El reporte IQAir 2025 nuevamente destaca a Coyhaique, Nacimiento, Cochrane, Pitrufquén y Loncoche entre las ciudades con mayor concentración de MP2.5 de América Latina y El Caribe.
Pese a lo anterior, Chile destaca por contar con una de las redes de monitoreo más robustas de América Latina, con 72 estaciones operativas en el país.
El Informe Anual sobre la calidad del aire en el mundo durante 2025, desarrollado por IQAir, reveló que Chile se ubica en el lugar 54º del ranking (de 143) de los países con mayor concentración de MP (material particulado) 2.5 en 2025. Esto representa un empeoramiento respecto de lo logrado en 2024, cuando el país se ubicó en el puesto 62º de 138 países, en el reporte que analiza la calidad del aire en 9.446 ciudades (ubicados en 143 países, regiones y territorios), con información proveniente de más de 40.000 estaciones de monitoreo.
La octava versión de este reporte además volvió a destacar la alta concentración de MP2.5 en cinco ciudades del sur del país: Coyhaique (que además es la segunda más contaminada de la región), Nacimiento, Cochrane, Pitrufquén y Loncoche.
Para Silvana Espinosa, experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace, es preocupante que Chile continúe siendo uno de los países con mayor cantidad de ciudades con altos niveles de concentración de contaminación de material particulado 2.5, después de Perú, teniendo 5 de las 15 zonas con mayores niveles de este tipo de contaminación en la región.
“Si bien Chile cuenta con una amplia red de monitoreo de calidad del aire, resulta altamente preocupante que ciudades como Coyhaique y Nacimiento registren niveles de contaminación que superan entre 7 y 10 veces las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que implica un riesgo directo para la salud de las personas expuestas. A esto se suman otras localidades como Cochrane, Pitrufquén y Loncoche, donde los niveles también exceden entre 5 y 7 veces las recomendaciones internacionales, evidenciando la magnitud del problema en distintas zonas del sur del país”, aseguró Espinosa.
La especialista explicó que la contaminación del aire en Chile sigue siendo un problema por fuentes antropogénicas y naturales, donde el transporte y la quema de leña para calefacción y cocina son fuentes significativas de PM2.5 en el sur del país, aunque también puede ser determinante la mayor ocurrencia de grandes incendios forestales.
“En este contexto, resultan aún más preocupantes algunas de las primeras medidas tomadas por el gobierno del presidente Kast, como la rebaja transversal de 3% del gasto en todos los ministerios; la instrucción de detener nuevos programas y transferencias; la decisión de retrotraer el decreto ambiental que buscaba establecer una Norma de Emisión para Centrales Termoeléctricas; o la remoción del decreto de descontaminación para Puerto Aysén, ciudad que no aparece en este reporte pero que limita al sur con la comuna de Coyhaique”, puntualizó Espinosa, añadiendo que “estas decisiones terminan por debilitar instrumentos de gestión, y provocan que se agraven problemas que afectan gravemente la salud de la población”.
A nivel global
El reporte reveló que solo el 14% de las ciudades y solo trece países y territorios del mundo cumplen con las directrices de la OMS sobre contaminación atmosférica cumplieron con la directriz anual de la OMS sobre PM2.5.
En todo el mundo, los incendios forestales -intensificados por el cambio climático- desempeñaron un papel fundamental en el deterioro de la calidad del aire a nivel mundial en 2025. Las emisiones récord de biomasa provenientes de incendios forestales en Europa y Canadá contribuyeron a la liberación de aproximadamente 1.380 megatoneladas de carbono. En Norteamérica, Canadá registró niveles de contaminación superiores a los de Estados Unidos por segunda vez en los ocho años de historia de este informe, debido a la segunda peor temporada de incendios forestales registrada, que afectó la calidad del aire en Canadá, Estados Unidos y algunas zonas de Europa.





