Rancho Las Araucarias nació a partir de una visión familiar que buscó transformar la riqueza natural y patrimonial de Tinajón en una experiencia turística única. Hoy, el proyecto se ha consolidado como un referente del turismo rural en la comuna de Quilleco, impulsando el desarrollo local y generando nuevas oportunidades para la comunidad.

En medio de los bosques nativos y los paisajes precordilleranos de la comuna de Quilleco, un emprendimiento familiar ha logrado convertir la riqueza natural y cultural del sector de Tinajón en una oportunidad de desarrollo para el territorio. Se trata de Rancho Las Araucarias, un proyecto turístico que nació desde el arraigo por la tierra y la convicción de que el turismo rural puede transformarse en un motor de crecimiento para las comunidades locales.

La iniciativa surgió al identificar el enorme potencial turístico de una zona marcada por su patrimonio, naturaleza y tradiciones. Senderos rodeados de especies nativas como hualle, arrayán y mañío, junto a una historia local que incluye el funcionamiento de una escuela internado que llegó a albergar a más de 200 estudiantes durante la década de 1970, fueron algunos de los elementos que inspiraron a la familia detrás del proyecto.

«Siempre vimos una oportunidad en el turismo rural gracias al entorno privilegiado de la precordillera y a las historias que forman parte de la identidad de nuestra comunidad. La idea fue tomando forma hasta convertirse en un proyecto familiar orientado a recibir visitantes que buscan tranquilidad, naturaleza y una experiencia auténticamente rural», comenta Juan Carlos Sandoval, representante de Rancho Las Araucarias.

El emprendimiento es administrado directamente por sus propietarios, quienes han liderado cada etapa de su desarrollo, apostando por una atención cercana y personalizada. Su nombre refleja precisamente esa conexión con el territorio. Las araucarias, símbolo de fortaleza e identidad del sur de Chile, son protagonistas del recinto, donde actualmente se conservan 15 ejemplares protegidos de más de ocho metros de altura.

Como ocurre con muchos emprendimientos rurales, los desafíos no fueron menores. Iniciar un proyecto turístico desde cero implicó enfrentar dificultades asociadas al acceso a recursos, promoción y apoyo especializado. Sin embargo, la perseverancia, la reinversión constante y el compromiso con la calidad de la experiencia ofrecida permitieron consolidar una propuesta que hoy recibe visitantes de distintos puntos de la región.

PROGRAMAS ESPECIALES: EVENTOS Y ADULTOS MAYORES

Actualmente, Rancho Las Araucarias ofrece alojamiento con alimentación incluida, programas recreativos para adultos mayores, eventos familiares y sociales, actividades para colegios y empresas, además de amplias áreas verdes, piscina y espacios destinados al descanso y la recreación. Uno de sus principales sellos es la atención orientada a adultos mayores, segmento para el cual han diseñado infraestructura y actividades especialmente adaptadas.

El crecimiento del turismo rural en Quilleco también ha sido un factor clave para el desarrollo del emprendimiento. Según explica Sandoval, existe un creciente interés por experiencias vinculadas a la naturaleza, la vida de campo y la identidad local, elementos que la comuna posee en abundancia.

«La comuna cuenta con paisajes naturales, patrimonio rural, tradiciones y una identidad auténtica que cada vez despierta más interés. Existe un enorme potencial para seguir fortaleciendo el turismo rural y generar nuevas oportunidades para los emprendedores locales», destaca.

Además de su impacto económico, Rancho Las Araucarias ha fortalecido el trabajo colaborativo con otros actores del territorio. El emprendimiento promueve la participación de productores locales que elaboran alimentos tradicionales como tortillas al rescoldo, harina tostada, mote y mermeladas artesanales, mientras que gran parte de su equipo de trabajo está compuesto por vecinos del sector de Tinajón.

En este proceso, el acompañamiento del Centro de Emprendimiento Colbún (CEC) ha sido fundamental para fortalecer la gestión del negocio, formular proyectos y proyectar nuevas inversiones orientadas al crecimiento sostenible.

«Nos llena de un orgullo profundo ver el tremendo crecimiento que ha tenido Rancho Las Araucarias a lo largo del tiempo. En el Centro de Emprendimiento Colbún (CEC) tuvimos el privilegio de apoyar a esta familia en sus etapas iniciales, cuando daban sus primeros pasos en el sector de Tinajón, y hoy es sumamente gratificante ver cómo se han consolidado como un referente indiscutido del turismo rural en la comuna de Quilleco. Este éxito nos demuestra que el apoyo temprano y la perseverancia familiar son capaces de transformar un entorno natural en un motor de desarrollo sostenible para toda la comunidad», agrega Vanessa Verdugo Osorio, Directora del Centro de Emprendimiento Colbún (CEC).

Mirando hacia el futuro, la familia busca continuar mejorando su infraestructura, incorporar energías renovables y ampliar su oferta turística, con el objetivo de consolidarse como uno de los principales referentes del turismo rural en la provincia de Biobío.

La historia de Rancho Las Araucarias demuestra cómo la combinación de identidad territorial, trabajo familiar y visión emprendedora puede transformar los recursos de una comunidad en una oportunidad concreta de desarrollo, contribuyendo al fortalecimiento del turismo rural y a la valorización del patrimonio local.