Aunque el implante capilar es una técnica cada vez más utilizada y con resultados altamente naturales, todavía existen múltiples mitos en torno al procedimiento. La doctora tricóloga Manuela Salas, jefa del área de tratamiento capilar de Clínica Terré, aclara las dudas más frecuentes y explica qué tan seguro, efectivo y duradero puede ser este tratamiento cuando se realiza con un equipo médico especializado.

La pérdida de cabello es una preocupación frecuente tanto en hombres como en mujeres, y en torno a ella circulan múltiples creencias que pueden generar confusión o retrasar la consulta con un especialista. ¿Lavarse el pelo todos los días provoca la caída? ¿El estrés causa calvicie? ¿Cortarse el cabello lo fortalece?

Para aclarar estas dudas, la doctora tricóloga Manuela Salas, jefa del área de tratamiento capilar de Clínica Terré. La especialista destaca que un diagnóstico oportuno es clave para determinar la causa del problema y definir el tratamiento más adecuado.

Mito 1: “El implante capilar se ve falso”

Falso: Uno de los temores más comunes es que el resultado sea evidente o poco natural. Sin embargo, las técnicas actuales permiten resultados altamente estéticos.

“Hoy logramos diseños completamente personalizados, respetando la dirección, densidad y forma natural del cabello. Un buen implante es imperceptible”, explica la Dra. Manuela Salas.

Mito 2: “Es un procedimiento doloroso”

Falso: El procedimiento se realiza con anestesia local, por lo que el paciente no siente dolor durante la cirugía. “Lo que más sorprende a los pacientes es lo llevadero del procedimiento. La gran mayoría incluso escucha música o conversa durante la intervención”, comenta la especialista.

Mito 3: “Los resultados son inmediatos”

Falso: El implante capilar requiere tiempo y paciencia. “El cabello implantado se cae inicialmente (lo que es completamente normal) y luego comienza a crecer de forma progresiva. Los resultados definitivos se ven entre los 8 y 12 meses”, aclara la doctora.

Mito 4: “El implante capilar es solo para hombres”

Falso: Cada vez más mujeres recurren a este tratamiento. “La pérdida capilar femenina es muy común y también tiene solución. Lo importante es un diagnóstico adecuado, porque no todos los casos requieren cirugía”, explica la especialista.

Mito 5: “El implante deja cicatrices visibles”

Falso: Con las técnicas modernas, especialmente FUE (Follicular Unit Extraction), las cicatrices son mínimas y prácticamente imperceptibles. “Hoy trabajamos con técnicas que permiten una recuperación estética muy rápida. En la mayoría de los casos, las marcas no son visibles a simple vista”, señala Salas.

¿Qué tener en cuenta antes de consultar?

Más allá de derribar mitos, los especialistas coinciden en que la información previa es fundamental para llegar a la consulta con expectativas realistas. Algunos puntos clave:

●  Idealmente la alopecia debe estar estabilizada antes de planificar una cirugía.

●  La calidad de la zona donante es determinante para  la cantidad de unidades foliculares a implantar y por ende mayor volumen.

●  El implante capilar no detiene la caída del cabello nativo: puede ser necesario complementar con tratamiento médico.

●  El acompañamiento postquirúrgico es tan importante como la cirugía misma.

●  Elegir una clínica con trayectoria, médicos especialistas y protocolos claros reduce significativamente los riesgos.

En Clínica Terré, institución con más de 30 años de historia, el proceso comienza incluso antes de llegar al médico: una consultoría previa con uso de tricoscopio permite entender las causas de la pérdida capilar y llegar a la evaluación médica con el caso ya documentado. Un enfoque que, según sus especialistas, cambia completamente la experiencia del paciente.