Por Silvia Saenz, nutricionista de Mondelez.
Las familias que buscan un estilo de vida más saludable suelen encontrarse con diversas recomendaciones sobre qué alimentos y bebidas consumir o evitar. En este contexto, la alimentación consciente emerge como una herramienta fundamental, especialmente cuando hablamos de la merienda de nuestros hijos. En Mondelez, creemos firmemente que el «mindful snacking» no es solo una tendencia, sino una filosofía que puede transformar la relación de nuestros hijos con la comida, fomentando hábitos saludables desde temprana edad.
La alimentación saludable y consciente es un comportamiento que va más allá de la mera ingesta de nutrientes. Se trata de comer con intención y atención, buscando la satisfacción, la energía y la renovación, liberándonos de la culpa que a menudo se asocia con la comida. El consumo consciente de refrigerios, basado en investigaciones clínicas, nos ofrece pasos sencillos y prácticos para lograrlo.
Una encuesta global reveló que el 76% de las personas pican para saciar el hambre entre comidas, pero un porcentaje significativo (52% para el desayuno, 43% para el almuerzo y 40% para la cena) también utiliza los snacks para reemplazar comidas principales. Esta realidad, sumada al preocupante 23% de obesidad infantil en Chile, según datos de Junaeb, nos obliga a repensar la merienda. El mindful snacking no solo cambia el enfoque de la comida, sino que impulsa comportamientos y estilos de vida más saludables.
La esencia del snacking consciente radica en ayudar a las personas a escuchar su cuerpo, identificar sus preferencias y necesidades en cada momento. Implica prestar atención al «ahora», centrándose en la experiencia del refrigerio de principio a fin. Los sentidos juegan un papel crucial: oler los aromas, probar los sabores, sentir la textura, observar las formas y los colores, y escuchar el crujido. Una experiencia sensorial completa que enriquece la relación con la comida.
La adopción plena de los refrigerios conscientes puede llevar tiempo, pero es un camino que vale la pena recorrer en familia. Es fundamental desterrar los mitos que rodean a las meriendas saludables y destacar que el objetivo es mejorar la salud, la calidad de vida y la relación con la comida. Fomentar pequeños pasos graduales es clave, especialmente cuando nuestros hijos comienzan a incorporar refrigerios conscientes en su día a día.
En Mondelez, entendemos que todos los snacks pueden formar parte de una dieta sana y equilibrada. Es más fácil iniciar un nuevo comportamiento, como el mindful snacking, que detener uno antiguo. Por eso, invitamos a las familias a empoderar a sus hijos para que elijan un refrigerio que satisfaga sus necesidades, recordándoles suavemente que disfruten su snack lentamente, describiendo los sabores, texturas, colores y lo que les gusta de él. Con el tiempo, nuestros hijos aprenderán a comer bocadillos con atención, incluso cuando no estemos presentes.





