Muchas creencias normalizadas pueden retrasar diagnósticos o afectar la calidad de vida. Especialistas explican qué síntomas requieren atención y cuáles no deberían ignorarse.

A lo largo de la vida, las mujeres atraviesan procesos biológicos como la menstruación y la menopausia, muchas veces rodeados de mitos o creencias que se han transmitido por generaciones. Sin embargo, normalizar ciertos síntomas puede llevar a ignorar señales importantes de salud.

 “Durante años se ha instalado la idea de que la menopausia es sinónimo de malestar inevitable, pero hoy sabemos que existen alternativas para manejar los síntomas y mejorar la calidad de vida. No es un proceso que deba vivirse con sufrimiento”, explica el ginecólogo de Clínica INDISA, Dr. Luis Cruzat.

Mitos sobre la menopausia

La menopausia marca el fin de la vida reproductiva, pero NO debería asociarse necesariamente a una mala calidad de vida:

Mito 1: “Los bochornos son inevitables y hay que aguantarlos”
Realidad: “Los síntomas vasomotores, como los bochornos, son frecuentes en un 80% de los casos, pero no en todas las mujeres ni con la misma intensidad.; un 20% no presenta síntomas nunca.  Además, existen tratamientos y cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a controlarlos”, señala el Dr. Cruzat.

Mito 2: “La menopausia significa el fin de la vida sexual”
Realidad: si bien pueden existir cambios como sequedad vaginal, estos tienen manejo y no deberían impedir una vida sexual satisfactoria.

Mito 3: “Subir de peso es inevitable”
Realidad: los cambios hormonales pueden influir en el metabolismo; las hormonas no son las responsables. Pero mantener hábitos saludables permite controlar el peso.

Mito 4: “No es necesario seguir controles ginecológicos”
Realidad: los chequeos siguen siendo fundamentales para la prevención de enfermedades como el cáncer cervicouterino o de mama y el manejo del síndrome metabólico.

Mitos sobre la menstruación

La menstruación es un proceso natural, pero existen creencias que pueden confundir o retrasar la consulta médica:

Mito 1: “Es normal que la menstruación duela mucho”
Realidad: si bien pueden existir molestias leves, el dolor intenso no es normal. “Cuando el dolor interfiere con la vida diaria, puede ser signo de condiciones como endometriosis o adenomiosis, que requieren evaluación”, explica el especialista.

Mito 2: “Los ciclos irregulares son normales en cualquier etapa”
Realidad: si bien en la adolescencia o en la transición a la menopausia pueden existir variaciones, ciclos muy irregulares de forma persistente deben estudiarse.

Mito 3: “Sangrar mucho es parte del proceso”
Realidad: un sangrado abundante o que dura más de lo habitual puede generar anemia y afectar la salud general; debe ser evaluado para descartar una patología de base.

Mito 4: “No pasa nada si no menstruo por varios meses”
Realidad: la ausencia de menstruación sin causa conocida debe evaluarse, ya que puede estar relacionada con alteraciones hormonales u otras condiciones.

Señales de alerta que no deben ignorarse

Tanto en el periodo fértil como en la menopausia, existen síntomas que requieren evaluación médica:

  • Dolor pelviano intenso o persistente.
  • Sangrados muy abundantes o fuera de ciclo.
  • Ausencia prolongada de menstruación sin causa conocida.
  • Bochornos severos que afectan la calidad de vida.
  • Cambios bruscos en el estado de ánimo o el sueño.

Desmitificar estos procesos es clave para mejorar la calidad de vida y detectar a tiempo posibles patologías.
              “La clave está en entender que cada mujer vive estos procesos de manera distinta. Lo importante es NO normalizar síntomas que afectan la vida diaria y consultar a tiempo para recibir orientación, diagnóstico y tratamiento adecuado”, concluye el especialista de Clínica INDISA.