Evitar consumir espinaca, frutos secos, embutidos y bebidas carbonatadas podría reducir el riesgo de que se formen estas piedras.
Los cálculos renales, también conocidos como litiasis renal, son formaciones sólidas compuestas de minerales y sales ácidas que se desarrollan en los riñones. Su tamaño puede variar desde partículas microscópicas hasta estructuras de varios centímetros y, cuando se desplazan a través del sistema urinario, pueden provocar dolor intenso y otros síntomas urinarios.
Si bien los cálculos renales se presentan con mayor frecuencia en adultos, también pueden afectar a niños y adolescentes, fenómeno que ha ido en aumento en los últimos años.
Alimentos que se deben evitar
Como explica el Dr. Raúl Ramírez Martínez, urólogo pediátrico de Clínica INDISA, la alimentación cumple un rol clave tanto en la prevención como en el manejo de los cálculos renales. En el caso de niños y adolescentes, las recomendaciones en este plano deben adaptarse a la edad, la etapa de crecimiento y los hábitos familiares, siempre bajo supervisión médica.
No existe una dieta única para todos los pacientes, ya que las indicaciones alimentarias dependen del tipo de cálculo y de las características individuales de cada persona.
Para cálculos de oxalato de calcio (los más comunes): «Los cálculos de oxalato de calcio son masas sólidas que se forman cuando el oxalato y el calcio se combinan en la orina, cristalizándose y creando depósitos en los riñones», explica el urólogo de Clínica INDISA Raúl Ramírez Martínez. Evitar consumir:
- Espinacas y acelgas.
- Ruibarbo.
- Frutos secos (especialmente almendras).
- Chocolate negro.
- Té negro (en exceso).
- Remolacha.
- Papas dulces.
Para cálculos de ácido úrico: los cálculos de ácido úrico son formaciones cristalinas que se desarrollan cuando hay niveles elevados de ácido úrico en la orina y el pH urinario es persistentemente ácido. Para este tipo es clave mantener buena hidratación y favorecer la alcalinización de la orina con frutas y verduras. Evitar consumir:
- Carnes rojas en exceso.
- Vísceras.
- Mariscos y sardinas.
- Embutidos.
- Bebidas alcohólicas (especialmente cerveza).
Para cálculos de fosfato cálcico: son concreciones minerales que se forman cuando hay una alteración en el metabolismo del calcio y el fósforo, generalmente asociada a un pH urinario alcalino. Evitar consumir:
- Lácteos en exceso.
- Bebidas carbonatadas.
- Alimentos procesados con aditivos de fosfato.
- Los lácteos no deben eliminarse, solo consumirse con moderación.
Prevención: cómo reducir el riesgo de padecer cálculos renales
La prevención es fundamental, especialmente durante los meses de verano. Algunas recomendaciones claves incluyen:
Hidratación adecuada:
- Beber al menos 2-3 litros de agua al día.
- Aumentar la ingesta de líquidos en días calurosos o durante actividad física.
- Distribuir el consumo de agua durante todo el día.
Alimentación equilibrada:
- Reducir el consumo de sal.
- Moderar la ingesta de proteínas animales.
- Consumir frutas y verduras frescas.
- Limitar alimentos ricos en oxalatos (como espinacas, chocolate y frutos secos) en caso de predisposición a cálculos de oxalato cálcico.
Otros consejos:
- Evitar la exposición prolongada al sol sin protección.
- Mantener un peso saludable.
- Seguir las recomendaciones médicas específicas según el tipo de cálculos previos.
- Hacer ejercicio siempre y, en ese caso, duplicar la ingesta de agua y líquidos para compensar las pérdidas insensibles, como la sudoración.
Si usted ha experimentado síntomas como dolor intenso en la zona lumbar, dificultad para orinar, náuseas o sangre en la orina, no dude en visitar Clínica INDISA. Estos podrían ser signos de cálculos renales que requieren atención médica inmediata.





