El nuevo Motorola Razr 60 Ultra confirma algo que muchos sospechábamos: la verdadera utilidad de una pantalla plegable no es el espectáculo visual, sino ahorrar espacio sin perder capacidades. Motorola logra condensar toda la potencia de un smartphone de gama alta en un formato compacto, elegante y sumamente funcional.

Lo primero que enamora es su pantalla externa pOLED de 4 pulgadas, que permite hacer prácticamente todo sin desplegar el teléfono: responder mensajes, revisar el clima, controlar la música o incluso navegar por redes sociales. En movimiento —ya sea en el metro o caminando—, esta pantalla se convierte en una aliada indispensable.

Después de años de teléfonos gigantescos, tener un equipo así de potente condensado en un “cuadradito” se siente como un verdadero lujo. Requiere algunos sacrificios, sí, pero las ventajas lo compensan con creces.

Diseño y construcción: refinamiento al detalle

Motorola ha refinado el diseño con un cuerpo metálico de acabado cepillado y un marco de aluminio que aporta rigidez y sensación premium. Al plegarse, el Razr 60 Ultra queda completamente cerrado, demostrando el trabajo que Lenovo ha hecho en la bisagra de acero inoxidable y titanio, sólida y silenciosa.

Además, el salto en resistencia es notable: de la protección IPX8 del modelo anterior se pasa a IP48, ofreciendo mayor defensa contra polvo y agua, un logro técnico impresionante en un plegable.

Pantallas y experiencia de uso

El Razr 60 Ultra consolida a Motorola como el fabricante que mejor aprovecha la pantalla externa de un plegable tipo flip. Usarlo plegado no implica limitaciones: todas las aplicaciones funcionan, sin recortes ni versiones reducidas. Esto lo convierte en el smartphone compacto más versátil del mercado.

La bisagra muestra la madurez del diseño: el pliegue sigue existiendo, pero su presencia visual y táctil es mínima. En el día a día, se olvida por completo.

Fotografía de nivel profesional

El salto fotográfico es una de las grandes sorpresas. Este modelo incorpora dos cámaras de 50 megapíxeles —una principal con estabilización óptica y una ultra gran angular— más una selfie de 50 MP Quad Bayer. El resultado son imágenes nítidas, con un balance de color realista y un HDR natural.

El modo Night Vision brilla con luz propia: las fotos nocturnas muestran detalle, rango dinámico y colores fieles a la realidad. La cámara de selfies es tan buena que prácticamente elimina la necesidad de usar la cámara principal para autorretratos. En cualquier situación de luz, la calidad es sobresaliente.

Rendimiento y autonomía

Equipado con el Snapdragon 8 Elite, el Razr 60 Ultra vuela. Las aplicaciones abren al instante, el multitasking es fluido y el sistema se adapta perfectamente al uso plegado o desplegado. Motorola complementa esto con su Moto AI, que gestiona tareas, sugiere funciones y permite una interacción natural, incluso por voz.

En batería, el salto es significativo: 4.700 mAh que garantizan dos días de uso normal o unas 15 horas de autonomía intensa. Con el cargador de 68W, la carga completa se logra en unos 45 minutos, y también cuenta con carga inalámbrica Qi de 15W, ideal para dejarlo en la base antes de dormir.

Conclusión: el mejor Razr hasta la fecha

El Motorola Razr 60 Ultra no solo corrige las debilidades de generaciones anteriores, sino que lleva al máximo el concepto de smartphone compacto, premium y plegable. Su diseño sólido, pantallas espectaculares, cámaras potentes y rendimiento de gama alta lo posicionan como el plegable más maduro, equilibrado y usable del mercado.

Motorola demuestra que su apuesta por el formato Razr no fue una moda pasajera, sino una visión a largo plazo. Con este modelo, el futuro de los plegables ya está aquí, y cabe perfectamente en la palma de la mano.

Su valor es de $1.199.990.