Se trata de una fecha clave para conectar con consumidores, especialmente con generaciones como Gen Z y millennials, quienes asocian la frescura y la confianza con momentos sociales relevantes.

Cada 13 de abril se celebra el Día Mundial del Beso, y es aquí donde Halls reafirma su propósito de acompañar a las personas en esos momentos que requieren un impulso de confianza, conectando con una generación que valora la autenticidad, la espontaneidad y las experiencias reales.

“En Halls, nuestro acompañamiento va más allá de la frescura; buscamos ser catalizadores de confianza y conexión en la vida de las personas, y por eso las acompañamos a saborear, respirar y decir sí a nuevas experiencias”, señaló Pablo Tibaldi, Líder de Marketing de Mondelez International para la región.

Como un producto global presente en más de 30 países y reconocido como líder en poder de marca, Halls continúa mostrando un crecimiento sostenido, superando niveles prepandemia y proyectando un desempeño de doble dígito en mercados clave como Costa Rica/Perú/Colombia/Chile durante 2026. Este dinamismo responde a una estrategia enfocada en conectar con nuevas generaciones y fortalecer su relevancia en momentos cotidianos de consumo.

En este contexto, el Día del Beso se convierte en una fecha clave para conectar con consumidores, especialmente con generaciones como Gen Z y millennials, quienes asocian la frescura y la confianza con momentos sociales relevantes. En Costa Rica/Perú/Colombia/Chile, por ejemplo, el sabor Extra Strong, el más emblemático de la marca, no solo lidera en preferencia, sino que también está vinculado en la percepción del consumidor con dinámicas de cercanía y de pareja.

A nivel de negocio, Halls mantiene una posición de liderazgo en la región dentro del segmento de mentas, con participaciones destacadas en mercados como Colombia y Ecuador y Perú. Para este año, proyecta un crecimiento en ventas de doble dígito en América Latina.

Actualmente, en el país, la marca cuenta con formatos como Stick y Single Piece, siendo el primero el más relevante al concentrar un gran porcentaje de las ventas. Esta preferencia reafirma el rol de la marca como un producto de consumo cotidiano, vinculado a momentos de interacción social y expresión personal.

Halls ha construido un territorio creativo basado en el “impulso” que sigue a su ritual de consumo: saborear, respirar y decir sí. Ya sea para iniciar una conversación, aceptar una invitación o dar el paso hacia un beso, la marca se posiciona como ese pequeño aliado que acompaña grandes momentos.