que suprimen la replicación viral, disminuyendo significativamente el riesgo de complicaciones, como cirrosis o cáncer hepático», explica el hepatólogo.
 
Para prevenir la hepatitis, se recomienda: 
  • Vacunación. Existen vacunas eficaces contra la hepatitis A y B.
  • Higiene. Lavado frecuente de manos, especialmente después de ir al baño y antes de manipular alimentos.
  • Agua y alimentos seguros. Consumir agua potable y alimentos bien cocidos.
  • Prácticas sexuales seguras. Uso correcto del preservativo.
  • No compartir elementos personales. Cepillos de dientes, máquinas de afeitar o agujas.
  • Precauciones en procedimientos invasivos. Asegurarse de que se utilicen instrumentos estériles para tatuajes, perforaciones y procedimientos médicos.
 La importancia del seguimiento 
 
«La vigilancia de la salud hepática debe formar parte de los controles médicos rutinarios, particularmente en personas con factores de riesgo”, destaca el Dr. Danny Oksenberg. «Ante cualquier duda o síntoma sospechoso, consulte con un profesional de la salud que pueda orientarle sobre los exámenes más adecuados en su caso particular”, afirma el profesional.
 
En Clínica INDISA contamos con un equipo de profesionales especializados en el diagnóstico y tratamiento de todas las formas de hepatitis. Para mayor información o agendar una consulta, visite nuestra página web www.indisa.cl.