H&M Atelier se adentra en horizontes bañados por el sol en su nueva colección. Esta temporada abraza una sensibilidad al aire libre, donde las formas sencillas y esenciales se combinan con un diseño fluido y una paleta de colores suavizada por la luz del sol. El resultado es un guardarropa de refinamiento natural, diseñado para la espontaneidad y la expresión personal.
«Nos centramos en ese aspecto desgastado por el sol y con aire vivido, donde el rendimiento técnico se une a materiales naturales y agradables al tacto. Es refinado, pero nunca rígido», afirma Ana Hernández, directora de diseño de H&M Atelier.
La colección se presenta con camisas con bolsillos en el pecho, camisetas Henley y prendas de punto sin mangas que sirven de base, combinadas con blazers holgados y cortavientos ligeros. Los pantalones cargo, las bermudas por debajo de la rodilla y los pantalones plisados que caen holgados sobre el tobillo definen la silueta alargada y relajada de la temporada. Los cortes son holgados, con las puntas de las camisas sin meter por dentro asomando por debajo de las prendas de abrigo técnicas y los tejidos de punto: una comodidad ingeniosa lograda a través de proporciones relajadas y capas bien pensadas.
La historia de la confección se desarrolla a través de contrastes cautivadores, realzados por una suavidad inherente: hilos rústicos y agradables al tacto, algodones suaves y gamuza, junto con el pragmatismo de los tejidos técnicos. Cada pieza tiene un carácter desgastado, realzado por una paleta de colores decolorados por el sol inspirada en la Provenza —la ciudad costera de Marsella y la belleza árida de los paisajes circundantes—: tonos tierra polvorientos, menta descolorida y denim lavado que transmite frescura y comodidad.





