La detección oportuna y los tratamientos mínimamente invasivos han permitido abordar las enfermedades venosas de manera más efectiva, segura y con recuperaciones más rápidas.
Lo que muchas personas consideran únicamente un inconveniente estético puede esconder un problema vascular que requiere atención médica. Las venas varicosas, caracterizadas por su aspecto abultado y azulado, no siempre son inocuas: cuando se acompañan de dolor, pesadez en las piernas o calambres nocturnos, pueden indicar que el sistema venoso está funcionando de manera deficiente.
En este contexto, la cirugía vascular es la especialidad encargada del estudio y tratamiento de las enfermedades que afectan a los vasos sanguíneos, incluyendo arterias y venas. Entre ellas, la insuficiencia venosa crónica es una de las patologías más frecuentes y su incidencia aumenta con la edad.
De acuerdo con el artículo “Todo lo que necesitas saber sobre las várices”, publicado por el equipo de cirugía vascular y endovascular de Clínica INDISA, las várices corresponden a una dilatación de las venas superficiales de las piernas. Si bien inicialmente pueden manifestarse como una preocupación estética, existen síntomas que evidencian un mayor compromiso del sistema venoso, como dolor intenso, sensación de pesadez o calambres; picazón y hormigueo; hinchazón persistente en tobillos y pantorrillas; y, en etapas más avanzadas, úlceras que no cicatrizan.
«El error más frecuente que observamos es que las personas atribuyen estos síntomas al cansancio normal o a la edad, normalizando años de malestar innecesario. Idealmente, cualquier persona con várices visibles que experimente molestias debe consultar, ya que los tratamientos actuales son mínimamente invasivos y devuelven la calidad de vida en pocas semanas», explica el Dr. Nilo Carvajal, cardiólogo de Clínica INDISA.
La persistencia de síntomas por más de dos semanas, o la aparición de calambres nocturnos recurrentes, constituyen indicadores relevantes para solicitar una evaluación especializada. En etapas avanzadas, la estasis crónica puede derivar en trombosis, infecciones de la piel o úlceras venosas dolorosas. Según el artículo sobre Trombosis Venosa Profunda publicado por Clínica INDISA, esta condición puede llegar a ser potencialmente mortal si no se trata oportunamente.
Recomendaciones para el cuidado de la salud vascular:
- Realizar evaluaciones de screening si existe historia familiar de várices o enfermedad venosa crónica.
- Utilizar medias de compresión graduada durante actividades que requieran permanecer de pie por períodos prolongados.
- Elevar las piernas 15 a 20 minutos, tres veces al día, para facilitar el retorno venoso.
- Mantener actividad física regular, especialmente caminatas de 30 minutos diarios que activan la bomba muscular de las pantorrillas.
- Controlar el peso corporal para reducir la presión sobre el sistema venoso.
- Evitar el uso prolongado de tacones altos y ropa ajustada que dificulta la circulación.
- Consultar ante cualquier cambio en el aspecto de las várices o aparición de nuevos síntomas.
- No automedicarse con antiinflamatorios sin evaluación médica, ya que pueden enmascarar signos de complicaciones.
En paralelo, los avances en tratamientos mínimamente invasivos han transformado el manejo de las várices sintomáticas. Aunque históricamente esta enfermedad se asociaba a personas mayores, cada vez se diagnostica más en adultos jóvenes debido a factores como el sedentarismo, la obesidad y los trabajos prolongados de pie o sentados. Clínica INDISA cuenta con un equipo especializado en Cirugía Vascular y Endovascular y tecnología de última generación para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades venosas, destacando su Pabellón Híbrido inaugurado en 2018, que permite realizar angiografías digitales y procedimientos endovasculares combinados.
Entre las alternativas terapéuticas disponibles se incluyen técnicas como la escleroterapia, la ablación por radiofrecuencia y la ablación por láser, procedimientos mínimamente invasivos tan efectivos como la cirugía tradicional, pero con menores riesgos y tiempos de recuperación más breves. Gracias a esta infraestructura, Clínica INDISA puede ofrecer evaluaciones integrales y tratamientos personalizados según el grado de afectación de cada paciente.





