Inspirada en los viajes, en las recetas familiares y en el deseo de ofrecer helados naturales hechos con dedicación, la emprendedora Eliana Campos, fundadora de Helados Viaggio, ha construido junto a su familia un proyecto que hoy destaca por su calidad artesanal, su estilo mediterráneo y la creación constante de sabores innovadores. Con más de 100 variedades —entre ellas opciones veganas y sin azúcar— Viaggio busca seguir expandiéndose y abrir un segundo local en la capital.

La historia de Helados Viaggio está marcada por la tradición y el espíritu emprendedor. Su origen se remonta al año 2012, cuando el negocio inició como una cafetería y heladería, pero rápidamente tomó un rumbo distinto: enfocarse exclusivamente en la elaboración de helados artesanales para venta directa y al por mayor. En 2017 la empresa ya estaba consolidada, ofreciendo productos a tiendas y comercios, además de desarrollar sabores personalizados según las necesidades de sus clientes.

El nombre “Viaggio”, que en italiano significa “viaje”, refleja la esencia de la familia Campos. “Desde siempre a mis papás les encantó el helado. Era parte de nuestra historia. Mi papá siempre hacía helados cuando estaba embarcado en la Armada, y ese recuerdo nunca lo abandonó”, cuenta Eliana Campos.

“Cuando vimos que podía ser un negocio para hacer en familia, mi papá fue a capacitarse a Argentina. Después nos involucramos las hijas, y ahora también nuestras parejas y primos. Así nació Viaggio, como un proyecto que nos une a todos”, agrega.

Helados artesanales con estilo mediterráneo

Viaggio se distingue por su elaboración 100% artesanal, utilizando productos naturales y materias primas de alta calidad. “Somos una pequeña empresa familiar dedicada a fabricar helado artesanal. Amamos lo que hacemos, y por eso queremos que todos puedan disfrutar de un helado natural, sin colorantes ni saborizantes, hecho con amor”, afirma Eliana.

Hoy la heladería ofrece más de 100 sabores diferentes, cada uno con una receta única. Entre sus opciones más llamativas destacan variedades tradicionales y otras completamente innovadoras como rica rica, crema oreo, algarrobo, cola de mono vegano, crema irlandesa, manjar nuez, limonada maracuyá, crema de whisky y el popular “terremoto”, inspirado en la clásica bebida dieciochera.

Uno de sus sabores más vendidos es el Lamington, basado en un queque australiano que la familia transformó en helado tras un viaje. “Nuestros sabores nacen de experimentar. En nuestros tiempos libres probamos combinaciones, y muchas veces las mezclas más extrañas terminan encantando. Eso es lo entretenido del helado: no hay límites”, comenta.

Vegano, sin azúcar y para todos los gustos

Viaggio ha logrado conquistar al público con una versatilidad que sorprende: helados veganos, sin azúcar, con frutas, con crema o con preparaciones inspiradas en postres chilenos y del mundo. Una de las particularidades es que estas versiones especiales no buscan aparentar ser “diferentes”. “A la gente le gustan nuestros helados porque los encuentran livianos, no pesados, sin ese sabor fuerte a crema. Muchos vuelven solo para felicitarnos. Eso es lo que más disfruto”, expresa Eliana.

Un futuro lleno de sabor

Para la fundadora, este es solo el comienzo. “Me gustaría abrir un segundo local y llegar a más regiones. También estamos trabajando en una línea de paletas que pronto verá la luz. Tenemos muchas ideas y queremos seguir creciendo”, adelanta.

Para Eliana, el helado es un lenguaje universal. Un producto que evoca recuerdos, compañía y momentos compartidos. “El helado no es un gusto reservado para algunos; es algo que todos podemos disfrutar sin importar la edad. Siempre nos conecta con alguien o con alguna historia. Para mí, eso es lo más lindo de este oficio”, afirma.

Con la llegada del verano, Viaggio se convierte en una parada imperdible para quienes buscan una experiencia dulce, refrescante y llena de creatividad.

Dirección:

Los Piñones 06, Providencia.

Página web: https://heladosviaggio.cl/