Por Carla Valdebenito, una de las organizadoras del Santiago Wedding Summit.
Hablar de Chile como destino para el Turismo Romance ya no es un sueño ni una aspiración lejana: es una realidad en construcción, con un potencial que solo puede crecer si trabajamos unidos como país.
En la 6ta edición de los Latin American Wedding Awards tuve el honor de recibir, por segundo año consecutivo, el reconocimiento como Mejor Wedding Planner de Chile. Un premio que interpreto como un reflejo del talento, la innovación y la dedicación de toda una industria que está transformando al país en un referente regional en bodas de destino y experiencias románticas.
Nuestro territorio cuenta con atributos únicos que nos diferencian en Latinoamérica y el mundo. Desde el desierto más árido del planeta en Atacama, hasta los glaciares imponentes de la Patagonia; desde valles vitivinícolas que se han convertido en escenarios soñados para ceremonias, hasta la fuerza cultural y gastronómica que enriquece cada celebración. A esto se suma la calidez de los chilenos y una hospitalidad que hace sentir en casa a quienes nos visitan.
Pero este camino de consolidación requiere más que paisajes hermosos y creatividad en los servicios: necesita visión estratégica. La articulación entre el mundo privado y el sector público es decisiva para que el Turismo Romance se transforme en una verdadera vitrina nacional.
El desafío está planteado. Si seguimos trabajando con la misma pasión, compromiso y colaboración, Chile no solo será un destino más en la lista, sino que se convertirá en el lugar donde las historias de amor se transforman en experiencias inolvidables.





