Aunque ha aumentado la visibilización y los diagnósticos, especialistas advierten que la principal deuda sigue estando en el acceso oportuno a atención, seguimiento y apoyos en salud para personas dentro del espectro autista.
En el marco de una nueva conmemoración del Día de la Concientización del Autismo, especialistas ponen el foco en una realidad que muchas familias conocen de cerca: aunque hoy se habla más del tema, acceder a un diagnóstico oportuno y a apoyos adecuados sigue siendo un camino difícil. Las brechas en el sistema de salud no solo impactan en los tiempos de espera, sino también en la posibilidad de contar con acompañamiento real y continuo a lo largo del proceso.
Cada 2 de abril se transforma así en una oportunidad no solo para visibilizar el autismo, sino también para preguntarse cómo estamos respondiendo como sociedad. En un contexto donde cada vez más personas buscan orientación y apoyo, el desafío ya no es solo entender el espectro, sino asegurar que existan redes de salud capaces de acompañar de manera oportuna, cercana y sostenida a quienes lo necesitan.
En los últimos años, el aumento de diagnósticos ha evidenciado una realidad que durante mucho tiempo estuvo invisibilizada. En Chile, la prevalencia del trastorno del espectro autista se estima en 1 de cada 51 niños, mientras que la ENDIDE identificó a más de 44 mil adultos con esta condición en el país, con una mayor prevalencia en hombres que en mujeres. Este escenario fue precisamente el que impulsó la promulgación de la Ley N°21.545, que busca garantizar inclusión y derechos.
Sin embargo, pese a estos avances, el fortalecimiento del sistema de salud no ha ido al mismo ritmo. En la práctica, muchas familias siguen enfrentando dificultades para acceder a evaluaciones oportunas, tratamientos y apoyos especializados, evidenciando una brecha entre el reconocimiento del autismo y la capacidad real de respuesta. En Chile, la implementación de la Ley TEA ha marcado un avance relevante en el reconocimiento de derechos, incluyendo el acceso a salud y educación. No obstante, su aplicación práctica aún enfrenta desafíos concretos, especialmente en la articulación de redes, la disponibilidad de profesionales especializados y la cobertura de atenciones, elementos clave para asegurar una atención oportuna y de calidad.
Uno de los principales nudos críticos está en el proceso de diagnóstico. Este requiere un abordaje interdisciplinario que incluya distintas especialidades, lo que muchas veces se traduce en largas listas de espera o altos costos para las familias. “El diagnóstico en autismo no puede depender de un solo profesional ni de una sola evaluación. Requiere tiempo, equipos capacitados y una mirada integral, y hoy eso no siempre está disponible en todos los territorios”, menciona la Dra. Mariana Labbé, psiquiatra infanto-juvenil y directora médica de Clínica MirAndes Manquehue.
A esto se suma la dificultad para acceder a tratamientos y apoyos continuos, fundamentales para el desarrollo y bienestar de las personas dentro del espectro. La fragmentación del sistema y la falta de cobertura suficiente generan brechas que impactan directamente en la calidad de vida de las personas y sus familias. “Uno de los grandes problemas es que el sistema no siempre asegura continuidad en la atención. Hay diagnósticos, pero no necesariamente seguimiento, y eso es clave en condiciones del neurodesarrollo”, comenta la especialista.
Desde la salud, también se advierte sobre la necesidad de incorporar con mayor fuerza el enfoque de salud mental, considerando que muchas personas autistas pueden presentar ansiedad, estrés u otras condiciones asociadas, especialmente cuando no cuentan con entornos adecuados o comprensivos. “El abordaje no puede ser solo clínico ni centrado en el diagnóstico. Tiene que integrar la salud mental, el entorno familiar y el contexto educativo para que realmente tenga impacto”, indica la psiquiatra.
En este escenario, la formación de profesionales y la coordinación entre distintos niveles de atención aparecen como elementos clave para avanzar hacia un sistema más resolutivo, accesible y centrado en las personas. En línea con estos desafíos, desde CETEP impulsan instancias de formación abiertas a la comunidad, como el seminario “Nuevas generaciones en crisis: desafíos de la salud mental en niños y jóvenes”, que abordará los factores que hoy están impactando el bienestar de niños, niñas y adolescentes, incluyendo el aumento de consultas en salud mental y la necesidad de respuestas oportunas.
La actividad es gratuita y está dirigida a padres, cuidadores, docentes y público general interesado en profundizar en estas temáticas. Las inscripciones están disponibles en https://www.cetep.cl/
En el marco de esta conmemoración, especialistas coinciden en que los avances en torno al autismo no solo pasan por una mayor visibilización, sino también por fortalecer un sistema de salud capaz de responder de manera oportuna, continua y con enfoque integral. Porque, más allá del diagnóstico, el verdadero desafío sigue siendo garantizar apoyos adecuados y acompañamiento real para que las personas dentro del espectro y sus familias puedan desarrollarse con bienestar y dignidad.





