El mayor uso de estufas, calefactores y sistemas eléctricos durante el invierno, sumado a un complejo escenario climático marcado por El Niño, eleva significativamente los riesgos de incendios y daños estructurales en comunidades residenciales. Seguros CCS entrega recomendaciones prácticas para reforzar la prevención y proteger hogares y espacios comunes.

Con el inicio de las bajas temperaturas y el uso intensivo de sistemas de calefacción, estufas eléctricas y artefactos de alto consumo energético, los riesgos de incendios en departamentos, edificios y condominios aumentan considerablemente. Este año, además, las alertas son mayores: especialistas advierten que el invierno de 2026 podría ser especialmente complejo debido al fenómeno de El Niño, con una probabilidad cercana al 80% de registrar lluvias torrenciales, fuertes vientos y eventos climáticos intensos, factores que podrían incrementar fallas eléctricas, sobrecargas, cortocircuitos y daños estructurales en diversas comunidades.

Frente a este escenario, Seguros CCS hace un llamado a comunidades, administradores y residentes a reforzar medidas preventivas y adoptar conductas responsables que permitan reducir accidentes y proteger tanto a las personas como a la infraestructura.

Las cifras respaldan esta preocupación. Diversos reportes de Bomberos y autoridades nacionales indican que cerca del 40% de los incendios estructurales en Chile tienen origen en fallas eléctricas, muchas de ellas relacionadas con sobrecarga de sistemas, instalaciones deficientes, conexiones irregulares o uso de artefactos en mal estado. En algunos diagnósticos, esta cifra puede elevarse significativamente en inmuebles con infraestructura obsoleta o falta de mantención.

Los principales focos de incendios en edificios también incluyen accidentes domésticos y descuidos cotidianos. Las cocinas representan una de las áreas más críticas debido a acumulación de grasa, campanas extractoras sin limpieza y manipulación descuidada de aceites o electrodomésticos encendidos. A esto se suman instalaciones eléctricas deficientes, calefactores ubicados cerca de materiales inflamables, salas técnicas con falta de control, bodegas con acumulación de elementos combustibles y terrazas o balcones donde cigarrillos mal apagados pueden iniciar siniestros de rápida propagación.

“En esta época, pequeños descuidos pueden transformarse en grandes emergencias. Por eso, es fundamental revisar instalaciones eléctricas, sistemas de calefacción y protocolos comunitarios, además de fomentar una cultura preventiva entre vecinos y administradores. Este invierno podría presentar desafíos adicionales debido a las condiciones climáticas proyectadas, por lo que anticiparse será clave para proteger hogares y comunidades”, señaló Claudia Escobar, Gerente Comercial de Seguros CCS.

En esta línea, desde Seguros CCS destacan estas seis conductas responsables para prevenir incendios este invierno:

1. Realizar mantención periódica a estufas eléctricas y sistemas de calefacción: Es clave limpiar regularmente los equipos, revisar conexiones, enchufes y cables, además de verificar que se encuentren en buen estado antes de su uso continuo.

2. Evitar sobrecargar enchufes y tomas de corriente: Conectar múltiples electrodomésticos de alto consumo en una sola fuente puede provocar sobrecalentamiento y cortocircuitos.

3. Revisar conectores múltiples o “zapatillas”: Utilizar solo productos certificados por la SEC, en buen estado y adecuados para la carga eléctrica requerida, evitando dispositivos deteriorados o sobreutilizados.

4. Extremar cuidados en cocinas, terrazas y zonas de uso cotidiano: No dejar artefactos encendidos sin supervisión, limpiar campanas y ductos, evitar acumulación de grasa, revisar balcones y apagar correctamente cigarrillos o fuentes de calor.

5. Mantener infraestructura comunitaria y áreas técnicas en correcto funcionamiento: La revisión constante de calderas, cableado eléctrico, bombas de agua, ascensores, ductos, bodegas y espacios comunes es fundamental para disminuir riesgos estructurales, especialmente ante lluvias y vientos intensos.

6. Fortalecer medidas básicas de seguridad y planes de emergencia: Toda comunidad debe contar con extintores portátiles, señalética visible de evacuación, bocas de incendio, sistemas automáticos de extinción, rutas de evacuación claras y planes actualizados conforme a la Ley de Copropiedad.

7. Seguridad adicional que puede salvar vidas: Aunque no siempre es obligatorio por normativa, Seguros CCS recomienda incorporar detectores de humo al interior de departamentos y viviendas, ya que permiten alertar tempranamente ante la presencia de fuego o humo, aumentando significativamente las posibilidades de reacción y reduciendo riesgos mayores.

¿Qué hacer ante una emergencia?

En caso de incendio, se recomienda contactar inmediatamente a Bomberos al 132, activar alarmas, evacuar de manera ordenada y seguir estrictamente el Plan de Emergencia comunitario.

Además, contar con un seguro vigente y actualizado es fundamental. Pero no basta con tener cobertura: es imprescindible revisar periódicamente que los montos asegurados sean suficientes para los valores actuales de la comunidad, que se entienda exactamente qué está protegido, qué no está y cuáles son los deducibles. Por ello, es recomendable auditar esta póliza al menos dos veces al año.

Con prevención, mantención y educación constante, las comunidades pueden enfrentar de mejor manera los desafíos de la temporada invernal, especialmente en un año marcado por condiciones climáticas adversas, disminuyendo riesgos, fortaleciendo su seguridad y protegiendo de forma efectiva a todos sus residentes.