Expertos recomiendan ajustes estratégicos en iluminación, colores y distribución para contrarrestar la menor luz natural y optimizar metros cuadrados en departamentos.

Con la llegada de marzo y la aproximación del otoño comienza el acortamiento de los días, los hogares tienden a sentirse más oscuros y cerrados. Sin embargo, lejos de resignarse a espacios más apagados, especialistas en diseño interior aseguran que esta temporada es una oportunidad estratégica para renovar ambientes, potenciar la luz disponible y generar mayor sensación de amplitud, especialmente en departamentos.

Diversos estudios vinculan la exposición a la luz con el bienestar emocional, por lo que optimizar la iluminación en los meses más fríos no solo impacta en lo estético, sino también en la calidad de vida. En este contexto, pequeños cambios en colores, textiles y mobiliario pueden marcar una diferencia significativa.

En otoño, la recomendación no es oscurecer los espacios, sino equilibrarlos. Tonos neutros como blancos cálidos, beige, arena y grises suaves permiten reflejar mejor la luz natural disponible. Complementarlos con acentos en terracota, verde oliva o azul profundo aporta calidez sin reducir luminosidad.

Cuando disminuyen las horas de luz natural, la iluminación artificial cobra protagonismo. Lámparas de pie, apliques de pared y luces indirectas ayudan a crear capas de iluminación que evitan sombras duras y amplían visualmente los ambientes. Ubicar espejos frente a ventanas o puntos de luz también contribuye a potenciar la claridad.

La arquitecta y diseñadora de interiores Ana María Undurraga, quien trabajó en la decoración del edificio Somma Vista Calán de Greystar, explica que hoy los espacios deben cumplir múltiples funciones, especialmente en departamentos. “El desafío es lograr ambientes acogedores, pero visualmente despejados. La clave está en elegir muebles de líneas limpias y múltiples usos, que permitan mantener orden y amplitud incluso en superficies reducidas”, señala.

Otro elemento clave es no abandonar terrazas o balcones durante el otoño. Con textiles adecuados y mobiliario compacto, estos pueden transformarse en una extensión funcional del living. En proyectos multifamily como Somma Vista Calán, la decoración de los espacios comunes se pensó bajo esta lógica: ambientes que combinan calidez, diseño y funcionalidad, generando una experiencia similar a la de un “club social”, pero con sensación hogareña comenta Ana María Undurraga. 

Textiles y arte: renovación sin grandes intervenciones

Cambiar cortinas por telas más ligeras que permitan aprovechar al máximo la luz diurna, incorporar alfombras claras que delimiten espacios y sumar piezas de arte con colores estratégicos son intervenciones simples que renuevan el ambiente sin necesidad de remodelaciones mayores.

En una temporada donde los días se acortan, la tendencia no es cerrar los espacios, sino adaptarlos inteligentemente para mantener luminosidad, amplitud y bienestar.